miércoles, 30 de junio de 2021

La ingenuidad de las renovables

Hoy en día todo está polarizado, cualquier cosa se usa como arma arrojadiza o como elemento para distinguir y alentar a los tuyos. Desgraciadamente, también le ha tocado a las energías renovables y al cambio climático. Como las predicciones han sido más por exceso que por defecto muchos creen que en realidad todo es falso. Pero, creedme, es mejor prevenir que curar. Y más con lo del cambio climático. Quizás la hostia no llegue en 2100, quizás lo haga en el año 2200 o 2300, pero da igual, la certeza es que va a llegar. Ahora, muchas opciones conservadoras quedan arropadas por el clima de crispación y con la dialéctica de la teoría de la conspiración y se oponen por defecto a toda medida en favor de las renovables, más defendidas por el sector político progresista.

Ya con cualquier noticia sobre impactos medioambientales de las energías renovables saltan clamando que todo es un timpo y que los combustibles fósiles son la única y eterna solución. Pero no, si estás metido en el mundo de las renovables sabes que no todo es color de rosa y que se hacen análisis de ciclos de vida donde incluso se evalúa seriamente el impacto ambiental. Que no se difunda y que los periodistas crean que todo lo renovable es Jauja es otro asunto serio a discutir. Ese triunfalismo pedante termina por hacer sospechar incluso al previamente más convencido.

La nueva polémica es por darse cuenta algunos que los parques eólicos tienen bastante impacto en su zona circundante y que puede haber muertes de aves, ruidos molestos y que la tierra queda ocupada también para la instalación. Es de cajón que los parques van en lugares con condiciones de viento muy favorables, por lo que no pueden ser instaladas en cualquier lado. Sí, impacto visual; sí, el tema de la extracción de las tierras raras necesarias para los generadores; sí, el problema acarreado del desmantelamiento final del parque y qué hacer con los elementos no reciclables. Repito, esos son temas conocidos pero se tienen que divulgar sí o sí para evitar triunfalismos o discursos equivocados.

Y tampoco podemos vender a las renovables como la solución definitiva. Vale que dos horas de irradiación solar en la superficie terrestre vale para dar electricidad al planeta entero un año, pero en dos horas no se recoge toda la energía necesaria, nuestra tecnología (y superficie de instalación) es limitada. Además, son procesos variables, una nube o un cambio de vientos puede hacer parar la producción. Nuestra civilización cada vez depende más de un suministro constante y fiable de electricidad. ¿Solución? Instalaciones de respaldo. Hoy lo suple el gas natural (o el carbón en algunos lugares) y la aquiescente nuclear. ¿Cómo incluso quedarse con el excedente si la producción es muy buena? Pues hay que recurrir a la tecnología de almacenamiento de electricidad, que hoy no está tan madura para que las renovables puedan con seguridad guardar su excedente y darlo a la red cuando haya mal tiempo. Hidráulica de bombeo, aire comprimido, volantes de inercia, baterías, vectores energéticos (hidrógeno, gas natural, gas de síntesis, etc.). Y respaldo de las centrales de base que generen el menor impacto posible (nuclear, ciclo combinado, gas natural, etc.). Lo siento pero toda tecnología contamina en mayor o menor grado, el impacto nunca puede ser cero. Falta más investigación.

Pero, para mí, el problema siempre es el mismo. El problema es la sostenibilidad. Se puede arrasar toda la superficie española y poner a cascoporro paneles solares y el impacto sería, evidentemente, catastrófico. Eso sí, a cambio tendríamos energía de sobra. Pero la moraleja sería que pasados unos años (o décadas, a lo sumo) esa potencia eléctrica llegaría a ser insuficiente para la humanidad. Porque cada vez consume más y más, y cada vez hay que generar más y más energía. Y esto, ni con los recursos ingentes del sol, es ilimitado. Ya en el máster me dijeron que la energía más limpia es la que no se consume. Por ejemplo, se llegó a estimar que el parque eólico ecuatoriano de Villonaco generaba una potencia similar a lo que se consumía en el país por pilotos de standby encendidos. ¿Es entonces «renovable» la producción eólica si tiene que ir a algo que casi nunca es necesario? ¿No estamos echando la culpa a las renovables de nuestro despilfarro?

