La verdad es que no recuerdo mucho. Por no recordar tengo confuso si fue Guillena o Gerena, aunque sé que tuvo que ser una de ellas, puesto que el viaje en secundaria fue para conocer la Sierra Norte de Sevilla. Me he estrujado la cabeza bastante y he consultado con antiguos compañeros, pero nadie sabe darme una referencia clara. El año está en duda porque no sé si fue en 1999 o 2000, aunque creo que hay una foto donde en el pie aparece. Por desgracia, no la tengo a mano. Quizás edite esta entrada. O no.
El clima era algo tormentoso, quizás alguna llovizna nos sorprendió en la serranía. No visitamos directamente ningún pueblo, sino que hicimos caminata por los senderos del lugar y pudiera ser que visitáramos algunas ruinas megalíticas. ¿Sepulturas? ¿Dólmenes? Pues no puedo asegurarlo. Había ido más por los amigos y las charlas del almuerzo en unos merenderos.
También recuerdo estar bien mareado en el viaje de vuelta, fue agónico el aguantar potar y después que nadie se diera cuenta. Qué lío, poco recuerdo de este viaje.
viernes, 19 de octubre de 2018
domingo, 23 de septiembre de 2018
El Instituto Mortal IV: Garfio
[Creado en 1999]
Al año siguiente de los nuevos
acontecimientos se reúnen Anselmo, Eva, Enrique, Isaac, Aurora, Emilia y Esteban
en la fábrica abandonada cercana a la estación para pasar una noche divertida.
Dentro hacen una fogata y recuerdan sus experiencias anteriores al borde de la
muerte. Durante la noche la gente se percata de que parece haber más que una
amistad entre Anselmo y Eva, y aparentemente hay un acercamiento de Esteban a Emilia.
Llegado un momento Enrique se va
a una planta superior para mear. Allí es atravesado por un cuchillo y
decapitado por Isaac. Lleva la cabeza a donde están todos y la gente se
dispersa. Isaac ha estudiados los asesinatos de Luis y le ha parecido divertido
el acto de matar, así que se propuso desde un principio acabar con todos. No
pueden salir del recinto, por lo que intentan esconderse. Anselmo y Eva están
acostumbrados a pasar este tipo de penurias, por lo que deciden plantarle cara.
Los tres se encuentran en una habitación e Isaac decide escapar ante tal
amenaza con tan mala suerte que acaba en el escondite de Aurora, a la que no
duda en asesinar. Anselmo oye los gritos y llega al lugar del crimen, apaleando
a Isaac. Logra escapar. Eva encuentra a Esteban y Emilia y los lleva junto a Anselmo.
Los convencen de que hay que luchar contra el asesino, por lo que hacen una
redada.
En la parte más alta de la
fábrica encuentran escondido al criminal. Isaac se vuelve loco e intenta
apuñalar a todo el mundo. En mitad de la pelea pilla desprevenida a Eva y le
corta la garganta, Anselmo, al ver esto logra derribar a Isaac y darle una
paliza. Cuando creen que lo han matado todos intentan reanimar sin resultado a Eva.
Isaac vuelve a la consciencia y se jacta de su obra. En ese momento una sombra
sale detrás de unos escombros y le clava un garfio a Isaac en la mandíbula, con
tal fuerza que lo lleva varios metros de su posición. Coge a Emilia y la estrella
contra el suelo. El hombre se da a conocer: es el padre de Luis, Lucas. Está
harto de que falten a la memoria de su hijo y ha estado esperando la
oportunidad de que algunos supervivientes de las anteriores masacres cayesen en
un descuido.
