martes, 18 de enero de 2022

Diario de Viaje: Valdemorillo (Diciembre de 2020)

 Esta zona de Madrid es bastante interesante y cada pueblo tiene cosas bien interesantes que descubrir. En un domingo viajamos al embalse de Valmayor, con unas vistas a la sierra bastante bonitas. Las redondeadas rocas graníticas típicas de la zona jalonan las fronteras del embalse y se puede caminar tranquilamente avanzando desde la entrada cercana a una urbanización hasta donde está la represa. Había gente pero todo estaba relativamente tranquilo, había espacio y momentos de silencio donde te ponías a observar el breve oleaje.

En un intento por almorzar tuvimos que desplazarnos al pueblo, ya que en el restaurante de la urbanización no admitían perros. Se nota que ha crecido con casas de segunda residencia o gente jubilada porque el ambiente era tranquilo y con multitud de terrenos con caserones o casas adosadas que no tenían muchos años. Llegamos hasta un restaurante turco donde comimos unos shawarmas increíbles. Hacía tiempo que no encontraba algo así.

Lo más loco es que meses después tuvimos que volver a Valdemorillo porque no conseguíamos dónde comer en Navalagamella. Paramos cerca del cementerio, en un asador recubierto de madera y que parecía lugar de reunión de moteros. Comí una barbaridad y todo bastante rico. Creo que en este pueblo el comer es sagrado.

viernes, 7 de enero de 2022

Diario de Viaje: Rivas-Vaciamadrid (Diciembre de 2020)

 Es un lugar que queda cerca de casa y en aquellos tiempos de confinamiento autonómico te daba tiempo a visitar los alrededores. A veces uno quiere ver cosas lejanas y cerca tiene maravillas.

Realmente no entramos en la ciudad, sino en el inmenso parque que tiene al lado, donde confluyen los ríos Jarama y Manzanares. Es un entorno verde y bucólico, con multitud de caminos que recorrer y con mucha vegetación. Tiene incluso una gran laguna donde hay puestos de observación de aves, indicando que la importancia ecológica del lugar no es menor. Sobre todo porque la parte oriental de la Comunidad de Madrid es bastante árida y ese oasis es un sitio con temperaturas frescas y mucha diversidad.

También queda enmarcado por una curiosa formación rocosa con pinares en su cumbre. La verdad es que se genera un paisaje muy bonito a escasa distancia de la locura de la ciudad. No fui más allá pero creo que esa zona está plagada de búnkeres de la Guerra Civil.

jueves, 6 de enero de 2022

Histeria informativa

 Desde que viví en Argentina me acostumbré a ver poca televisión. Incluso llegó a parecerme lógico no tener tele. La verdad es que se gana como lector y se pueden ampliar horizontes. Se puede tener para conectarla al ordenador y a la consola pero sintonizar algo como que hace mucho tiempo.

Y en el fondo ayuda. Ha sido ir a la casa de mis padres para pasar las fiestas navideñas y empezar a acojonarme por todo. En especial Antena 3 le gusta generar una alarma impresionante. Y sobre todo por el tema de la pandemia. Sí, la cosa sigue; sí, hay que seguir cuidándose; no, generar la misma atmósfera que en marzo de 2020 no tiene sentido. Y ojalá fuese todo eso, pero los políticos vuelven a las mismas políticas infundadas (mascarillas en lugares abiertos y públicos cuando incluso la OMS advirtió que no sirve eso para nada si no hay concentración de personas, desinfectar toda superficie con aspersores y camiones cuando se ha demostrado hasta la saciedad que el virus, aunque sea pesado, se transmite mediante aerosoles) que no tienen ningún efecto, salvo el de indicar que están haciendo algo.

Todas las noticias sobre incidencia, sobre lo mal que lo hacemos todos, sobre el fin del mundo. Es lógico que quieran meter miedo, siempre vende mejor publicar noticias así. Siempre viene mejor tener a una sociedad preocupada y manejable. Ahora incluso tras los Estados de Alarma inconstitucionales ya se pasan la democracia por el forro y mediante ordenanzas municipales pueden confinar pueblos enteros e imponer toques de queda arbitrarios (el virus ataca sin importar la hora del día).