No digo, como algunos, que hay que volver a vivir casi como antes de la Revolución Industrial (prohibido carne, viajes en avión, productos suntuarios) pero hay que frenar un poco. Tantas cosas con plástico no creo que sean necesarias. Si tengo que tardar media hora más en un viaje no debe ser un problema. En un mundo estresado se tiene el paradigma de la máxima potencia pero al final lo mejor es la mayor eficiencia (con momentos puntuales de más potencia). También, además de no consumir si no es necesario, es diseñar mejor nuestras ciudades para que por medios indirectos no se tenga que consumir energía. Quizás no serían necesarios tantos aires acondicionados si arquitectónicamente las casas y los pisos estuviesen diseñados para mantener temperaturas constantes y construidos con materiales de valor agregado (quizás jardines verticales en fachadas sin ventanas expuestas al sol, quizás buen aislamiento térmico en paredes, ventanas y puertas). Quizás sí seguirán siendo necesarios los aires acondicionados pero a lo mejor solo tendrían que usarse puntualmente. Recordemos que mucha de la energía que se produce se invierte en climatización... Quizás, la geotermia puede ayudar, las sombras naturales, doble ventana, etc. ¡Y quizás deshacerse de la idea de ir todo el año en calzoncillos por la casa pueda ayudar también!

Y tampoco digo que los países emergentes tengan que apretarse el cinturón y los países desarrollados, que ya han cambiado políticas, miren para otro lado. En todo lugar del mundo la gente quiere vivir de manera cómoda. Ha de haber colaboración global porque de casi 200 países que hay en el mundo, el planeta sigue siendo común.

martes, 22 de junio de 2021

La insurrección trumpista y el inicio de Biden

 Hace como medio año Estados Unidos vivió una situación atípica: al contrario de la tradición, el país no fomentó un golpe de Estado fuera de sus fronteras, sino dentro. Bueno, no llegó al punto de ser un golpe de Estado, sino más bien una insurrección promovida por grupos de extrema derecha, extremistas religiosos cristianos y conspiranoicos arracimados en torno a QAnon. El objetivo era subvertir el orden constitucional y mantener en el poder al presidente Trump, a pesar de haber perdido las elecciones.

Según la historiografía, hacía siglos que no se asaltaban las cámaras y hacía décadas que nadie había entrado armado (con intención de usar el arma). Momentos convulsos para una primera potencia que está, según parece, en sus estertores. China ya quiere recoger el testigo, aunque pueda ser como el viejo dicho, «de Guatemala a "guatepeor"». Gente de lo más variopinta, vestidos con las indumentarias más estrambóticas, entraron en el Capitolio, quizás con la connivencia de sectores de seguridad del edificio. Hubo mucha tensión, hubo forcejeos, hubo incluso disparos y muertos (eso sí, creo que hubiese sido una masacre si los perpetradores de la insurrección no hubiesen sido lo que ellos definen como «raza blanca»). Por suerte todo fue profundamente investigado y los cabecillas fueron identificados y arrestados, esperando cumplir una merecida condena por atentas contra la democracia.

Un país que ha perdido el rumbo y el liderazgo mundial, un país azotado por fuertes crisis internas, tales como el Black Lives Matter y el Me Too. El racismo y el machismo siguen aún muy presentes en la sociedad estadounidense y a veces explotan conflictos que dejan multitud de disturbios. 

Creía que Trump iba a tener una política aislacionista y solo se iba a interesar de temas internos. Pero no. Movimiento de embajadas en Israel, apoyo a Marruecos sobre la soberanía del Sahara Occidental, blanqueamiento del régimen de Corea del Norte, distensión Rusia. Y las políticas de aumento de crispación de Steve Bannon han atravesado fronteras para arraigarse rápido. Trump ha dejado una escena internacional demasiado herida y resentida y esto va a traer cola.

