Un viaje bastante fugaz, pero creo que pudimos aprovechar el tiempo al máximo y ver las delicias de esta ciudad andaluza. Aprovechando el final de vacaciones fuimos en tren hasta esta antiquísima ciudad, confluencia de culturas tartéssicas y fenicias. El tren nos dejó en la estación, que por aquellas época estaba de reformas y ampliación. Un paseo nos llevó al puerto y a la avenida, de reformas, que llevaba hasta el ayuntamiento.
Pero bueno, la mejor parte de Cádiz es pasear por sus murallas que dan directamente al mar, como que te mete en la época donde esta ciudad era un bastión inconquistable por las fuerzas enemigas. El punto grande para mí fue llegar a los pies del monumento a la Constitución de 1812 que en pocos meses haría su bicentenario. Y es que la España liberal le debe mucho a esta ciudad andaluza. El paseo ante las olas nos llevó hasta el Parque Genovés, donde pudimos disfrutar de las afamadas tortillas de camarones. A Geo no le gustaron tanto, pero a mí sí. De ahí nuestros pasos nos llevaron hasta el castillo de Santa Catalina, donde pudimos ver sus puntos de observación y los detalles arquitectónicos, como la iglesia (sempiterna en España) y las torretas que caían justo al mar.
Ya en la playa Geo hizo su tradicional mojado de pies y decidimos después internarnos en la ciudad. Es muy característico eso de edificios altos y calles estrechas, muy típico de este istmo. Tras almorzar casi media docena de montaditos frente a la catedral nos quedó por ver la Puerta de Tierra con partes de sus gruesas murallas aún intactas, que visitamos puntualmente. Y con la hora justa, pensando que todo estaba en funcionamiento, nos metimos en un rincón para entrar por la parte trasera de la estación. Pero estaba en obras y el miedo a que la puerta estuviese cerrada aumentó por segundos. Pero hubo suerte esta vez y pudimos retornar tranquilos tras un día soleado y hermoso.
sábado, 24 de diciembre de 2016
martes, 20 de diciembre de 2016
Tumultuoso 15 de noviembre
Muchas cosas tengo que hacer en este final de año. El comienzo de un máster, varios congresos, redacciones de manuscritos, recuperar las clases perdidas. Brutal y estresante. Tanto que he postergado la publicación cumpleañera más de un mes.
Iba a hablar en esta ocasión de Turquía y las zarpas de Erdogan. Y más con estos últimos sucesos. La progresiva islamización de Turquía incluso sorprendió a conocidos turcos que vieron cómo poco a poco fueron eliminando derechos como quien no quiere la cosa. ¡Incluso llegaron a criticar las sonrisas femeninas! Turquía, puente entre dos continentes, ha jugado siempre en los dos bandos, cosa que a la Unión Europea no termina de convencerle en un miedo a que su occidentalismo se disuelva. Pero tampoco la odia, porque usa a Turquía como chivo expiatorio en el caso de los refugiados: la Unión se burla de las cuotas que se impone a sí misma y paga a Turquía para alojar a las personas que deberían ser refugiadas en algún país europeo. El cinismo en estado puro.
Las dotes democráticas de Erdogan siempre estuvieron muy criticadas. Tanto que se le dio un oscuro golpe de Estado, perpetrado seguramente por elementos muy alejados de la idea de caridad y democracia. Sin embargo, el golpe falló y ha ayudado a Erdogan a quitarse totalmente su máscara, enseñando al autoritario que lleva dentro. Reprimió periódicos y escuelas, centros del saber y de la libertad de opinión y las leyes se hicieron más draconianas en un intento de perpetuarse hasta el fin de los tiempos.
Sus relaciones con Rusia tampoco son buenas, hace como un año planearon el derribo de un caza ruso y la tensión entre países se palpó en gran manera. Ayer, el asesinato del embajador ruso por un fanático (¿terrorista?) clamando por los estragos en Siria ha puesto la voz de alarma en la comunidad internacional. ¿Qué pasará ahora? ¿Dejarán tranquila a Turquía para que se ocupe de su frontera siria y evite la entrada camuflada de terroristas del ISIS? ¿Y cómo reaccionará Turquía ante las voces que cada vez hablan con más seguridad de la creación de un nuevo estado kurdo? Todo está por ver.
Iba a hablar en esta ocasión de Turquía y las zarpas de Erdogan. Y más con estos últimos sucesos. La progresiva islamización de Turquía incluso sorprendió a conocidos turcos que vieron cómo poco a poco fueron eliminando derechos como quien no quiere la cosa. ¡Incluso llegaron a criticar las sonrisas femeninas! Turquía, puente entre dos continentes, ha jugado siempre en los dos bandos, cosa que a la Unión Europea no termina de convencerle en un miedo a que su occidentalismo se disuelva. Pero tampoco la odia, porque usa a Turquía como chivo expiatorio en el caso de los refugiados: la Unión se burla de las cuotas que se impone a sí misma y paga a Turquía para alojar a las personas que deberían ser refugiadas en algún país europeo. El cinismo en estado puro.
Las dotes democráticas de Erdogan siempre estuvieron muy criticadas. Tanto que se le dio un oscuro golpe de Estado, perpetrado seguramente por elementos muy alejados de la idea de caridad y democracia. Sin embargo, el golpe falló y ha ayudado a Erdogan a quitarse totalmente su máscara, enseñando al autoritario que lleva dentro. Reprimió periódicos y escuelas, centros del saber y de la libertad de opinión y las leyes se hicieron más draconianas en un intento de perpetuarse hasta el fin de los tiempos.
Sus relaciones con Rusia tampoco son buenas, hace como un año planearon el derribo de un caza ruso y la tensión entre países se palpó en gran manera. Ayer, el asesinato del embajador ruso por un fanático (¿terrorista?) clamando por los estragos en Siria ha puesto la voz de alarma en la comunidad internacional. ¿Qué pasará ahora? ¿Dejarán tranquila a Turquía para que se ocupe de su frontera siria y evite la entrada camuflada de terroristas del ISIS? ¿Y cómo reaccionará Turquía ante las voces que cada vez hablan con más seguridad de la creación de un nuevo estado kurdo? Todo está por ver.
domingo, 6 de noviembre de 2016
Diario de Viaje: Cuzco/Cusco/Qosqo (Febrero de 2016)
La furgoneta nos llevó por otros caminos fuera del Valle Sagrado. Más llanura, más espacio y a la noche pudimos llegar a Cuzco, la mítica capital imperial. Las afueras nos dejaron una mala impresión, pues había mucha basura y jaurías de perros inmensas. Una vez en el hotel tuvimos energía para burlar la lluvia y pasear por las calles de esta ciudad. No muy rápido, pues si el hotel estaba trufado de botellas de oxígeno y hojas de coca era que la altitud debía tenerse en cuenta seriamente.
Grandes edificios y iglesias imponentes, iluminadas de una curiosa manera que les hacía resaltar los detalles. Y filas de casas con andamios de madera, creando unos pasillos para peatones por su zona inferior. La verdad es que nos maravilló. Gran cantidad de arcos también, era como la cima del estilo colonial. Importante entonces encontrar buenos restaurantes, que los hay a porrillo en la plaza en la Plaza de Armas y degustar la comida típica del lugar. Tocó dormir y a gusto y reponerse al día siguiente con un suculento desayuno.
