No podía ser descartado este enclave natural, las Islas Galápagos son dignas de visitar al menos una vez en la vida y darse a la imaginación para pensar cómo Darwin, pasando de isla en isla, pudo concebir su teoría de la evolución.
Llegar no es sencillo. Ya desde Quito te obligan a pagar ciertos impuestos para preservar el archipiélago. Y revisiones tras revisiones. La parada técnica en Guayaquil antes de internarse en el Océano Pacífico y aterrizar bajo un excelente clima en la Isla Baltra, bien llana, bien desértica y con matorrales y ruinas de antiguas edificaciones abandonadas. Empujones y más colas para pagar más impuestos. Revisión de documentación incluida a pesar de no haber salido de Ecuador. Bien, el transporte nos llevó hasta un pequeño embarcadero, necesario para llegar a la Isla Santa Cruz, a cinco minutos. Después, un largo recorrido por la isla para atravesarla de norte a sur con algo de vegetación más espesa y un clima más benigno. Increíble en tan poco espacio. Ya llegados a Puerto Ayora, nada del otro mundo, arquitectura ecuatoriana pero con unos adoquinados de la avenida que lleva al puerto bastante atractivo, pudimos descansar un poco en el hotel. Tras el breve descanso y la típica comida basada en frutas y pescado nos embarcamos de nuevo en una lancha para ir a la Playa de los Alemanes. Buena temperatura del agua, arena blanco-amarillenta y lobos marinos por doquier. En el paseo incluso atravesamos estanques salinos con formaciones bastante enormes, muy curioso. El final de la ruta nos llevó hasta Las Grietas, un diminuto brazo de mar encajonado en un acantilado. Muy hermoso para nadar y bucear, ya que el agua es muy transparente y puedes avanzar sin problemas hasta una zona de rocas. Pero cuidado con los cangrejos que moran por allí. Buenos momentos de relax y más si antes de embarcar paras un rato en un bar y tomas daikiris junto a iguanas y enormes pelícanos (perdón si no son, pero poco biólogo soy).
A la mañana siguiente tocaba la gran caminata hasta Bahía Tortuga. La caminata es espectacular, media hora en recorriendo un camino adoquinado en mitad de la selva. Silencio, avistamiento de algunos pájaros curiosos, nada de viento y árboles que no parecían árboles, como si fuesen un cactus gigante que perdió algunas de sus hojas. No sé cómo explicarlo, pero era bien curioso. La playa es hermosa, aunque con un oleaje brutal. Podías internarte mucho sin apenas hundirte y con la poca gente que había le daba un aspecto paradisíaco. Caminatas y caminatas para ver las iguanas. Sorteando la pequeña península llegabas a otra playa, menos espectacular, pero sin un oleaje tan terrible, así que te podías bañar y matear sin problemas. Lo malo fue que nos insolamos en cantidad. Por la tarde recorrimos la ciudad y su paseo marítimo, lleno de tiendas de joyería y pelícanos, incluso algunos juguetones. Llegamos incluso hasta la estación científica Charles Darwin, donde pudimos ver a las inmensas tortugas galápagos, aparte de otros animalillos e iguanas. Impresionante la edad que tienen estos bichos. Otro paseo por la playa y listos para madrugar y cambiar de isla.
Después volvimos de nuevo a la ciudad pero más para descansar que otra cosa. Hamacas y tragos para recuperar fuerzas e iniciar el viaje de vuelta.
sábado, 18 de marzo de 2017
miércoles, 15 de marzo de 2017
Desengaño, segunda parte
En los inicios de este blog, mejor dicho, del blog hermano de dominio .es que empezó a ir mal, tuve mis primeras reflexiones funestas, tristes. Sobre todo era porque cada vez que volvía a España era una mezcla de sentimientos, sobre todo los de amigos y familiares que cada vez hacían menos por quedar, por saber de ti. Y los meses que pasaba en Argentina cada vez menos se contactaban. Algo de culpa he de confesar que tuve, pero pasó con mucha gente a la que uno supone esencial en tus círculos. Como que si no eres rutinario se adaptan rápido a la rutina y no hacen nada por intentar mantener el vínculo.