Se abalanza contra Anselmo, que
cae malherido y se lanza a la persecución de Esteban. Durante la carrera recoge
el cuchillo de Isaac y se dirige hacia fuera. Recuerda que las salidas a la calle están cerradas, por lo
que decide escapar por la vía del tren. Lucas lo alcanza y Esteban se tira al
suelo cortándole el tendón de Aquiles de una de sus piernas. Esteban intenta
huir, pero se ve agarrado por el padre de Luis. La cosa se complica cuando se
acerca un tren a toda velocidad. Esteban hace esfuerzos por salir de la vía. Lo
consigue pero no lo suficiente, así que decide agacharse. El paso del tren lo impulsa hacia fuera de las
vías, comprobando de aún tiene en las pantorrillas el brazo del asesino.
martes, 18 de septiembre de 2018
Diario de Viaje: Muñalén en Tineo/Tinéu (Agosto de 2016)
Este repaso asturiano termina en Muñalén, una minúscula población cercana a Navelgas. Son un cúmulo de casas de piedra, arracimadas entre sí para quizás soportar los crudos inviernos. La sempiterna parroquia da lugar a reunirse a unas cuantas casas, entre ellas un restaurante que abre a petición del cliente y que se caracteriza porque lo regenta una simpática anciana y su hijo activista.
¿Lo que hicimos allí? Sentarnos y esperar que nos sirviesen una gigantesca olla para cuatro personas y que con un estómago amplio debíamos de vaciar. Dio para tres o cuatro rondas entre todos, así de grande era la olla de pote. Riquísimo, espectacular. Era una delicia y recordaba a las típicas comidas pesadas que hacía tu abuela (bueno, la mía nunca pasó de migas, aunque le salían bien) y que se te quedan bien grabadas en la memoria. ¡Ay!
Después tocaba la ronda de curados, sobre todo un lacón que te invitaba a repetir obsesivamente. Longanizas, chorizos, morcillas, salchichones. Todo casero y riquísimo. ¡Ay!
Y de postre, pues por advertencia no habíamos pedido segundo plato de carne de monte (te sirven el bicho entero y está tan rico que te arrepientes, dicen, de haber pedido primer plato para llenarte), un arroz con leche épico. Mira que de nunca fui fan del arroz con leche, pero este sobrepasaba todas las expectativas gustativas previas. Una delicia.
¿Lo que hicimos allí? Sentarnos y esperar que nos sirviesen una gigantesca olla para cuatro personas y que con un estómago amplio debíamos de vaciar. Dio para tres o cuatro rondas entre todos, así de grande era la olla de pote. Riquísimo, espectacular. Era una delicia y recordaba a las típicas comidas pesadas que hacía tu abuela (bueno, la mía nunca pasó de migas, aunque le salían bien) y que se te quedan bien grabadas en la memoria. ¡Ay!
Después tocaba la ronda de curados, sobre todo un lacón que te invitaba a repetir obsesivamente. Longanizas, chorizos, morcillas, salchichones. Todo casero y riquísimo. ¡Ay!
Y de postre, pues por advertencia no habíamos pedido segundo plato de carne de monte (te sirven el bicho entero y está tan rico que te arrepientes, dicen, de haber pedido primer plato para llenarte), un arroz con leche épico. Mira que de nunca fui fan del arroz con leche, pero este sobrepasaba todas las expectativas gustativas previas. Una delicia.
lunes, 17 de septiembre de 2018
Diario de Viaje: Navelgas en Tineo (Agosto de 2016)
Paso a describir el centro de operaciones de nuestra visita a Asturias. Internándose en las montañas, llenas de valles y picos cubiertos de frondosos bosques, tras curvas interminables y cerradas, llegamos a un pequeño valle que alberga esta diminuta población. ¡Pero es estar como en un cuento! Al lado tienes vacas pastando, muchos hablaban de jabalíes sueltos por la zona, el río Navelgas atravesaba la población bajo un interesante puente y casas antiguas y las banderas ondeaban al fresco viento.
No es muy grande Navelgas, pero tiene unas panaderías con delicias: pasteles de manzana y bollos preñaos. ¡Qué manera de comer! También era muy curioso cómo hablaban mis amigos del proceso de 'adopcion' en el pueblo, cómo al principio eran 'intrusos' (apelativo verídico que le dijeron a mi amigo) y cómo con su trabajo y apariciones continuadas fueron encontrando el 'hueco' en esa pequeña sociedad.
Las noches eran bien relajantes, bajaba la neblina y el silencio impregnaba todo. En invierno debe ser muy duro, pero se convertiría en momento propicio para las leyendas típicas de la zona. Creo recordar que estábamos en época de luna llena, y cuando esta asomaba entre bosques o nieblas daba para esperar que algún duende cruzase corriendo por la carretera aislada.