La primera parada al día siguiente fue Sacsayhuamán, conocidos como los dientes del puma, ya que antiguamente el perímetro de la ciudad tenía forma de este felino. Pasamos por cuevas y por grandes prados con unos presuntos tronos con multitud de llamas alrededor. Incluso vimos algunas alegorías de la chakana y nos deslizamos por unas rocas como un tobogán. Yo estrellé mi móvil y quedó sumergido en un charco, aunque por suerte poco a poco fue volviendo a la vida conforme se secaba. Terminamos frente al campo que da a la serrada muralla y tuvimos que soportar algunas teorías imposibles de su construcción (gravedad debilitada, gigantes, extraterrestres...). Paseando entre las murallas vimos lo que podían ser algunas figuras de animales en los sillares, aunque no hubo pruebas nunca de ello y quizás sea un ejercicio de imaginación. Y lo que existe siempre una piedra de varios ángulos que indica qué templo es de los 365 que había nos pareció harto improbable.
De ahí fuimos al montículo donde estaba Puca Pucara, con un trazado que hacía pensar en un puesto de vigilancia o en una aduana previa antes de ingresar en la capital. Era pequeño en comparación con el anterior, pero se notaban los cimientos de varias habitaciones y el monte de observación. Justo en frente también estaba Tambomachay, con sus riachuelos. Aquí el agua lo protagonizaba todo, aunque quedan muy pocos restos ya: algunas paredes muy lisas y piscinas. Incluso había una pequeña cueva y un muro con puertas o ventanas ciegas. Por último, visitamos la zona pedregosa de Kenko, la cual tiene fama de ser una suerte de templo donde se adora todo lo subterráneo. Otros hablan de una cantera. Pero bueno, las grandes rocas creaban una especie de laberinto y en algunas cuevas se veían como mesas o altares al lado de hoyos muy profundos.
Volvimos a la ciudad y seguimos paseando por una zona que combinaba cimientos incas con construcciones coloniales. Visitamos alguna que otra plaza más y comimos para reponer fuerzas en un intento de seguir por las calles que antiguamente eran donde estaba la muralla que delimitaba la forma de puma. Visitamos el convento de Santo Domingo, construido sobre el antiguo templo de Coricancha, el auténtico centro del imperio. Se dice que radialmente a este templo se alineaban los 365 templos del Imperio. El convento contiene varias zonas incas, muros de piedra exquisitamente tallada y colocada. También hay muchas zonas de arte sacro colonial y jardines que unifican el puma, el cóndor y la serpiente, los tres animales sagrados. También el clásico claustro con su enorme patio. Me gustaron unas pinturas modernas sobre los nuevos santos, los cuales desconocía.
Ya fuera paseamos para ascender a la parte alta de la ciudad y degustar una buena merienda. La noche nos pilló en el museo arqueológico con piezas de gran interés, aunque las descripciones eran más poéticas que científicas y de poco nos sirvieron. Más callejeo por zonas que mezclan lo inca con lo colonial y al hotel para madrugar.
¡Y qué problema! Peruvian Airlines volvió a fallar. Pero esto implicaba perder el vuelo de Lima a Quito. ¡Qué odio esa empresa! Por suerte, uno de sus empleados, más avispado que sus compañeros, nos consiguió un vuelo en otra aerolínea y corriendo logramos llegar al que nos traería de vuelta. Menudo fin de viaje, ¿eh?
Grandes edificios y iglesias imponentes, iluminadas de una curiosa manera que les hacía resaltar los detalles. Y filas de casas con andamios de madera, creando unos pasillos para peatones por su zona inferior. La verdad es que nos maravilló. Gran cantidad de arcos también, era como la cima del estilo colonial. Importante entonces encontrar buenos restaurantes, que los hay a porrillo en la plaza en la Plaza de Armas y degustar la comida típica del lugar. Tocó dormir y a gusto y reponerse al día siguiente con un suculento desayuno.
La primera parada al día siguiente fue Sacsayhuamán, conocidos como los dientes del puma, ya que antiguamente el perímetro de la ciudad tenía forma de este felino. Pasamos por cuevas y por grandes prados con unos presuntos tronos con multitud de llamas alrededor. Incluso vimos algunas alegorías de la chakana y nos deslizamos por unas rocas como un tobogán. Yo estrellé mi móvil y quedó sumergido en un charco, aunque por suerte poco a poco fue volviendo a la vida conforme se secaba. Terminamos frente al campo que da a la serrada muralla y tuvimos que soportar algunas teorías imposibles de su construcción (gravedad debilitada, gigantes, extraterrestres...). Paseando entre las murallas vimos lo que podían ser algunas figuras de animales en los sillares, aunque no hubo pruebas nunca de ello y quizás sea un ejercicio de imaginación. Y lo que existe siempre una piedra de varios ángulos que indica qué templo es de los 365 que había nos pareció harto improbable.
De ahí fuimos al montículo donde estaba Puca Pucara, con un trazado que hacía pensar en un puesto de vigilancia o en una aduana previa antes de ingresar en la capital. Era pequeño en comparación con el anterior, pero se notaban los cimientos de varias habitaciones y el monte de observación. Justo en frente también estaba Tambomachay, con sus riachuelos. Aquí el agua lo protagonizaba todo, aunque quedan muy pocos restos ya: algunas paredes muy lisas y piscinas. Incluso había una pequeña cueva y un muro con puertas o ventanas ciegas. Por último, visitamos la zona pedregosa de Kenko, la cual tiene fama de ser una suerte de templo donde se adora todo lo subterráneo. Otros hablan de una cantera. Pero bueno, las grandes rocas creaban una especie de laberinto y en algunas cuevas se veían como mesas o altares al lado de hoyos muy profundos.
Volvimos a la ciudad y seguimos paseando por una zona que combinaba cimientos incas con construcciones coloniales. Visitamos alguna que otra plaza más y comimos para reponer fuerzas en un intento de seguir por las calles que antiguamente eran donde estaba la muralla que delimitaba la forma de puma. Visitamos el convento de Santo Domingo, construido sobre el antiguo templo de Coricancha, el auténtico centro del imperio. Se dice que radialmente a este templo se alineaban los 365 templos del Imperio. El convento contiene varias zonas incas, muros de piedra exquisitamente tallada y colocada. También hay muchas zonas de arte sacro colonial y jardines que unifican el puma, el cóndor y la serpiente, los tres animales sagrados. También el clásico claustro con su enorme patio. Me gustaron unas pinturas modernas sobre los nuevos santos, los cuales desconocía.
Ya fuera paseamos para ascender a la parte alta de la ciudad y degustar una buena merienda. La noche nos pilló en el museo arqueológico con piezas de gran interés, aunque las descripciones eran más poéticas que científicas y de poco nos sirvieron. Más callejeo por zonas que mezclan lo inca con lo colonial y al hotel para madrugar.