Por supuesto, muchos dicen que con Biden y Harris todo esto se va a revertir y que por fin triunfa la democracia. Veamos, el Partido Demócrata es más potable que el Republicano pero olvida mucha gente que sus políticas son más próximas a la derecha que a la izquierda, aunque mentalmente se les tenga por una formación de izquierdas. Biden ha recogido muchas propuestas de Trump y le han dado un discurso más florido, pero siguen siendo políticas de Trump, como sus fuertes aranceles proteccionistas o el veto a la inmigración (uno quería un muro pagado por México, el de ahora suplica que no venga nadie) o la prepotente actitud de Donald Trump camuflada en la cara amable de Nancy Pelosi.

Biden tiene por delante una misión muy difícil, que es apaciguar a una sociedad muy polarizada. Pero no creamos en cantos de sirena, no es un filántropo que va a mirar por el bienestar mundial. Es más, quizás sea un candidato de transición para una pronta presidencia de Kamala Harris viendo que presentarla directamente generaría el rechazo machista que tuvo Hilary Clinton en su día. Solo pido que reduzca el fanatismo y que la gente de ese país viva en paz con sus semejantes, que bastantes momentos truculentos nos esperan como civilización.

domingo, 13 de junio de 2021

Madrid: tablero de batalla

 No debería ser así, pero estas elecciones regionales han calado profundamente en todos los medios de comunicación. Vale que Madrid es la región más rica de España y que contiene a la capital y su peso e importancia no es desdeñable pero es raro que opaque al resto de noticias, incluso de otras autonomías bien alejadas. Ojalá (quitando a Cataluña) se siguiese de manera tan apasionada toda elección autonómica.

Todo esto ha sido como un efecto mariposa: algún político caradura se saltó el orden de vacunación en Murcia, que generó un escándalo en el Gobierno murciano y fue aprovechado por Ciudadanos para dar un golpe de efecto y descabezar algunas autonomías donde participaban del gobierno para consolidarse o gobernar ellos. Madrid era un caso de este tipo y Ayuso movió las piezas rápido para evitar el trampolín de Ciudadanos con Aguado. Hubo lío desde el principio porque casi a la vez que se convocaban elecciones la Asamblea pedía una moción de censura. Todos atentos a ver qué declaración tenía prelación sobre la otra. Y no era baladí, ya que en una moción de censura el PP no tenía oportunidad de aguantar en el poder tras varias décadas ejerciéndolo. Yo, sinceramente, cuando un partido gobierna un lugar décadas prefiero que llegue otro que rompa las tendencias, airee las instituciones y consolide la alternancia política (ya me conformo con la alternancia, no con la alternativa). Que sí, que quizás el nuevo partido quiera hacer más de lo mismo o barrer para su casa pero al menos durante una legislatura como mínimo rompe la tendencia de enquiste de un partido en las instituciones, tal y como pasó en Andalucía o la Comunidad Valenciana.

La campaña ha sido muy bronca, Pablo Iglesias hizo un movimiento sorpresivo y se presentó como candidato por Unidas Podemos. Yo sé que este hombre no da nunca puntada sin hilo y que vería algo que el mortal común no veía. Y no, no era un pacto con un Gabilondo que ni su partido lo tenía en estima, sino que se iría dignamente de la política a surcar una nueva aventura laboral. Ciudadanos quiso también dar un golpe de efecto con Edmundo Bal pero desde la salida de Rivera y su deriva previa el partido va de capa caída y no creo que pueda remontar. Ya se sabe, quien a hierro mata a hierro muere.

