Eso que está cerca, pero no había tenido tiempo de darme un paseo. Y mira por dónde, para ver ofertas de coches pasamos un par de sábados por el lugar. La verdad que mucho no pude visitar, ya que llegué en metro a la ciudad y anduve por una avenida periférica, la cual, evidentemente, estaba llena de talleres y concesionarios.
Nada pude ver que destaque, grandes edificios y mucha mezcla cultural. Eso sí, pasamos por un restaurante de comida marroquí y flipamos con el buen precio y la excesiva cantidad de comida. Bien recomendable.
En otra ocasión tocó visitar concesionarios por el polígono industrial pero bueno, todos los polígonos son iguales, ¿no?
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