¡Y qué problema! Peruvian Airlines volvió a fallar. Pero esto implicaba perder el vuelo de Lima a Quito. ¡Qué odio esa empresa! Por suerte, uno de sus empleados, más avispado que sus compañeros, nos consiguió un vuelo en otra aerolínea y corriendo logramos llegar al que nos traería de vuelta. Menudo fin de viaje, ¿eh?
miércoles, 2 de noviembre de 2016
El escudo de Puente Genil
En estas últimas semanas me ha dado por investigar, muy someramente aún, sobre escudos heráldicos. Tengo un objetivo de anciano, hacer cursos de vexilología y heráldica. Bueno, mientras tanto me dedico por mi cuenta.
En el proceso de reconciliación con mi pueblo he estado mirando poco a poco su historia (¡aún me falta tanto!) y me detuve en el escudo pontanés. Bueno, este pueblo es la fusión de dos localidades antiguas: el Pontón de don Gonzalo (o la Puente, según qué texto se mire) y Miragenil. Ambos nacen a la sombra de la fortaleza de vigilancia llamada Castillo Anzur y el asentamiento cercano. Parece que la construcción de la torreta data del año 910, luego el asentamiento era musulmán.
Tras la reconquista de la ciudad de Córdoba y zonas colindantes empieza a repoblarse la zona de frontera. Más allá de 1283, don Gonzalo II Yáñez Dovinal, señor de Aguilar, manda la construcción de un puente que franquee el río Genil y su custodia. La aldea sería fruto de pillajes y saqueos por parte del reino nazarí, tanto que fue abandonada hasta 1482 cuando Fernando el Católico inició la guerra final con Granada. Su reconstrucción ya fue permanente hasta nuestros días. La localidad, perteneciente a Córdoba, llevaba como escudo el del Marquesado de Priego: un escudo amarillo (de oro) atravesado por tres franjas (horizontales) de color rojo (de gules).
Por su parte, la villa de Miragenil, construida al otro lado del puente, pertenecía a Sevilla y fue fundada en el año 1568. Hubo un plan de construcción de un puente definitivo, de dos arcos (encargado a Hernán Ruiz II en 1561 y finalizado en 1583). No fue hasta la época de Leopoldo Lemoniez (discípulo de Eiffel) que se completó el puente tal y como lo conocemos hoy (el lado de Miragenil se derrumbó en 1684 y Matías Solano rehizo esta parte con dos arcos en 1703 y la parte de Pontón, en 1728, la rehizo Juan Antonio Camacho). Lemoniez en 1874 restauró el pilar central de Ruiz y los dos arcos de Solano, rehaciendo todo lo hecho por Camacho y dando lugar a un único arco en esta parte.
El escudo de Miragenil posiblemente fue el del Marquesado de Estepa: un escudo amarillo (de oro) con una banda a cuadros rojos y blancos alternados (de gules y plata) con tres flores de lis azules (de azur) en la zona inferior de la banda y una rosa roja (de gules) con hojas verdes (de sinople) en la parte superior.
El 18 de junio de 1821 se procede a la fusión de los dos municipios, cosa por la cual se buscó un blasón común. No sé si la idea surgió y se oficializó el 30 de octubre de 1820 o si en esta fecha se terminó el diseño. En la web del Ayuntamiento se dice que el diseño se llevó a cabo en el año 1822. O bien, el sello se creó en 1820 y se convirtió en escudo en 1822. No sé, toca seguir investigando. Se alude a José María Reina Rivas como el creador del escudo.
Sin embargo, el Pontón de don Gonzalo y Miragenil se separan en 1823 por cuestiones políticas que se escapan a mi entender. He de suponer que ambas localidades, aun separadas, conservarían el mismo escudo. Parece que La Puente sí que lo conservó, aunque no descarto que Miragenil pudo volver al anterior, ¿quién sabe? El tema de escudos oficiales para pueblos y ciudades no era tan trascendente como hoy.
Finalmente, el 10 de diciembre de 1834, por un Real Decreto en los tiempos de la Reina Regente, se oficializa la fusión definitiva de ambas localidades como Puente-Genil, pasando a formar parte de la provincia de Córdoba. El escudo entonces se convirtió en emblema de la unificación: fondo azul donde en primer plano se observa el río Genil bajo un puente que une a cada uno de sus lados dos agrupaciones de casas, al fondo un monte verde está coronado del castillo Anzur. Arriba hay una filacteria que reza "Quod natura seponit socialitas copulat" (Lo que la Naturaleza separa, la sociedad lo une). Presenta también adornando el escudo (con forma de escudo familiar con la parte de arriba como de jirones de pergamino enrollados) un bastón de mando y una espada, así como soportes y cadenas que llegan hasta la parte baja del escudo donde están, no de canto, los dos platillos de la balanza de la Justicia.
Parece que heráldicamente, o sea, para la Real Academia de la Historia, no es muy bueno el escudo, aunque intenta plasmar las características que definen la localidad. Existen unos diseños creados en el siglo XIX en los que participaron en su creación (o descripción) Antonio Aguilar y Cano (en un libro suyo de 1894) y Agustín Pérez de Siles y Prado (en un libro de 1874 y un cuadro suyo posando con el escudo, quizás confeccionado en 1860). Se habla de que si bien el boceto inicialmente usado fue de Reina Rivas, Pérez de Siles fue el que utilizó el anterior y lo modificó para darle el aspecto actual. Cuánto cambio hubo, no lo sé, ojalá existieran en museos o en la web del Ayuntamiento un seguimiento cronológico con imágenes.
Desde 1889 Puente Genil fue ganando numerosos concursos olivareros, lo que hizo que en 1935 le fuese concedido el título de "Optimi olei emporium" (Mercado del mejor aceite, mal traducido por el Ayuntamiento, confundiendo mercado -emporium- por Imperio -imperium-) por parte de la Asociación Nacional de Productores de Aceite. Este título fue incorporado al escudo como otra filacteria en la parte baja de este. Parece que este ha sido el escudo oficial desde 1935, aunque se habla que a partir de 1985 la presencia de esta filacteria empezó a caer en desuso. Sin embargo, en 2009 fue autorizado su uso por la Junta de Andalucía en su forma completa, momento en que empezó a revalorizarse esta segunda filacteria (incluso hay un tapiz en la sala de plenos del ayuntamiento con ambas).
Por otro lado, la web también habla de una pintura de 1870 hecha por Juan Montilla Melgar que está en el salón de la alcaldía. Si interpreto bien lo dicho en el libro Heráldica Oficial de la Provincia de Córdoba, de Juan José Antequera Luengo (Facediciones, 2007), un historiador pontanés habla de que en 1935, junto a la incorporación del lema aceitero se introduce sobre el río Genil dos ramas de olivo cruzadas entre sí y con varias aceitunas de color negro (de sable). Este escudo pudo durar hasta la década de 1960, donde se tiene lugar otra modificación: al puente se le representa con tres ojos (justo como es en la realidad) y no con cuatro, como había sido habitual hasta la fecha. Creo que este escudo es el que aparece en una vidriera de la Casa Consistorial. No he visto imágenes en Internet de esta vidriera y de esta versión tampoco. He visto un tallado en una cruz de madera donde el escudo de Puente Genil tiene las ramas de olivo, pero el puente tiene cuatro ojos. Como la descripción del historiador local data de 1970, me atrevería a pensar que poco después de dicha fecha se volvió al puente de cuatro ojos y que en 1985 se volvió definitivamente a la configuración previa a 1935, o sea, sin las ramas de olivo y sin el título olivarero.