El éxito de Ayuso (ha sacado más de un millón de votos de ventaja al segundo) ha sido que se articuló como oposición al presidente Sánchez. Generó la diatriba de socialismo o libertad, vinculando libertad a que haya bares abiertos y poca cosa más. Recordemos que en lo que iba de legislatura apenas el PP aprobó leyes. Quien puede salir escaldado es Casado, ya que si Ayuso se confirma como «baronesa» y mayor enemiga al Gobierno central, queda su postura muy en entredicho. Otro punto a favor es que, a mi juicio, ha roto el tablero de los que muchos llaman jocosamente la «PSOE state of mind»: la política se plantea según el ideario del PSOE, o lo apoyas o no, pero siempre siguiendo su marco ideológico como punto de encuentro para el acuerdo o el desacuerdo. O sea, entrar en el juego del contrincante. Por ejemplo, la tildaron de facha y siguiendo esta «PSOE state of mind» debería decir que no y demostrarlo para intentar congraciarse con unos votantes que nunca la votarán. Sin embargo, ella aceptó el adjetivo tomándolo de insulto sin sentido porque se lo ponen a todo el mundo. ¿Resultado? Sus votantes llenos de orgullo y los votantes que nunca la votarán hiperventilados. Al romper el tablero su victoria se allanó al máximo. Eso sí, no creo que esta táctica de Ayuso sea extrapolable a todas las comunidades autónomas. O sea, con el mismo discurso vacuo y contestatario no creo que llegue a Moncloa.

Gabilondo, una voz mesurada y dialogante, no ha tenido espacio en esta campaña bronca y plagada de falacias. No supo afortunadamente entrar en el barro y esto unido a que el PSOE en la campaña lo hicieron ver como un reflejo del Gobierno nacional ha recibido mucho castigo, perdiendo lugares como el cinturón sur de Madrid, foco de las grandes ciudades dormitorio de fuerte tradición socialista. Han llegado a ser tercera fuerza y ahora solo espero una larga época de reflexión y saneamiento. Quien a tomado la posta ha sido Más Madrid, el partido que Carmena y Errejón fundaron hace unos años. Un partido más joven, con nuevas caras, con una ideología ecologista y planteamientos de izquierda renovados (o atractivos para el votante de izquierdas urbano) han dado el «sorpasso». Mónica García, a pesar de descubrirle que había inventado títulos para su CV, pudo sortear las críticas y plantear una alternativa y se han ganado el primer puesto de la oposición. Pero su razón de éxito también es su mayor lastre y espero que no caigan en los cantos de sirena de darle un salto a la política nacional. Como ejemplo, en el Congreso solo hay 3 diputados de Más País y creo que uno de ellos es de Compromís. Sea lo que fuere, incluso se está viendo como alternativa a Podemos, que ha quedado muy quemado de su travesía por el Gobierno de coalición.

Pablo Iglesias, muy bronco siempre, ha terminado por frenar la progresión de Podemos. Muchos votantes entusiastas han quedado desencantados con el tiempo porque muchos lo que querían era un sillón y el partido parecía que era una agencia de promoción de tus aliados. Muchos votantes se han decantado por la competencia, Más Madrid. Además, la campaña también se ha visto desde un punto de vista nacional y mucha participación quizás ha sido para castigo. Podemos creo que ya le cuesta mucho conectar con el electorado que lo llevó al éxito. Si bien al principio fue receptor del voto bronca su mensaje de transparencia, renovación, del 15-M en la política, de los de abajo contra los de arriba, fue transmutando poco a poco hacia una versión renovada de Izquierda Unida. Y creo que es por la base de IU que Podemos va a poder aguantar más tiempo porque ha quedado desvinculado en autonomías fuertes como alternativa de izquierdas o como partido de aspiración confederal.

Vox ha jugado como siempre y ha recogido los frutos esperados. No propusieron nada, no articularon nada, sino que jugó sucio atacando sentimientos: carteles capciosos contra los menas, promesas irrealizables, falacias, ataques personales. Buscan lo de siempre, soltar una burrada para que prensa y partidos hablen de eso, marcando por tanto la agenda política de la semana. Los sucesos de Vallecas son buen ejemplo: se les deja hablar pero con 0 cobertura mediática y le pasa como con el resto de barrios madrileños a los que fue, o sea, tuvieron una escasísima audiencia de cuatro fanáticos. El problema que nadie quiso ver es que Vox ahora es el receptor del voto bronca y ha salido con numerosos apoyos en muchos lados. Muchos creían que eran fuerza mayoritaria en barrios de alto poder adquisitivo. Al contrario, ha sacado resultados espectaculares en zonas empobrecidas, en barrios obreros y en grandes ciudades dormitorio. Toque de atención a la izquierda, que le están comiendo la tostada y ganándose a los que tradicionalmente eran sus votantes.