Repito, no hay que vivir un viva la Pepa y que se contagie todo quisqui, hay que seguir cuidándose. Pero otra cosa muy diferente es querer usar los mismos parámetros previos a la vacuna, como si el número de hospitalizados y fallecidos no hubiese bajado drásticamente gracias a las vacunas. Desde el minuto 1 decían que debíamos aplanar la curva para no saturar la sanidad. Lo hemos logrado, hay que actuar de manera diferente. Por eso me hace gracia el hincapié que hacen los telediarios sobre incidencias y despúes, corriendo como locos y en voz medio baja, indican que las hospitalizaciones, en cambio, bajan.

Incluso les ha salido rana la variante ómicron. La tenían (por venir de Sudáfrica) como la cepa contagiosa (verdad) y definitiva que nos iba a devolver al 2020 (mentira). Contagiosa es pero menos agresiva, los síntomas son menores y el porcentaje de hospitalizaciones se reduce mucho. Les ha jodido unos cuantos titulares, realmente. Y ahora se empecinan en generar algo de miedo con el flurona (gripe y Covid-19) pero al final es algo que ya se ha estado dando desde hace bastante tiempo. El terrorismo informativo ha de parar en algún momento. Además, por favor, haz caso a los investigadores de África, son tan buenos como los daneses que te van a dar la misma conclusión tres semanas después. Que se os escapa el racismo, chavales.

También otro tirón de orejas a los políticos. No puedes imponer las mismas restricciones que hacías antes de las vacunas porque indirectamente estás diciendo a la gente que las vacunas no han servido para nada (cuando sí han servido, y mucho). Al final, les estás dando la razón a los antivacunas y eso es lo peor que puedes hacer. Tampoco te puedes quedar de brazos cruzados cuando clamabas por activa y por pasiva que había que llegar a la inmunidad de rebaño: se ha hecho, y ahora, ¿qué? ¿Seguimos igual o actuamos en consecuencia? Otro tirón de orejas es que han pasado dos años y aún no se han puesto manos a la obra para elaborar los casos de emergencia sanitaria en un marco legislativo coherente. O sea, si el Estado de Alarma no puede abarcar medidas de restricción de libertades y sí el Estado de Excepción, pero este no contempla que se aplique en caso de calamidad sanitaria, algo hay que hacer. O reformular el Estado de Alarma para que sí se pueda restringir libertades (temporal y justificadamente) con este o reformular el Estado de Excepción para que sí incluya como supuesto de aplicación los casos de emergencia sanitaria. No, no, la Ley de Pandemias suena a ocurrencia de último momento y que si llega a ser promulgada va a nacer ya vieja y desfasada. Usemos las herramientas que ya tenemos, reformémoslas.

Y otro tirón de orejas a los políticos es que empiecen a dejarse de tonterías y de aplicar medidas arbitrarias e inútiles a cambio de no invertir ni un euro en la sanidad. Sí, esos sanitarios que tanto loaban y animaban a aplaudir a las 20.00 fueron despedidos malvadamente al final de la primera ola. Invierte en infraestructuras y material, invierte en contratar y pagar dignamente al personal sanitario. Fomenta las carreras relacionadas con la salud y hazlas atractivas. Forma buen personal y que esté bien motivado, garantízales los derechos laborales, como cualquier trabajador. Se me revuelven las tripas que en Andalucía se despidan 8000 sanitarios antes de la 6ª ola y ahora clamen a jubilados para que vuelvan ad honorem a suplir la escasez de sanitarios que tú mismo has provocado.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

Diario de Viaje: Rozas de Puerto Real (Noviembre de 2020)

 Ya en noviembre, algo tarde para la época del año, fuimos a este hermoso pueblo. Las restricciones madrileñas de zonas básicas sanitarias se relajaron en cierta medida y aprovechamos para visitar los castañares de la zona.

Sin embargo, parece que tuvimos la misma feliz idea que casi toda la Comunidad de Madrid, pues aparcar no fue tarea fácil y había gente por todos lados. El paisaje era hermoso pero siempre te encontrabas con una familia o con jóvenes que gritaban y así no podías relajarte admirando las montañas de dorados colores. En el primer momento fuimos hacia el sur y paseamos por un pequeño castañar ya algo pelado pero al menos podías admirar el contraste de tonalidades. Un poco más el campo raleaba y tenías unas muy buenas vistas, ideales para comer un bocadillo mientras te recreabas en ellas.