Este es el escudo del que tengo más memoria desde mi infancia. Diríamos que el clásico. Lo cierto es que el 23 de marzo de 2009, como ya dije, el Ayuntamiento consiguió de la Junta la autorización definitiva de su escudo oficial, autorización que también afecta al logotipo del pueblo (un escudo altamente esquematizado). En esta petición se retoma únicamente el lema olivarero de 1935, es decir, no las ramas de olivo. La diferencia entre el escudo clásico está en que se alteran colores: antes ambas filacterias eran rojas con letras negras, ahora la de arriba es roja y letras amarillas y la de abajo blanquecina con letras negras.
En el proceso de reconciliación con mi pueblo he estado mirando poco a poco su historia (¡aún me falta tanto!) y me detuve en el escudo pontanés. Bueno, este pueblo es la fusión de dos localidades antiguas: el Pontón de don Gonzalo (o la Puente, según qué texto se mire) y Miragenil. Ambos nacen a la sombra de la fortaleza de vigilancia llamada Castillo Anzur y el asentamiento cercano. Parece que la construcción de la torreta data del año 910, luego el asentamiento era musulmán.
Tras la reconquista de la ciudad de Córdoba y zonas colindantes empieza a repoblarse la zona de frontera. Más allá de 1283, don Gonzalo II Yáñez Dovinal, señor de Aguilar, manda la construcción de un puente que franquee el río Genil y su custodia. La aldea sería fruto de pillajes y saqueos por parte del reino nazarí, tanto que fue abandonada hasta 1482 cuando Fernando el Católico inició la guerra final con Granada. Su reconstrucción ya fue permanente hasta nuestros días. La localidad, perteneciente a Córdoba, llevaba como escudo el del Marquesado de Priego: un escudo amarillo (de oro) atravesado por tres franjas (horizontales) de color rojo (de gules).
Por su parte, la villa de Miragenil, construida al otro lado del puente, pertenecía a Sevilla y fue fundada en el año 1568. Hubo un plan de construcción de un puente definitivo, de dos arcos (encargado a Hernán Ruiz II en 1561 y finalizado en 1583). No fue hasta la época de Leopoldo Lemoniez (discípulo de Eiffel) que se completó el puente tal y como lo conocemos hoy (el lado de Miragenil se derrumbó en 1684 y Matías Solano rehizo esta parte con dos arcos en 1703 y la parte de Pontón, en 1728, la rehizo Juan Antonio Camacho). Lemoniez en 1874 restauró el pilar central de Ruiz y los dos arcos de Solano, rehaciendo todo lo hecho por Camacho y dando lugar a un único arco en esta parte.
El escudo de Miragenil posiblemente fue el del Marquesado de Estepa: un escudo amarillo (de oro) con una banda a cuadros rojos y blancos alternados (de gules y plata) con tres flores de lis azules (de azur) en la zona inferior de la banda y una rosa roja (de gules) con hojas verdes (de sinople) en la parte superior.
El 18 de junio de 1821 se procede a la fusión de los dos municipios, cosa por la cual se buscó un blasón común. No sé si la idea surgió y se oficializó el 30 de octubre de 1820 o si en esta fecha se terminó el diseño. En la web del Ayuntamiento se dice que el diseño se llevó a cabo en el año 1822. O bien, el sello se creó en 1820 y se convirtió en escudo en 1822. No sé, toca seguir investigando. Se alude a José María Reina Rivas como el creador del escudo.
Sin embargo, el Pontón de don Gonzalo y Miragenil se separan en 1823 por cuestiones políticas que se escapan a mi entender. He de suponer que ambas localidades, aun separadas, conservarían el mismo escudo. Parece que La Puente sí que lo conservó, aunque no descarto que Miragenil pudo volver al anterior, ¿quién sabe? El tema de escudos oficiales para pueblos y ciudades no era tan trascendente como hoy.
Finalmente, el 10 de diciembre de 1834, por un Real Decreto en los tiempos de la Reina Regente, se oficializa la fusión definitiva de ambas localidades como Puente-Genil, pasando a formar parte de la provincia de Córdoba. El escudo entonces se convirtió en emblema de la unificación: fondo azul donde en primer plano se observa el río Genil bajo un puente que une a cada uno de sus lados dos agrupaciones de casas, al fondo un monte verde está coronado del castillo Anzur. Arriba hay una filacteria que reza "Quod natura seponit socialitas copulat" (Lo que la Naturaleza separa, la sociedad lo une). Presenta también adornando el escudo (con forma de escudo familiar con la parte de arriba como de jirones de pergamino enrollados) un bastón de mando y una espada, así como soportes y cadenas que llegan hasta la parte baja del escudo donde están, no de canto, los dos platillos de la balanza de la Justicia.
Parece que heráldicamente, o sea, para la Real Academia de la Historia, no es muy bueno el escudo, aunque intenta plasmar las características que definen la localidad. Existen unos diseños creados en el siglo XIX en los que participaron en su creación (o descripción) Antonio Aguilar y Cano (en un libro suyo de 1894) y Agustín Pérez de Siles y Prado (en un libro de 1874 y un cuadro suyo posando con el escudo, quizás confeccionado en 1860). Se habla de que si bien el boceto inicialmente usado fue de Reina Rivas, Pérez de Siles fue el que utilizó el anterior y lo modificó para darle el aspecto actual. Cuánto cambio hubo, no lo sé, ojalá existieran en museos o en la web del Ayuntamiento un seguimiento cronológico con imágenes.
Desde 1889 Puente Genil fue ganando numerosos concursos olivareros, lo que hizo que en 1935 le fuese concedido el título de "Optimi olei emporium" (Mercado del mejor aceite, mal traducido por el Ayuntamiento, confundiendo mercado -emporium- por Imperio -imperium-) por parte de la Asociación Nacional de Productores de Aceite. Este título fue incorporado al escudo como otra filacteria en la parte baja de este. Parece que este ha sido el escudo oficial desde 1935, aunque se habla que a partir de 1985 la presencia de esta filacteria empezó a caer en desuso. Sin embargo, en 2009 fue autorizado su uso por la Junta de Andalucía en su forma completa, momento en que empezó a revalorizarse esta segunda filacteria (incluso hay un tapiz en la sala de plenos del ayuntamiento con ambas).
Por otro lado, la web también habla de una pintura de 1870 hecha por Juan Montilla Melgar que está en el salón de la alcaldía. Si interpreto bien lo dicho en el libro Heráldica Oficial de la Provincia de Córdoba, de Juan José Antequera Luengo (Facediciones, 2007), un historiador pontanés habla de que en 1935, junto a la incorporación del lema aceitero se introduce sobre el río Genil dos ramas de olivo cruzadas entre sí y con varias aceitunas de color negro (de sable). Este escudo pudo durar hasta la década de 1960, donde se tiene lugar otra modificación: al puente se le representa con tres ojos (justo como es en la realidad) y no con cuatro, como había sido habitual hasta la fecha. Creo que este escudo es el que aparece en una vidriera de la Casa Consistorial. No he visto imágenes en Internet de esta vidriera y de esta versión tampoco. He visto un tallado en una cruz de madera donde el escudo de Puente Genil tiene las ramas de olivo, pero el puente tiene cuatro ojos. Como la descripción del historiador local data de 1970, me atrevería a pensar que poco después de dicha fecha se volvió al puente de cuatro ojos y que en 1985 se volvió definitivamente a la configuración previa a 1935, o sea, sin las ramas de olivo y sin el título olivarero.