¿Y C's? Nada, su jugada de asaltar los cielos les ha salido rana. Querían poder y solo les queda ver dónde van a saltar para seguir chupando de la política.

Menudos dos añitos nos esperan...

sábado, 5 de junio de 2021

Diario de Viaje: Garciotum (Mayo de 2020)

 Poco a poco nos liberaban del confinamiento. La histeria de tanto tiempo encerrados hacía que quisiéramos recorrer más y más. Al principio era por lugares conocidos (inundados de malas hierbas y con sobrepoblación de garrapatas) y después ir extendiéndonos más.

Garciotum queda en los inicios de la Sierra de San Vicente. Un pueblo pequeño, con calles desordenadas, pero con un mesón (El Olivar, creo que se llamaba) de trato exquisito y que comes hasta reventar por precios muy económicos. Incluso fuimos varias veces a almorzar allí aunque no hubiéramos pasado por el pueblo. Por la carretera encuentras un gigante monumento de piedra, creo que caliza. Y hará seguramente homenaje a alguna que otra cantera o labor principal de la zona.

Siempre aparcamos en unos merenderos que quedan más allá de la piscina del pueblo y desde ahí puedes internarte en multitud de caminos de tierra que salen de un lado y no sabes dónde terminan. Poco a poco asciendes y te encuentras la vegetación del lugar y empiezas a confluir con otros caminos que te conectan con el resto de pueblos de la comarca, atravesando la sierra. Te dan ganas de seguir y ver cómo llegas a cualquier otro pueblo. En una zona tranquila y silenciosa, puedes pasear sin apuros de grupos de ciclistas o tractores.

En otro viaje hicimos otro sendero, más despoblado de vegetación pero que tras una buena caminata llegas al Puente de los Molinos, de época romana. Puedes descansar ahí o dirigirte a la cercana Castillo de Bayuela e imaginar cuántas personas lo habrán atravesado a lo largo de los siglos, qué historias habrá contemplado. La sierra está llena de arroyos, secos la mayor parte del año, pero con concentración de vegetación y la existencia de puentes de épocas remotas. Es un lugar que siempre te da ganas de volver a visitar. Y eso que en las guías turísticas nunca aparece resaltado, puesto que se destacan las localidades vecinas, más enclavadas en la sierra y también bien bonitas.

viernes, 21 de mayo de 2021

Segunda ola argentina

Por desgracia vuelve a pesar sobre Argentina un fuerte confinamiento. Cuando otros países empiezan a ver la luz al final del túnel, la ocupación de camas y respiradores vuelve a rozar el 100%. Esto, unido a un decaimiento en la tasa de vacunación ha hecho encender las alarmas.

Mira que vi de manera muy positiva la postura inicial del presidente Alberto Fernández allá por el primer trimestre de 2020. Viendo que en Asia y en Europa la pandemia estaba desbocada empezó a establecer una cuarentena estricta que contuvo las infecciones en gran manera. Pero murió de éxito, ya que al paso de los meses y con unos casos dados con cuentagotas, la gente empezó a cansarse y a romper la cuarentena estricta. Y como ha sido en todos lados, se generaron dos bandos: uno progubernamental, muy concienciado (quizás demasiado) que hacía cuarentena extrema; otro, más aliado con la oposición, empezó a llevar una postura más laxa e incluso a tantear con sospechas de que nada existía realmente. Sospecho que si las tornas hubiesen sido diferentes la polarización hubiera sido la misma.