Bueno, he de abogar que no pasó con todo el mundo eso. Siempre hay gente que lucha y se desvive por mantener el vínculo y siempre se lo agradeceré. Finalmente vi que es un tema incluso altamente estudiado y que es normal verse en medio de todo, en todos sitios pero en ningún sitio. No terminas de ser uno más en la sociedad de destino y la idealización de la sociedad de origen solo son fantasías. Aunque parezca que nada cambia, todo cambia. Y te dejan fuera del partido. No hay que echar la culpa ni crear odios, las cosas son así, poco más.
Estaba preparado para que eso también pasara en Argentina. Pero fue antes de lo imaginado. Esta última visita me ha sido agridulce. Gente con la que solías quedar como que ni hizo esfuerzo en reunirse y algunas personas como que tras los saludos iniciales ya notabas que estabas importunándole. Amigos, colegas, que los veía esenciales y que les guardaba un gran cariño han hecho nuevas rutinas y quedas fuera de ellas. Esta vez no voy a enfadarme, tampoco a decepcionarme. Al menos una reunión anual puede ser hablando de temas intrascendentes. Pero sigue siendo triste. Fueron varias personas, pero así es la vida, ¿no?
Eso sí, aún queda gente que quiere saber cómo estás, qué ha sido de tu vida y gente que está ahí y que periódicamente se intenta comunicar para mantener el vínculo. Eso es lo que hay que aprovechar. Hay que aceptar la accidentalidad de la vida, que hay temas que vienen y temas que van, pero siempre queda un rescoldo al cual darle vida y mantener el fuego de la amistad.
Bueno, he de abogar que no pasó con todo el mundo eso. Siempre hay gente que lucha y se desvive por mantener el vínculo y siempre se lo agradeceré. Finalmente vi que es un tema incluso altamente estudiado y que es normal verse en medio de todo, en todos sitios pero en ningún sitio. No terminas de ser uno más en la sociedad de destino y la idealización de la sociedad de origen solo son fantasías. Aunque parezca que nada cambia, todo cambia. Y te dejan fuera del partido. No hay que echar la culpa ni crear odios, las cosas son así, poco más.
Estaba preparado para que eso también pasara en Argentina. Pero fue antes de lo imaginado. Esta última visita me ha sido agridulce. Gente con la que solías quedar como que ni hizo esfuerzo en reunirse y algunas personas como que tras los saludos iniciales ya notabas que estabas importunándole. Amigos, colegas, que los veía esenciales y que les guardaba un gran cariño han hecho nuevas rutinas y quedas fuera de ellas. Esta vez no voy a enfadarme, tampoco a decepcionarme. Al menos una reunión anual puede ser hablando de temas intrascendentes. Pero sigue siendo triste. Fueron varias personas, pero así es la vida, ¿no?
Eso sí, aún queda gente que quiere saber cómo estás, qué ha sido de tu vida y gente que está ahí y que periódicamente se intenta comunicar para mantener el vínculo. Eso es lo que hay que aprovechar. Hay que aceptar la accidentalidad de la vida, que hay temas que vienen y temas que van, pero siempre queda un rescoldo al cual darle vida y mantener el fuego de la amistad.
miércoles, 15 de febrero de 2017
Cuidado con las elecciones ecuatorianas
Aunque hay muchas versiones sobre cuándo puedo votar al menos queda claro que en estos comicios no me es posible. No solo se busca la fórmula presidencial, sino también asambleístas y, si no recuerdo mal, gobernación provincial y parlamentarios andinos. O sea, la traca. Y por eso las zalameras publicidades electorales te piden con canciones que votes en plancha. Como dice Wagensberg, el sistema político más racional (la democracia) se vuelve el más irracional en campaña electoral.
Porque esto ya es mundial, nadie quiere o puede pararse a leer los programas electorales de los candidatos ni de los partidos políticos o coaliciones varias. Quieren diez pildoritas y mucha fanfarria. Ya nadie se toma la democracia en serio. Pero bueno, en un clima político azotado por la crisis económica y el escándalo de Odebrecht con sus sobornos a miembros de Gobierno y de la oposición, pues está como para pedirles paciencia y mente fría a los votantes.