Este es el escudo del que tengo más memoria desde mi infancia. Diríamos que el clásico. Lo cierto es que el 23 de marzo de 2009, como ya dije, el Ayuntamiento consiguió de la Junta la autorización definitiva de su escudo oficial, autorización que también afecta al logotipo del pueblo (un escudo altamente esquematizado). En esta petición se retoma únicamente el lema olivarero de 1935, es decir, no las ramas de olivo. La diferencia entre el escudo clásico está en que se alteran colores: antes ambas filacterias eran rojas con letras negras, ahora la de arriba es roja y letras amarillas y la de abajo blanquecina con letras negras.
lunes, 31 de octubre de 2016
Diario de Viaje: Machu Picchu en Aguas Calientes (Febrero de 2016)
Llegar en el tren destrozado y con un sueño descomunal, es lo peor que puede pasar. Lo bueno es que la parada del tren está casi en el mismo pueblo. Poco pude ver de Aguas Calientes. Como mucho, una plétora de hoteles, un caudaloso río Urubamba. Parece que incluso había una cercana plaza con mucha iluminación y estatuas en honor a gobernantes incas. Yo, como mucho, vi unas letras y piedras que hacían de réplica de antiguos monumentos. Destrozado, me fui a dormir. Pobre Geo, que tuvo que poner todo a punto para la inminente jornada, puesto que íbamos a desayunar antes de amanecer para ser de los primeros en entrar.
El hotel fue un desastre pues no hicieron nada de lo que pedíamos. Incluso la hora de despertarnos fue un error para esta gente. Y por suerte pusieron el desayuno, pero en un lugar escondido y con nada de luces. Si no exploramos, moríamos de hambre. Aún de noche compramos los pasajes de autobús para subir el zigzagueante camino entre un paraje selvático. El ascenso, mientras clareaba el día, fue impresionante. Ya arriba hicimos cola para entrar en el grandioso Machu Picchu. El que me impresionó fue el el cerro Putukusi, con un lado de la montaña que era prácticamente plano, pero a rebosar de vegetación casi selvática. Todo el entorno está a rebosar de verdes y afiladas montañas. Y cómo no, el característico Huayna Picchu. Dentro es como las fotos, o mejor. Las edificaciones con una piedra inmensa y con un pulido impresionante, las puertas trapezoidales, los graderíos para cultivos y una niebla mística que te dejaba ver de a ratos todo el esplendor. Los miradores, como si tuviesen ventanales, dominaban una vista magnífica y atrás te arropaba la montaña que da nombre al complejo arqueológico.
Las explicaciones de los guías, un tanto alocadas para variar, indicaban dónde existían recintos sagrados y dónde vivía la gente no privilegiada. Incluso indicaban medidores solares (unos cuencos de piedra con agua) y los templos ya encontrados con signos de abandono y derrumbe. Vimos incluso la zona verde y rectangular que podía ser lugar de festejos o de actividades deportivas. La prueba del eco es impresionante: los conocimientos de acústica incluso al aire libre parecían no tener secretos. Un pequeño descanso para mascar hojas de coca en unas edificaciones que recreaban los típicos techos de paja empinados y a practicar la subida al Huayna Picchu.
El terreno estaba mojado y resbaladizo y algunos no estábamos en nuestro culmen de salud y vigor como para hacerlo en un periquete. El ascenso nos dio varios regalos, como la vista de la central hidroeléctrica o efímeros arcoíris. Mientras ascendía el sol y la temperatura las nieblas se disipaban y permitían tener una fantástica vista aérea de Macchu Picchu. Es duro, pero acceder a los lugares de vigilancia que tenían te da unas vistas que son las mejores del lugar. Y ya que estás ahí, mejor llegar a la cima, con una claridad enorme y con unas vistas de toda la zona. Eso sí, con enormes avispones de compañía. El descenso te lleva por lugares edificados por los antiguos incas.
Ya de vuelta en la zona arqueológica pasamos por zonas que parecían como la zona residencial, intercalada de grandes piedras y algunos templetes más. No está tan concurrida (terminas en la zona baja de las gradas de cultivo) pero te permite estar más cerca de imaginar cómo vivían a esas altitudes. La última parte del trayecto era llegar al lugar donde se hacen las consabidas fotos, cerca de otra antigua caseta de guardia. Yo ya no estaba para muchos trotes y no lo pude completar. Es más, faltando varios metros para salir de Machu Picchu tropecé en unos escalones y me derrumbé. No daba más. ¡Incluso me sacaron en camilla! Un rato de oxígeno en la enfermería me devolvió la vida. ¡Uf! Por poco. Suerte que mi bonita esposa estuvo siempre a mi lado, que si no quién sabe cómo podía haber terminado la aventura...
Al borde del desfallecimiento regresamos a Aguas Calientes para comer y reponer energía. El tren nos llevaría hasta Ollantaytambo otra vez. El camino estaba despejado y por los techos acristalados del tren pudimos ver la impresionante orografía del Valle Sagrado mientras comentábamos chistes y anécdotas de hacía pocas horas. Ya en la ciudad nos tocó buscar una furgoneta que nos llevase, por un módico precio hacia Cuzco, la antigua capital del Imperio.
El hotel fue un desastre pues no hicieron nada de lo que pedíamos. Incluso la hora de despertarnos fue un error para esta gente. Y por suerte pusieron el desayuno, pero en un lugar escondido y con nada de luces. Si no exploramos, moríamos de hambre. Aún de noche compramos los pasajes de autobús para subir el zigzagueante camino entre un paraje selvático. El ascenso, mientras clareaba el día, fue impresionante. Ya arriba hicimos cola para entrar en el grandioso Machu Picchu. El que me impresionó fue el el cerro Putukusi, con un lado de la montaña que era prácticamente plano, pero a rebosar de vegetación casi selvática. Todo el entorno está a rebosar de verdes y afiladas montañas. Y cómo no, el característico Huayna Picchu. Dentro es como las fotos, o mejor. Las edificaciones con una piedra inmensa y con un pulido impresionante, las puertas trapezoidales, los graderíos para cultivos y una niebla mística que te dejaba ver de a ratos todo el esplendor. Los miradores, como si tuviesen ventanales, dominaban una vista magnífica y atrás te arropaba la montaña que da nombre al complejo arqueológico.
Las explicaciones de los guías, un tanto alocadas para variar, indicaban dónde existían recintos sagrados y dónde vivía la gente no privilegiada. Incluso indicaban medidores solares (unos cuencos de piedra con agua) y los templos ya encontrados con signos de abandono y derrumbe. Vimos incluso la zona verde y rectangular que podía ser lugar de festejos o de actividades deportivas. La prueba del eco es impresionante: los conocimientos de acústica incluso al aire libre parecían no tener secretos. Un pequeño descanso para mascar hojas de coca en unas edificaciones que recreaban los típicos techos de paja empinados y a practicar la subida al Huayna Picchu.