Acusaciones a un lado y a otro, criticando manifestaciones del bando opuesto pero ignorando (o juzgando con indulgencia) las manifestaciones de su propio bando. La masificación del sepelio de Maradona. Todo muy loco y aprovechando para sacar lo peor de cada uno, como en todos lados. Que si era una enfermedad traída por ricos egoístas, que si eran los pobres los que pasaban de todo y por eso la expandían. No, de esta no vamos a salir mejore, por desgracia. En vez de hacer piña, la polarización ha sido la carta ganadora.

Si bien cuando la gente se cansó entró de lleno la primera ola, pronto el alivio de restricciones volvió a la sociedad argentina. Si bien fue buena idea comenzar antes de que todo se desbocara es totalmente normal que con el tiempo la gente lo interiorice y lo vea habitual y, por tanto, baje la guardia y empiece a respetar menos las restricciones. Las reuniones de no más de 20 personas para Navidades creo que fueron demasiado laxas y si bien la vacuna rusa llegó para alivio de los argentinos, muchos empezaron a creer que ya la pandemia había desaparecido. Craso error.

En el país, a día de hoy, hay 10 millones de vacunados, pero solo 2 millones con las dos dosis. En algunos casos han alargado tanto la segunda dosis para abarcar en cierta medida a más población que quizás cuando la reciban ya se haya reseteado la primera y se tenga que reiniciar la pauta. Y, cómo no, cero sorpresa, famosos vacunados antes de turno, gente de dinero viajando para conseguirse una, políticos haciendo mal uso de su poder para puentear la espera. Nada nuevo bajo en sol.

Lo peor fue que mucha gente hizo caso a "periodistas" que con aire de superioridad moral negó toda indicación de las autoridades sanitarias y empezaron a recomendar remedios caseros, algunos bastante peligrosos. Es muy loco que hagas caso de lo que diga alguien que sale en la tele y que se haga el entendido en todo, pero estos papanatas televisivos deberían recibir advertencias o correctivos. No se puede entender que se abracen a la libertad de expresión para inculcar a la gente cosas para que les repercuta negativamente a su salud (si tú quieres hacerte mal, pues vale, pero que otros tengan micrófonos para ordenar que debes hacerte mal es otro asunto).

El Gobierno ha quedado bastante resentido, ha perdido bastante credibilidad y la sempiterna deuda vuelve con más fuerza a sobrevolar injustamente a este país. Ahora, con esta atroz segunda ola a las puertas del invierno, todo puede empeorar. Y más con el Presidente injustamente culpando a los sanitarios de confiarse y bajar intensidad. Confiemos en que no, confiemos en que se puedan comprar más vacunas y que la gente vuelva a entrar en razón. Argentina no se merece tanto palo.

miércoles, 12 de mayo de 2021

Cambio de aires en Ecuador

 De intentarlo una y otra vez el candidato Guillermo Lasso consiguió su tan ansiada por presidencia ecuatoriana. Dirigente derechista y de infausto recuerdo en los sucesos del feriado bancario, logra quitarse la mala fama que tenía y se impuso a Andrés Arauz, el candidato de izquierda apoyado (o designado) por el carismático Rafael Correa.

Arauz ganó en primera vuelta y muchos lo daban ya como receptor de la banda presidencial. Es más, Lasso ganó por muy poco al indigenista Yaku Pérez. Incluso se habló de fraude electoral, puesto que Yaku fue segundo en los recuentos bastante tiempo y solo unas décimas terminaron por apearle de la segunda ronda. Aunque no hubiese habido fraude, una diferencia tan nimia amerita para un segundo recuento (aunque fuese parcial en algunas provincias disputadas) pero se negaron las autoridades en redondo. Y estas cosas han pasado más de una vez, desgraciadamente, que la ley dice una cosa y la pasan por alto. Son esos detalles los que te hacen poco a poco descreer de la democracia.