Lugar de relax, lugar para conectarse con la naturaleza y aprender de su museo cómo se trabaja el oro.
No es muy grande Navelgas, pero tiene unas panaderías con delicias: pasteles de manzana y bollos preñaos. ¡Qué manera de comer! También era muy curioso cómo hablaban mis amigos del proceso de 'adopcion' en el pueblo, cómo al principio eran 'intrusos' (apelativo verídico que le dijeron a mi amigo) y cómo con su trabajo y apariciones continuadas fueron encontrando el 'hueco' en esa pequeña sociedad.
Las noches eran bien relajantes, bajaba la neblina y el silencio impregnaba todo. En invierno debe ser muy duro, pero se convertiría en momento propicio para las leyendas típicas de la zona. Creo recordar que estábamos en época de luna llena, y cuando esta asomaba entre bosques o nieblas daba para esperar que algún duende cruzase corriendo por la carretera aislada.
Lugar de relax, lugar para conectarse con la naturaleza y aprender de su museo cómo se trabaja el oro.
domingo, 16 de septiembre de 2018
Vuelve a casa Spidey
Revisando entradas antiguas rememoro que hacía descripciones de lo que he visto de Spider-man en películas y series. Lo más seguro es que no haya comentado nada sobre Spider-man: Homecoming, el tercer reinicio de la saga, pero esta vez dentro del celebérrimo universo cinematrográfico de Marvel.
Nos encontramos a mi entender con el Peter Parker más adolescente, con ideas y vivencias adolescentes. Al menos, mucho más creíbles que en las anteriores entregas que era más una puesta en escena o una leve caracterización para que entendiéramos cómo era la vida de Parker y rápido se pasaba a la máscara o a otras líneas argumentales. Esta vez todo rota alrededor de instituto, incluso el malo de la película, un rescatado Buitre con un Keaton que no es extraño al mundo de los superhéroes. Es más, la película gira en torno a qué pasó tras los hechos de Los Vengadores y la reconstrucción de la ciudad (algo que también usó como punto de inicio la nueva serie de DareDevil). También nos crea un fondo para explicarnos cómo apareció de improviso en la batalla campal de Capitán América: Guerra Civil, donde pudimos ver un traje muy nuevo y expresividad en los ojos de la máscara, algo muy usado en los cómics pero que por razones lógicas no se había empleado en el cine. Ahora, como todo está explicado con el mundo tecnológico de la empresa de Tony Stark se perdona.
Eso es lo que no termina de gustarme de la película, que se intenta meter con calzador a Spider-man en el mundo Marvel, como si fuese el discípulo a fuerza de Iron Man. Sí, en el arco de Guerra Civil Parker es puesto a disposición de Stark y se nos revela la impresionante armadura de Iron Spider, pero ahora es más dar a entender que va a formar parte de los pesos pesados de la franquicia cinematográfica y que debe luchar para lograr entrar en la plétora de héroes. Como reto para adolescente de ganar confianza y responsabilidad está bien (y más cuando dejan sobreentendido cómo adquirió poderes y qué pasó con su familia adoptiva) pero como seguidor del trepamuros es como relegarlo a una posición débil y de principiante que ya no le encaja (¡es el peso pesado de toda la franquicia comiquera, por favor!).
Los efectos me gustaron y, dado cómo encajan al personaje, la trama que ha de resolver y la entidad del malo principal están muy bien, nada desproporcionado y nada ridículo, sino en su justa medida. Me repateó eso sí, la idolatría que tiene Parker por Stark en la última entrega de los vengadores. Pero bueno, es seguir con el personaje que han diseñado.
Nos encontramos a mi entender con el Peter Parker más adolescente, con ideas y vivencias adolescentes. Al menos, mucho más creíbles que en las anteriores entregas que era más una puesta en escena o una leve caracterización para que entendiéramos cómo era la vida de Parker y rápido se pasaba a la máscara o a otras líneas argumentales. Esta vez todo rota alrededor de instituto, incluso el malo de la película, un rescatado Buitre con un Keaton que no es extraño al mundo de los superhéroes. Es más, la película gira en torno a qué pasó tras los hechos de Los Vengadores y la reconstrucción de la ciudad (algo que también usó como punto de inicio la nueva serie de DareDevil). También nos crea un fondo para explicarnos cómo apareció de improviso en la batalla campal de Capitán América: Guerra Civil, donde pudimos ver un traje muy nuevo y expresividad en los ojos de la máscara, algo muy usado en los cómics pero que por razones lógicas no se había empleado en el cine. Ahora, como todo está explicado con el mundo tecnológico de la empresa de Tony Stark se perdona.