El terreno estaba mojado y resbaladizo y algunos no estábamos en nuestro culmen de salud y vigor como para hacerlo en un periquete. El ascenso nos dio varios regalos, como la vista de la central hidroeléctrica o efímeros arcoíris. Mientras ascendía el sol y la temperatura las nieblas se disipaban y permitían tener una fantástica vista aérea de Macchu Picchu. Es duro, pero acceder a los lugares de vigilancia que tenían te da unas vistas que son las mejores del lugar. Y ya que estás ahí, mejor llegar a la cima, con una claridad enorme y con unas vistas de toda la zona. Eso sí, con enormes avispones de compañía. El descenso te lleva por lugares edificados por los antiguos incas.
Ya de vuelta en la zona arqueológica pasamos por zonas que parecían como la zona residencial, intercalada de grandes piedras y algunos templetes más. No está tan concurrida (terminas en la zona baja de las gradas de cultivo) pero te permite estar más cerca de imaginar cómo vivían a esas altitudes. La última parte del trayecto era llegar al lugar donde se hacen las consabidas fotos, cerca de otra antigua caseta de guardia. Yo ya no estaba para muchos trotes y no lo pude completar. Es más, faltando varios metros para salir de Machu Picchu tropecé en unos escalones y me derrumbé. No daba más. ¡Incluso me sacaron en camilla! Un rato de oxígeno en la enfermería me devolvió la vida. ¡Uf! Por poco. Suerte que mi bonita esposa estuvo siempre a mi lado, que si no quién sabe cómo podía haber terminado la aventura...
Al borde del desfallecimiento regresamos a Aguas Calientes para comer y reponer energía. El tren nos llevaría hasta Ollantaytambo otra vez. El camino estaba despejado y por los techos acristalados del tren pudimos ver la impresionante orografía del Valle Sagrado mientras comentábamos chistes y anécdotas de hacía pocas horas. Ya en la ciudad nos tocó buscar una furgoneta que nos llevase, por un módico precio hacia Cuzco, la antigua capital del Imperio.
sábado, 22 de octubre de 2016
El PSOE zozobrando
Parafraseando a un amigo, aún no me he formado ninguna opinión al no tener datos. Estoy pasando por una agenda vital más apretada y no me da tiempo a informarme sobre el asunto para apoyar a una parte o a la otra. Sí, esto suena raro hoy en día, donde todos saben y opinan de todo.
Tras la partida de Zapatero el PSOE, como siempre pasa tras perder las elecciones, tiene un tiempo de zozobra. Llegó Pedro Sánchez dando un porte de elegancia y un cierto aire nuevo al partido, aunque no mucho, solo proclamas al estilo Pdro Snchz y tal. Pero bueno, no es que España esté pasando una buena época en cuanto a casta política. Total, que el electorado socialista, conocido por no tener una base inmensa e inamovible al estilo del PP, se fue desencantando de tanta cáscara ornamentada y poco relleno. En las elecciones de 2015, Sánchez consiguió unos resultados irrisorios para lo que estaba acostumbrado el PSOE. Lejos de hacer autocrítica (eso no existe) y dimitir, siguió con pie firme. No tenía nada de carisma y había existido una fuga de simpatizantes hacia Podemos en gran manera y hacia Ciudadanos en menor manera.
La sorpresa estaba por venir. El infame rechazo de Rajoy a la propuesta regia para presentarse a la investidura descalabró por unos momentos el entramado constitucional. Había un vacío que nunca fue contemplado. Y empezó una búsqueda desesperada por ver quién quería o podía sacrificarse. Sorprendentemente, Pedro, a pesar de sus proclamas huecas y que no habían entusiasmado a nadie, se enarboló como hombre de Estado. Incluso a mí me sorprendió gratamente este gesto. Es más, intentó articular los suficientes apoyos para gobernar a pesar de estar en minoría. Su pacto con Ciudadanos intentó atraer al centro derecha (un pacto centrista, puesto que el PSOE ya deberíamos catalogarlo como de centro izquierda). Lástima que no pudo contar con los apoyos de Podemos, puesto que la coalición hubiese permitido el diálogo y la transacción para llevar a buen puerto al Reino. Sin embargo, la egolatría populista de Iglesias frenó todo en seco. Quería la mejor parte del pastel en el reparto de ministerios y sus líneas rojas hacían difícil el diálogo. Quizás pensaban que unas nuevas elecciones harían voltear la balanza y que recayese sobre ellos el poder formar Gobierno con un PSOE muy tocado. El resultado lo sabemos todos, su propuesta fracasó y nadie quiso intentarlo hasta después de nuevas elecciones.
Las elecciones de 2016 trajeron a un PP reforzado y a un PSOE muy mermado. Parece que, tarde o temprano, el pescado va a estar vendido. El primer intento de Rajoy, con Ciudadanos de aliado, no descubrió nada. Pero ahora las cosas cambiaron, puesto que los barones del PSOE pusieron en grito en el cielo por la actuación de Sánchez. La cabecilla de la revuelta, Susana Díaz, preside la corruptísima Andalucía. ¿Qué era esto ahora? ¿Ir de Guatemala a 'guatepeor'? Los barones hablaban que el comité debía decidir qué hacer ante el siguiente asalto popular; Sánchez que la militancia debería tener la última palabra. Un espectáculo bochornoso. Comité, o como se llame, negado por uno y a la vez impugnado por los mismos. Daba pena, unos chungos querían quitar de en medio a otro chungo.
El miedo entró en las carnes de los podemitas. Pensaban que esta vez tendrían a Sánchez más dispuesto a ceder o que en unas terceras elecciones se daría el tan afamado 'sorpasso'. La entrada en juego de la Gestora los ha descolocado. Si por avaricia no alcanzaron el Gobierno a principios de año ahora mucho menos. De la noche a la mañana quitaron el apelativo de conservador a Sánchez y le pusieron el de genuino luchador de izquierdas. De esperpento todo esto, sinceramente. Algunos hablan que Pedro tenía avanzado en alto grado el pacto, pero aún en secreto. Incluso se rumorea que los barones destruyeron a Sánchez porque ya tenía pensado hacer dos referéndum: uno sobre Monarquía (¿es imprescindible hoy en día? ¿No hay problemas más cruciales?) y otro sobre Cataluña (¿puenteando la Constitución? ¿Conseguirle la victoria a unos perdidos Puigdemont y adlátares?). La verdad va a tardar cierto tiempo en salir a la luz.
Lo que parece cada día más evidente es que el PSOE va a abstenerse ante la candidatura de Rajoy. Creo que lo harán para ponerse rápido en la redacción y aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, cosa que el país necesita urgentemente. Una vez cumplido este objetivo, a mi suponer, la presidencia de Rajoy deja de tener sentido. Contando con Partido Popular y Ciudadanos, no posee Rajoy la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, luego la gobernación en minoría podría sufrir más pronto que tarde una moción de censura con algún candidato socialista o podemita. Creo que lo tendrían muy fácil para ganarla y quitar al cabeza visible del partido de derecha de Moncloa. ¿Quién sabe?