En un intento de evitar lo más posible a la gente hicimos un buen rodeo y por una vía pecuaria llegamos a la carretera para retornar a pie hacia el núcleo urbano. Desde ahí, hicimos el sendero típico que te acerca al seminario, enclavado en el el valle y que termina en un coqueto embalse. Desgraciadamente, no pudimos caminar mucho por la alta densidad de gente pero al menos pudimos observar los castañares en su esplendor otoñal.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Diario de Viaje: Aldea del Fresno (Noviembre de 2020)

 Se ha convertido en uno de mis sitios favoritos de la Comunidad de Madrid. La confluencia de los ríos Perales y Alberche generan un entorno muy verde con una cantidad de recovecos bastante atractiva para cualquier época del año.

Cuando llegamos por primera vez aparcamos en una extraña zona, como si fuese un bulevar a medio hacer, o una futura estación o algo. Desproporcionado, cuanto menos. El paseo nos llevó hasta las inmediaciones de la parroquia de San Pedro Apóstol y de ahí hicimos caminata remontando el río Perales, cubierto de abundante vegetación. Por desgracia no pudimos avanzar mucho pues nos obligaba a atravesar el río varias veces y el frío era bastante patente. Otra de las rutas era cruzando el puente hasta un camino rural que empezaba a ascender y lograbas tener unas hermosas vistas de la sierra, atisbando dónde podría estar la presa del río Alberche.

Hablando del Alberche, sus playas son bastante amplias y tiene ciertos lugares entre la vegetación que te ayudan a relajarte y darte un chapuzón en las épocas más calurosas. El paseo está plagado de chiringuitos y si sigues llegas a un lugar mucho más tranquilo. Es un buen sitio para pasear y ver la cantidad de árboles que bordear su curso. Naturaleza, al fin.

El interior del pueblo también es bastante acogedor. Desentona el único edificio de varias plantas porque si vas a un pueblo quizás quieras casita o algo menos citadino, y es que hay sitio para expanderse el pueblo. La plaza del ayuntamiento te recoge y te ofrece multitud de bares a rebosar. 

Es un lugar que me gusta recorrer cada pocos meses, te invita a relajarte y a descubrir nuevas caminatas con nuevos paisajes.

lunes, 29 de noviembre de 2021

¿Y ahora? Leganense

 Pues ni un año hemos aguantado en Fuenlabrada. Y me da pena porque aunque el barrio no fuese el mejor me sentía cómodo en él y aún me quedaba mucho por conocer de esta ciudad. Pero bueno, vivir en un bajo tiene sus riesgos (aunque siempre hay alguno disponible y casi siempre admiten perros o no son quisquillosos por los contratos temporales sucesivamente encadenados). La verdad que el movimiento del bar no me inquietaba mucho pero sí el grupo que se ponía junto a la ventana hasta altas horas y que veías que tenían de vez en cuando una cierta actividad altamente sospechosa. En estos casos, por desgracia, no se negocia y quedan dos opciones: o tragas o te largas.

Sí, el cinturón sur madrileño ni tiene los mejores paisajes ni tiene un encanto per se. Sin embargo, es verdad que el fuenlabreño tiene un cariño especial por su ciudad y eso termina notándose. No tiene muchos parques y casi todo son bloques aquí y allá, pero tiene algo que te atrae y te da ganas de seguir conociéndola. Sus bares, sus eventos, la vida de barrio, no sé, hay algo especial en todo ello.

También va a ser que, salvando las diferencias, me pasó lo mismo que con Nantes: siento que no completé el ciclo y que mudarme me deja algo inconcluso. La verdad es que el cambio no ha sido a peor y Leganés está muy cerca, por lo que puedo seguir explorando de vez en cuando la ciudad de Fuenlabrada hasta completar el ciclo (o rellenar los huecos que mi inconsciente dice que faltaban por rellenar).