Eso es lo que no termina de gustarme de la película, que se intenta meter con calzador a Spider-man en el mundo Marvel, como si fuese el discípulo a fuerza de Iron Man. Sí, en el arco de Guerra Civil Parker es puesto a disposición de Stark y se nos revela la impresionante armadura de Iron Spider, pero ahora es más dar a entender que va a formar parte de los pesos pesados de la franquicia cinematográfica y que debe luchar para lograr entrar en la plétora de héroes. Como reto para adolescente de ganar confianza y responsabilidad está bien (y más cuando dejan sobreentendido cómo adquirió poderes y qué pasó con su familia adoptiva) pero como seguidor del trepamuros es como relegarlo a una posición débil y de principiante que ya no le encaja (¡es el peso pesado de toda la franquicia comiquera, por favor!).
Los efectos me gustaron y, dado cómo encajan al personaje, la trama que ha de resolver y la entidad del malo principal están muy bien, nada desproporcionado y nada ridículo, sino en su justa medida. Me repateó eso sí, la idolatría que tiene Parker por Stark en la última entrega de los vengadores. Pero bueno, es seguir con el personaje que han diseñado.
lunes, 10 de septiembre de 2018
Diario de Viaje: Luarca/Ḷḷuarca en Valdés (Agosto de 2016)
Pues para ir a cualquier sitio cuando visitamos en verano Asturias teníamos que pasar por esta localidad. Pero nunca nos habíamos detenido a recorrerla. Y no tuvimos otro momento que hacerlo cuando se pusieron de gala para festejar a su patrón: San Timoteo. Encontrar aparcamiento fue algo difícil y mucha gente en la procesión. Lo raro es que veíamos que todos estaban vestidos como con babis de parvulario, con una T gigante colgando en su pecho. Cuando preguntábamos nos miraban sorprendidos, como si no entendieran por qué desconocíamos tal importante y crucial dato.
Pues Luarca está como bordeando una bahía, con forma de herradura y sus edificios van de lo más bajo hasta subir por las laderas verdes que encajonan el lugar. Paseamos por el puerto y por la playa en sí, donde había gente intentando bañarse desde primera hora. En el interior paseamos por varias calles peatonales, con comercios antiguos y de antigüedades, amén de varias cosas más. Me gustó pasar por un pequeño puentecito blanco y meternos en la plaza más céntrica del lugar, rodeado de edificios estrechos y con multitud de balcones y ventanales, típicos de la zona.
Me sorprendió ver una inmensa cantidad de banderas españolas y asturianas. Lo normal en las fiestas, al menos desde el mundial de 2010. Pero eso sí, en varios lugares lejanos del centro también engalanaban balcones con banderas (en otras localidades que solo atravesamos también). Es raro verlo y pensé que ya había muchas por Andalucía, pero nada que ver, la verdad. Es una clase de patriotismo muy insertada en la sociedad asturiana, valorando al mismo nivel su pertenencia a Asturias.
Bueno, para no irme por las ramas, para volver por la noche tuvimos que atravesar su lugar de festejos, la explanada que usan para botellones y celebraciones. Brutal, una marea de borrachos inundaba la carretera y circular por allí se hizo muy lento y tenso. Más cuando un abuelo quiso enfrentarse a un coche... el nuestro. Nada, todo quedó en un susto.
Pues Luarca está como bordeando una bahía, con forma de herradura y sus edificios van de lo más bajo hasta subir por las laderas verdes que encajonan el lugar. Paseamos por el puerto y por la playa en sí, donde había gente intentando bañarse desde primera hora. En el interior paseamos por varias calles peatonales, con comercios antiguos y de antigüedades, amén de varias cosas más. Me gustó pasar por un pequeño puentecito blanco y meternos en la plaza más céntrica del lugar, rodeado de edificios estrechos y con multitud de balcones y ventanales, típicos de la zona.