El presidente Lenín Moreno, muy hundido en popularidad, no hizo nada por la reelección. Fue aliado de Correa (su primer vicepresidente) y tras ganar experiencia en el extranjero era cantada su candidatura a un Rafael que ya no podía presentarse más. Pero, ¡oh, sorpresa!, de la noche a la mañana se convirtió en su más acérrimo oponente. Ni la oposición iba a hacer tanta oposición como Moreno a Correa, incluso lo persiguó judicialmente. Hay, desgraciadamente, ciertos momentos en la vida política latinoamericana en donde los que llegan quieren borrar todo lo que hizo quien se va, no importa si lo que hizo sirve o no, es como una «damnatio memoriae» que tanto practicaban los romanos para con los enemigos vencidos. Una mala gestión de la pandemia (hubo incluso muertos tirados en la calle en ciertos momentos), una política errática y una crisis económica vinculada a sus recursos naturales han tocado gravemente los nuevos cimientos de la Revolución Ciudadana, que modernizaron (si bien no del todo) al país de una manera vertiginosa en pocos años. Sí, Correa no es angelical o no es la bondad personificada, pero que quiso poner a Ecuador en los primeros puestos (o al menos cerrar todo el gap que fuese posible) es innegable.

Para mí, el problema que ha tenido Arauz ha sido, aparte de su juventud, que ha sido apadrinado muy fuerte por Correa, incluso a veces daba la impresión de que iba a ser un testaferro dirigido desde Bélgica. Una cosa es que te identifiques como de la misma línea política, o que es tu mentor, o que seguirás una política continuista pero la impresión era otra. Y cuando viví allí tres increíbles años y hablé con ecuatorianos que habían vivido todo el proceso incluso desde antes de la llegada al poder de Correa me dijeron que lo que había hecho era impresionante, que creía en el país y su potencial (humano, cultural, natural, tecnológico) y que lo habían votado y lo estimaban en alta manera pero que tras una década debía dar un paso al costado y dejar que sangre nueva tomase las riendas del país. O sea, muchos que apoyaban, apoyan y apoyarán a Correa no querían verlo de nuevo en el ruedo político, ni personalmente ni a través de títeres. Es algo de admirar aunque no sé si el precio pagado (que un neoliberal Lasso gobierne para el sector privado y las clases más ricas) ha sido demasiado alto.

sábado, 8 de mayo de 2021

Diario de Viaje: Aguilar de la Frontera (Abril de ¿2001?)

 Mira que este pueblo de larga historia y tradición está cerca del mío y que tuve un buen amigo del lugar pero nunca me paré a visitar Aguilar. Y eso que sí o sí tenía que atravesarlo todas las semanas para ir a la universidad.

Por mucho que me esfuerzo no me acuerdo del año pero sí fue en abril porque hicimos acampada por el día de San Marcos, festividad del pueblo. Por ser esa fecha tenía que estar en la secundaria pero no tengo claro de qué año. Postulo 2001 porque teníamos todos casi la misma edad, así que siendo menor de edad era raro que muchos tuvieran ya el carné de conducir.

Nos juntamos un buen grupo y armamos lo indispensable para pasar una noche fuera. Algunos pusieron sacos de dormir y otros tiendas de campaña. Hicimos buena compra para una barbacoa y ya la ilusión y la aventura venían de fábrica. Por el pueblo caminé poco porque al poco de aparcar ya estábamos saliendo por una calle hacia el campo que rodea los restos del castillo aguilarense que estaban en un estado que era difícil darse cuenta que hubo un castillo por allí. Pero bueno, como era en la época rolera pues la imaginación hacía estragos y empezamos a rememorar cosas que pudieron haber pasado por allí.

Recuerdo ver la vía del tren (la estación queda a la vista) y los ferrocarriles pasar de vez en cuando. Incluso hablábamos de viajar, de conocer Europa cuando fuésemos mayores. Incluso de las novedades de los móviles (ay, nos quedaba tanto por aprender) y jugar algún juego en una consola portátil que trajo un colega. Muy buenos momentos pasamos, buenos recuerdos aunque desgraciadamente ninguno del pueblo en sí.

Desgranando el pensamiento de Blas Infante (IV): el Ideal Andaluz y cómo implementarlo

 Esta es la cuarta parte del famoso Ideal Andaluz de 1915. Previamente se había desarrollado la filosofía infantiana de mejora continua hast...