Por otro lado, Leganés es una buena opción. Ya cuando visitábamos esta zona para ver de mudarnos nos pareció la ciudad más equilibrada en cuando a parques. Los barrios son como siempre, repletos de viviendas, populosos, multitud de culturas conviviendo y un deje de ciudad dormitorio que aún no puede quitarse. No encuentro ese encanto oculto o ese cariño de sus habitantes. Lo tienen, sí, pero es diferente. En Leganés al menos puedes moverte fácil a pie y recorrer la gran cantidad de zonas verdes que tiene y eso es algo de agradecer. El bajo (¡otro bajo!) poco a poco ha ido calmándome y demostrándome que no iba a ser otra repetición de lo vivido el año pasado. Bien construido, con una interesante disposición y algo más grande. Una plaza y las salidas bien cerca. Mi mujer más cerca del trabajo y yo casi a la misma distancia. En cierto sentido estas ciudades del cinturón sur se parecen pero cada una tiene una característica que la hace diferente.

Veamos qué deparan los meses siguientes, la relación con los vecinos y la administración. Por ahora en mis paseos quiero recorrer y aprender de la idiosincrasia del lugar y poder aportar cierto grano de arena en la región que me acoge.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

La trampa del concepto multinivel

Llevo ya muchos años, pero muchos, escuchando algunas ideas interesantes de los políticos sobre el modelo territorial español. Tendrá sus defectos, por supuesto, pero también sus aciertos (tanto que algunos países, en su remodelación de organización han imitado la fórmula). Este Estado de las Autonomías ha permitido grados de descentralización nunca vistos, incluso mucho más que en algunos países de nuestro entorno que se jactaban de plena descentralización. Sin embargo, el principal punto negativo es el oscuro reparto de competencias: unas son fijas del Estado y el resto son delegables pero incluso las exclusivas del Estado son susceptibles de ser delegadas.

Por un lado, con un núcleo duro cohesionador no se pierde la esencia de unidad y coordinación. Por otro, que el resto sea posible tener la competencia pues ayuda a que algunas comunidades que se lo pueden permitir pueden conseguir más y otras que no pueden (ya sea por consenso social, dificultades de gestión o presupuesto insuficiente) lo dejen para otro momento. Digamos que tienes un menú y puedes gestionar a la carta lo que te quieres llevar. Esto ayuda a que cuando estés preparado y en consonancia con las sensibilidades históricas y políticas, cada autonomía puede gozar de cierto grado de descentralización en función de lo que le convenga.

Esto es la teoría en el papel, claro. Porque puede pasar perfectamente que pidas competencias por el hecho de tenerlas, por acaparar, por parecer que eres mejor y más eficiente de lo que eres en realidad. Y la gestión queda hecha unos zorros. Y paga el de siempre, el ciudadano de a pie. Duplicidades, enchufismo, gastos excesivos, descoordinación con otras autonomías (ay con los diferentes softwares y su imposibilidad de comunicarse entre sí) terminan pasando factura al contribuyente y algo que era bueno al principio (traer la gobernabilidad y la toma de decisiones más cerca del ciudadano) termina siendo una penuria.

Si bien siempre he sido un defensor de las posturas federalistas y creo que el sistema federal puede ser un salto cualitativo al Estado Autonómico, sigo teniendo mis reparos para su implantación en España. A ver, creo que España ya funciona como un Estado Federal, aunque con fuertes asimetrías, duplicidades y descoordinación. Hay que pensar bien y mucho qué modelo federal seguir, pues hay varios y con muchas particularidades. En la extinta UPYD se apoyaba un federalismo copiado del alemán (creo que ni adaptado, sino plagiado) pero el federalismo puede ser similar al de Estados Unidos. Hay muchos casos, con sus puntos positivos y negativos. Después de pensarlo bien hay que adaptarlo a la sociedad de hoy día, pues el en federalismo la igualdad de condiciones es algo casi sagrado. O sea, no puedes fijar competencias exclusivas autonómicas si algunas comunidades no podrían con ciertas. Hay que poner un mínimo para todas. Y, lo que es más importante, una serie de competencias exclusivas estatales que queden bien descritas y abarquen lo esencial para asegurar igualdad, eficiencia y coordinación.