Me sorprendió ver una inmensa cantidad de banderas españolas y asturianas. Lo normal en las fiestas, al menos desde el mundial de 2010. Pero eso sí, en varios lugares lejanos del centro también engalanaban balcones con banderas (en otras localidades que solo atravesamos también). Es raro verlo y pensé que ya había muchas por Andalucía, pero nada que ver, la verdad. Es una clase de patriotismo muy insertada en la sociedad asturiana, valorando al mismo nivel su pertenencia a Asturias.
Bueno, para no irme por las ramas, para volver por la noche tuvimos que atravesar su lugar de festejos, la explanada que usan para botellones y celebraciones. Brutal, una marea de borrachos inundaba la carretera y circular por allí se hizo muy lento y tenso. Más cuando un abuelo quiso enfrentarse a un coche... el nuestro. Nada, todo quedó en un susto.
domingo, 9 de septiembre de 2018
Diario de Viaje: Ribadeo (Agosto de 2016)
En nuestro viaje a Asturias no faltó la oportunidad de inaugurar las visitas a otra comunidad autónoma. Le tocó el turno a Galicia. Justo en la frontera y entrada a la provincia de Lugo nos esperaba esta localidad y fue una pena que ya la tarde se hundía en la noche y teníamos que volver a casa, por lo que la visita fue de poco tiempo. Volveremos, seguro.
Lo primero de todo fue buscar un bar para usar los servicios y hartarnos a café, pues la fabada del almuerzo nos hacía estragos y había que estar despiertos para el regreso. Gente amable, con ganas de atender a pesar del lío de acentos que les llevábamos.
De la parte nueva (los edificios nuevos son extrapolables a cualquier ciudad, con leves cambios) nos intentamos adentrar en la parte más turística. Se nota la influencia de los antiguos barrios pesqueros y hay algunas calles peatonales donde la gente se arracimaba en bares y paseaba mirando, lo que creo, intervenciones poéticas en las paredes.
Parte del paseo nos llevó a un parque amplio, lleno de niños aprovechando las últimas semanas de vacaciones y creo que vimos la curiosa torre de los Moreno, junto a algunos edificios de indianos, seguramente y la iglesia de Santa María del Campo. Poco más recuerdo entre tanto viaje y poco tiempo nos demoramos allí, por lo que ni nos asomamos a la playa ni a sus curiosas estructuras.
Lo primero de todo fue buscar un bar para usar los servicios y hartarnos a café, pues la fabada del almuerzo nos hacía estragos y había que estar despiertos para el regreso. Gente amable, con ganas de atender a pesar del lío de acentos que les llevábamos.
De la parte nueva (los edificios nuevos son extrapolables a cualquier ciudad, con leves cambios) nos intentamos adentrar en la parte más turística. Se nota la influencia de los antiguos barrios pesqueros y hay algunas calles peatonales donde la gente se arracimaba en bares y paseaba mirando, lo que creo, intervenciones poéticas en las paredes.
Parte del paseo nos llevó a un parque amplio, lleno de niños aprovechando las últimas semanas de vacaciones y creo que vimos la curiosa torre de los Moreno, junto a algunos edificios de indianos, seguramente y la iglesia de Santa María del Campo. Poco más recuerdo entre tanto viaje y poco tiempo nos demoramos allí, por lo que ni nos asomamos a la playa ni a sus curiosas estructuras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Desgranando el pensamiento de Blas Infante (IV): el Ideal Andaluz y cómo implementarlo
Esta es la cuarta parte del famoso Ideal Andaluz de 1915. Previamente se había desarrollado la filosofía infantiana de mejora continua hast...
-
[Creado en 2007] Los siguientes acontecimientos ocurren entre las 10:00 y las 11:00 del 11 de marzo de 2004 Tras la lectura de la cart...
-
En una sociedad que se resiente, en un mundo donde el capitalismo se ha convertido en tan voraz que puede comerse a sí mismo, es el momen...
-
En la zona de Chinatown vive el brillante matemático judío Max Cohen. En su piso oscuro y abandonado vive sólo por y para las matemáticas. H...