Tras la partida de Zapatero el PSOE, como siempre pasa tras perder las elecciones, tiene un tiempo de zozobra. Llegó Pedro Sánchez dando un porte de elegancia y un cierto aire nuevo al partido, aunque no mucho, solo proclamas al estilo Pdro Snchz y tal. Pero bueno, no es que España esté pasando una buena época en cuanto a casta política. Total, que el electorado socialista, conocido por no tener una base inmensa e inamovible al estilo del PP, se fue desencantando de tanta cáscara ornamentada y poco relleno. En las elecciones de 2015, Sánchez consiguió unos resultados irrisorios para lo que estaba acostumbrado el PSOE. Lejos de hacer autocrítica (eso no existe) y dimitir, siguió con pie firme. No tenía nada de carisma y había existido una fuga de simpatizantes hacia Podemos en gran manera y hacia Ciudadanos en menor manera.
La sorpresa estaba por venir. El infame rechazo de Rajoy a la propuesta regia para presentarse a la investidura descalabró por unos momentos el entramado constitucional. Había un vacío que nunca fue contemplado. Y empezó una búsqueda desesperada por ver quién quería o podía sacrificarse. Sorprendentemente, Pedro, a pesar de sus proclamas huecas y que no habían entusiasmado a nadie, se enarboló como hombre de Estado. Incluso a mí me sorprendió gratamente este gesto. Es más, intentó articular los suficientes apoyos para gobernar a pesar de estar en minoría. Su pacto con Ciudadanos intentó atraer al centro derecha (un pacto centrista, puesto que el PSOE ya deberíamos catalogarlo como de centro izquierda). Lástima que no pudo contar con los apoyos de Podemos, puesto que la coalición hubiese permitido el diálogo y la transacción para llevar a buen puerto al Reino. Sin embargo, la egolatría populista de Iglesias frenó todo en seco. Quería la mejor parte del pastel en el reparto de ministerios y sus líneas rojas hacían difícil el diálogo. Quizás pensaban que unas nuevas elecciones harían voltear la balanza y que recayese sobre ellos el poder formar Gobierno con un PSOE muy tocado. El resultado lo sabemos todos, su propuesta fracasó y nadie quiso intentarlo hasta después de nuevas elecciones.
Las elecciones de 2016 trajeron a un PP reforzado y a un PSOE muy mermado. Parece que, tarde o temprano, el pescado va a estar vendido. El primer intento de Rajoy, con Ciudadanos de aliado, no descubrió nada. Pero ahora las cosas cambiaron, puesto que los barones del PSOE pusieron en grito en el cielo por la actuación de Sánchez. La cabecilla de la revuelta, Susana Díaz, preside la corruptísima Andalucía. ¿Qué era esto ahora? ¿Ir de Guatemala a 'guatepeor'? Los barones hablaban que el comité debía decidir qué hacer ante el siguiente asalto popular; Sánchez que la militancia debería tener la última palabra. Un espectáculo bochornoso. Comité, o como se llame, negado por uno y a la vez impugnado por los mismos. Daba pena, unos chungos querían quitar de en medio a otro chungo.
El miedo entró en las carnes de los podemitas. Pensaban que esta vez tendrían a Sánchez más dispuesto a ceder o que en unas terceras elecciones se daría el tan afamado 'sorpasso'. La entrada en juego de la Gestora los ha descolocado. Si por avaricia no alcanzaron el Gobierno a principios de año ahora mucho menos. De la noche a la mañana quitaron el apelativo de conservador a Sánchez y le pusieron el de genuino luchador de izquierdas. De esperpento todo esto, sinceramente. Algunos hablan que Pedro tenía avanzado en alto grado el pacto, pero aún en secreto. Incluso se rumorea que los barones destruyeron a Sánchez porque ya tenía pensado hacer dos referéndum: uno sobre Monarquía (¿es imprescindible hoy en día? ¿No hay problemas más cruciales?) y otro sobre Cataluña (¿puenteando la Constitución? ¿Conseguirle la victoria a unos perdidos Puigdemont y adlátares?). La verdad va a tardar cierto tiempo en salir a la luz.
Lo que parece cada día más evidente es que el PSOE va a abstenerse ante la candidatura de Rajoy. Creo que lo harán para ponerse rápido en la redacción y aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, cosa que el país necesita urgentemente. Una vez cumplido este objetivo, a mi suponer, la presidencia de Rajoy deja de tener sentido. Contando con Partido Popular y Ciudadanos, no posee Rajoy la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, luego la gobernación en minoría podría sufrir más pronto que tarde una moción de censura con algún candidato socialista o podemita. Creo que lo tendrían muy fácil para ganarla y quitar al cabeza visible del partido de derecha de Moncloa. ¿Quién sabe?
jueves, 20 de octubre de 2016
24 RPG: Día 3 (Capítulo 8 de 8)
[Creado en 2010]
Los siguientes acontecimientos ocurren entre las 21:00 y las 22:00 del
12 de octubre de 2009
La custodia de A R es tan numerosa que han
de abandonar las armas. Inmediatamente son apresados y esposados. A entonces empezará a decir que por
no haber cumplido su consejo les va a deparar los peores sufrimientos. Él es el
lugarteniente de J L, además
de su amante y por ello tiene que asegurar que no le pase nada malo. Como era
evidente, la llegada de J S provocó la retirada de todos los datos del lugar a otro más seguro. Empezará a
torturarlos para saber la información que guardan. Usará tenazas en el
estómago, toalla mojada sobre la boca y nariz, martillo en el pie, soplete si
hay un cuarto y a T G le
clavará un cuchillo en el brazo y con un giró le romperá los huesos.
Si evitan dar información (usando
la tirada correspondiente) A pasará de uno a otro para ver quién pude decirles los datos que podrían
incriminarlos. A las 21:15 el lugar es asaltado por una fuerza comandada por A S gracias a que J C tenía un rastreo de los
móviles del grupo y al ver que no se movían de localización sospechó. Entran
con gases lacrimógenos y con tiroteos. R logra escapar por una trampilla hacia las alcantarillas y si lo siguen tendrán
que tirotearse con dos guardias. Tras las explicaciones salen del edificio y
observan que está lloviendo. Algunos altos mandos de los GEO advertirán que la
Presidenta los quiere en el cuartel, por lo que han de conseguir escaparse para
seguir la pista de la llamada del perseguidor.
Las llamadas provienen de una
casa en FERIA y ARRAYÁN, a 15 minutos de trayecto. Sólo hay un guardia armado
en la puerta y ésta está cerrada. Tras esto logran entrar y descubren una gran
sala de operaciones presidida por una bandera blanca con cruz de San Andrés. Si
son descubiertos empezarán a destruir material para eliminar las pruebas, por
lo que deben ser rápidos. Se confesarán como integrantes del Partido Carlista,
que han estado promoviendo y subvencionando todo lo ocurrido en Sevilla,
pactando incluso con J L para lograr detentar el poder. Ellos sólo siguen los acontecimientos de su
agente y esperan que en pocas horas haya un cambio de régimen en España, lo que
colocaría al carlismo en el único anclaje de supervivencia. Si son presionados
lograrán decir que a 10 minutos de camino se encuentra la sede del Partido
Carlista y que siempre mandan sus informes al lugar.