Aquí ya hay dos puntos en donde muchos nacionalismos negarán con la cabeza. Primero, que el Estado pinche y corte en todo momento y que su decisión, en caso de conflicto, tiene más fuerza de ley que la de un estado/región/unidad federal. Segundo, que el reparto haya de ser igual para todos, cada región ha de tener la misma lista de competencias y todas tienen la misma altura entre ellas a la vez que tienen la misma voz y tratamiento por parte del Estado central.

Y justo por eso hace unos meses, desde distintos sectores del PSOE, empezó a escucharse el concepto de «España multinivel»: una España fuerte por su alto grado de descentralización, con un Estado central en su mímina expresión y (aquí viene lo gordo) que algunas regiones gocen de más privilegios que otras, que tengan trato preferente y a nivel bilateral con el Estado central. ¡Ajá! Este era el quid de la cuestión. Hay que pasar a un modelo federal para darle más fuerza a los nacionalismos periféricos de siempre: al vasco y al catalán. Sí, el gallego siempre se queda olvidado por sus compañeros periféricos de andanzas cuando toca pedir tratos especiales (incluso se le olvida como enemigo al también preocupante nacionalismo español). Sí, de las otras nacionalidades históricas ni se las menciona en ningún caso. No es mejor trato a los desfavorecidos, sino mejor trato a los que ya tienen de por sí unos recursos económicos y políticos ingentes.

Este mimar a ciertos lugares ya se pensó en los inicios de la Transición: un articulado especial para nacionalidades históricas con alto grado de descentralización para País Vasco y Cataluña (y para Galicia si se avispaba a tiempo) y el resto del territorio o sin convertirse en autonomía o con otro articulado (y otro reparto competencial) y tratada como región. Y ahí apareció mi querida Andalucía para forzar el famoso «café para todos»: no era más que nadie, pero no quería ser menos que nadie. Con un gigante 4D de 1977 y con un referéndum con todo encontra el 28F de 1980 Andalucía sacudió tanto al Estado como a sus hermanos que querían trato preferencial para decir que ella también quería un trato igual. Este sacudirse reactivó el proceso autonómico y muchas regiones movieron ficha para lograr su grado de descentralización. No es que Andalucía hizo de alma caritativa sino que movió a su pueblo para pedir no ser olvidados ni maltratados y sirvió de acicate y ejemplo al resto de pueblos españoles.

Así que este nuevo concepto de España multinivel viene a ser un remake de lo que se vivió hace más de 40 años: un salto cualitativo donde solo se invitan a dos regiones (y a una tercera si se avispa a tiempo). Un Estado más democrático, sí, pero mayor descentralización para un club selecto. Un Estado federal asimétrico reafirmado (nuevamente) por la Carta Magna. Pues qué queréis que os diga, lo más seguro es que Andalucía vuelva a surgir para decir que no, que de nuevo no quiere ser más que nadie pero tampoco menos que nadie. Y me parece bien porque todo esto suena a una escaramuza para que Cataluña y Euskadi siegan siendo preferenciales. Es decir, no necesitan más dosis de autogobierno, sino tener algo que el resto no tenga, tener en exclusiva aunque sea una idea borrosa. Por eso el resto de España se tiene que activar y pedir justamente lo mismo. Una España «mononivel». Por mucho que se implemente, por ejemplo, el derecho de autodeterminación en un hipotético nuevo marco federal, si este derecho también es garantizado para, por ejemplo, Islas Baleares, Murcia o Melilla, queda anulada la exclusividad. Porque, seamos sinceros, desearían poder contar con un derecho a decidir por el hecho de tenerlo y exhibirlo en negociaciones y dar a entender su condición exclusiva y especial, no para usarlo en sí; en el momento que cualquier autonomía lo tuviese y pudiese jactarse de igual manera, todo quedaría anulado, generándose una nueva tabula rasay destruyendo el afán de exclusividad. ¿Que entonces llegado este caso se empezaría a hablar de confederalidad? Puede ser, pero el truco, creo, es seguir todos a la par.

Desgranando el pensamiento de Blas Infante (IV): el Ideal Andaluz y cómo implementarlo

 Esta es la cuarta parte del famoso Ideal Andaluz de 1915. Previamente se había desarrollado la filosofía infantiana de mejora continua hast...