Estará en BONAPLATA y CRISTO DEL
BUEN FIN, en una casa lujosa y enorme. Han de hacerse pasar por simpatizantes
de la causa, puesto que está llena de agentes armados y deben encontrar la sala
donde se encuentra el puesto del jefe. Hay muchas habitaciones y pueden colocar
trampas si lo desean. El despacho estará desierto, pero si buscan encontrarán
la DECLARACIÓN CARLISTA.
La recuperación es de 1D4.
Los siguientes acontecimientos ocurren entre las 22:00 y las 23:00 del
12 de octubre de 2009
Una vez leída entrará por la
puerta el dirigente del Partido en Sevilla, I Z, que intentará huir y dar la voz de alarma. Los
agentes deben detenerlo a tiempo, pero un par de guardias de seguridad se
abalanzarán sobre ellos. Cuando la situación quede más calmada I dirá que es demasiado tarde
para revertir lo que está sucediendo. No conoce nada más de la
conspiración, por lo que si lo presionan confesará que pueden mantener una
conversación vía satélite con el rey C VIII.
Con precaución los llevará a la
sala de conferencias en la que se podrán entrevistar con el pretendiente, que
está en una sala de hospital con una salud precaria debido al cáncer. Siempre
quiso recuperar para su dinastía la Corona y gracias a un plan desesperado pudo
contratar a J L para su
causa. Ella ha estado reuniendo a importantes terroristas para obligar a todo
el Ejército acumularse en Sevilla. A las 00:00 se liberarán unos tanques de
NOVICHOK-7 que erradicarán a toda la población sevillana, militares incluidos.
Tras este golpe de gracia España quedará a su merced y los ejércitos de
requetés conquistarán en pocas semanas los bastiones constitucionales, logrando
proclamarse rey en un par de meses. Logró infiltrar a carlistas en la Familia
Real, por lo que asesinar al anterior Rey
pudo crear suficiente inestabilidad por las manifestaciones republicanas y la
crisis económica que todos sus pasos han pasado desapercibidos. Pueden seguir
hablando o sacarle algo de información que podrán usar en su contra pero cuando
no haya más que decir escucharán varias explosiones y gritos.
Son los hombres de A R que intentan eliminar
todas las pruebas posibles. Esto hace que los carlistas confundan a los agentes
como enemigos y los terroristas los tomen como carlistas. Deben intentar sacar
algunas pruebas para corroborar su historia. Cuando logren ganar la salida
verán a A en un furgón que
empezará a fugarse. Deben perseguirlo durante un trayecto corto y reducirlo. Se
negará a hablar hasta que pierda multitud de sangre por múltiples cortes.
Confiesa que el plan maestro de J L fue hacerse contratar por los carlistas para que al final ellos
quedasen como culpables. Su mejor baza fue eliminar al Presidente para que ella
llegase al poder como V K.
Al reunir a la mayor parte del Ejército en Sevilla podrá eliminarlos de una
pasada y como el Congreso ha sido erradicado se convertirá en Presidenta
vitalicia por decisión de la Comisión Permanente de las Cortes al recurrir al
artículo 116 apartados 4 y 5 del Título
V de la Constitución (la petición del Congreso del estado de sitio y la
imposibilidad de renovar las cámaras ni el Gobierno).
Decidirán el destino de A y poco después reciben una
llamada de J C en el que se
informa de la situación y les advierte que será imposible movilizar a todo el
Ejército en poco más de una hora. También les indica que recibió una filtración
de E R, el cual le dijo que
K está en el cuartel de los
GEO rodeada de militares. Dar con ella es la única manera de poder detener
todo, al darla a conocer como J L. Lo malo es que ha bloqueado todas las entradas y sólo se abrirán
mediante un escáner de A S, que ha sido retirado de sus funciones y está custodiado a 20
minutos de donde están: en SANCHO y ALBERTO LISTA. Al ponerse en camino un avión
del Ejército les lanzará una bomba. Su coche queda inutilizado, momento en que
una tropa de militares intentará alcanzarlos. Sólo pueden escapar internándose
en un edificio.
La recuperación es de 1D4.
Los siguientes acontecimientos ocurren entre las 23:00 y las 0:00 del
12 de octubre de 2009
El edificio está abandonado, por
lo que pueden realizar maniobras sin ser molestados y sin usar rehenes. Los
edificios colindantes también están vigilados. Una resistencia pasiva no les
servirá de nada. Deben salir del edificio y conseguir escapar, quizás
apoderándose de algún vehículo militar. No habrá persecución y será difícil
escapar del cerco. Las tiradas de conducción tendrán dificultad por la intensa
lluvia que cae y no podrán comunicarse con J C en ningún momento. Es más, una llamada de E R puede hacerles saber que el CNI está cortando las
comunicaciones de todos los colaboradores de los agentes, por lo que estarán
solos en pocos minutos.
A S está en un centro especial de retención. La
entrada tiene un cerrojo especial y una clave informática 8272; el recibidor
está custodiado por una ametralladora automática, tras eso hay una puerta con
enigma y un pasillo electrificado. Antes de llegar a la celda existe otro
acertijo. A está tras unos
barrotes en un cubículo reforzado. Deben tener herramientas especiales de corte
o usar explosivos de tal manera que no dañen a A. Si no encuentran nada les dirá que el escáner es ocular y
que deben hacerlo. Por tanto, alguien (con algunas tiradas de prejuicios)
debería causarle una lesión ocular que no destruya el globo y no lo dañe en
demasía.
El cuartel de los GEO se
encuentra en SÁNCHEZ PIZJUÁN y EDIPO a 25 minutos de camino. La conducción debe
sortear los puestos militares y una vez serán perseguidos hasta que consigan un
éxito sobre el perseguidor. J L está custodiada por una inmensa delegación militar y una entrada a tiros no va
a ser posible. Los tres pisos hasta su despacho también están abarrotados y los
refuerzos aparecen cada pocos segundos. Es una subida desesperada y han de
poner trampas para lograr su objetivo, consiguiendo todo el tiempo que les sea
posible. El despacho está vacío, pero podrán oír ruidos que provienen de la
azotea, cuya escalera está protegida por dos militares. J los espera bajo la lluvia y oculta entre los refrigeradores y
las alacenas. Tiene un modificador de dificultad y una coraza protectora. Dirá
que no pueden con ella y que Sevilla está condenada para dentro de pocos
minutos.
Al final es derribada y se
arrastra sangrante hasta un hueco de escalera. Antes de que la maten dirá que
aún hay tiempo para salvar a la población sevillana pero han de darse prisa (ni
disparar sobre ella les da a entender). Hay un centro de comando en la azotea que
se activa al colocar simultáneamente las manos los agentes. Así reconocerán sus
huellas y podrán pasar y detener toda la masacre. Los aviones se escuchan en la
lejanía dispuestos a liberar el agente NOVICHOK-7. Si deciden disparar a J y dejarla muerta a pesar de las
advertencias, romperá el cristal del hueco de la escalera y caerá al fondo
oscuro, llegando tarde y matando a toda la población de Sevilla. Si no le
disparan y salvan Sevilla escucharán gritos agónicos y silencio pero los
aviones evitarán seguir avanzando por toda la ciudad. En ambos casos, por muy
seguros que estén de que J L haya muerto, no podrán confirmarlo, quedando sus dudas marcadas a fuego.
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