En un estudio reciente se menciona Ecuador como uno de los países de América Latina más corrupto. Ni la Revolución Ciudadana pudo erradicar esto, a pesar de tantas buenas cosas conseguidas para el país (infraestructuras, apertura a pueblos indígenas, agilización de la Administración, etc.) o puede que incluso este movimiento terminó más pronto que tarde enamorado de las suculentas palabras que tiene el desvío de fondos para beneficio propio y el nepotismo desaforado. No todo lo que reluce es oro. Desde fuera se ve todo muy maniqueo, pero años viviendo en un país te ayuda (si bien no definitivamente, en los aspectos generales) a ver las cosas más reales, más grises. El socialismo cristiano tiene sus fallas (ese apellido, por ejemplo), como todo sistema político en el mundo. Lo que hay que ver es si las partes positivas superan con creces a las partes negativas.
Entonces, ¿seguimos con Alianza País? Casi parece que sí. El gran personalismo de Correa ha podido apartarse para dar paso a Lenín, aunque sus ideas buenistas y alocadas (recordemos su gran conferencia sobre 'emprendimiento cuántico') no concretan nada. Teme participar en debates con otros candidatos para no perder el suelo de votos que ya tiene seguiro. Quizás la sombra del presidente le haga más daño que beneficio (alguien que usa medios públicos para atacar a activistas de redes sociales no es muy ético que digamos, y más si su abogado personal a día de hoy está defendiendo a una persona acusada de abusos sexuales a menores). ¿Hay alternativa entonces? No, ninguna. La oposición solo quiere que Alianza País caiga, pero sin propuestas serias de por medio.
El banquero Guillermo Lasso, tristemente famoso por su papel en el amargo Feriado Bancario ecuatoriano solo habla de crear un millón de empleos en su primer mandato. ¿Cómo? Nadie lo sabe.
'Dalo' Bucaram, hijo de un expresidente de mala fama, obcecado en hacer de Ecuador un Estado confesional donde aparezca la palabra Dios en el texto constitucional y se enseñe la Biblia en todas las escuelas.
Cynthia Viteri tiene las ideas claras, echar la culpa a las nuevas universidades de investigación del país por haber sido la punta de lanza correísta. También es clara a la hora de querer eliminar todo tipo de impuesto y a la vez construir los tan necesitados hospitales. Sin embargo, yo me pregunto, ¿con qué dinero va a construir los hospitales? ¿No sabe para qué existen los impuestos?
Paco Moncayo, Patricio Zuquilanda, Whasington Pesántez, Iván Espinel, el resto de candidatos. Se escuchan propuestas buenas y otras (no quiero echar mierda porque no recuerdo quién fue) hablan de volver a los antiguos tiempos de agricultura como eje principal del avance de una nación moderna y claras alusiones a cerrar fronteras contra la inmigración (menos mal que solo Trump pedía eso) y como medida preventiva, expulsar a todos los residentes extranjeros del país. ¿Yo? Pues si pasa eso hago la maleta y me largo de una, pero después que no se quejen que no tuvimos tiempo en crear reemplazos doctorales de buen nivel y en cantidad suficiente.
Porque esto ya es mundial, nadie quiere o puede pararse a leer los programas electorales de los candidatos ni de los partidos políticos o coaliciones varias. Quieren diez pildoritas y mucha fanfarria. Ya nadie se toma la democracia en serio. Pero bueno, en un clima político azotado por la crisis económica y el escándalo de Odebrecht con sus sobornos a miembros de Gobierno y de la oposición, pues está como para pedirles paciencia y mente fría a los votantes.
En un estudio reciente se menciona Ecuador como uno de los países de América Latina más corrupto. Ni la Revolución Ciudadana pudo erradicar esto, a pesar de tantas buenas cosas conseguidas para el país (infraestructuras, apertura a pueblos indígenas, agilización de la Administración, etc.) o puede que incluso este movimiento terminó más pronto que tarde enamorado de las suculentas palabras que tiene el desvío de fondos para beneficio propio y el nepotismo desaforado. No todo lo que reluce es oro. Desde fuera se ve todo muy maniqueo, pero años viviendo en un país te ayuda (si bien no definitivamente, en los aspectos generales) a ver las cosas más reales, más grises. El socialismo cristiano tiene sus fallas (ese apellido, por ejemplo), como todo sistema político en el mundo. Lo que hay que ver es si las partes positivas superan con creces a las partes negativas.
Entonces, ¿seguimos con Alianza País? Casi parece que sí. El gran personalismo de Correa ha podido apartarse para dar paso a Lenín, aunque sus ideas buenistas y alocadas (recordemos su gran conferencia sobre 'emprendimiento cuántico') no concretan nada. Teme participar en debates con otros candidatos para no perder el suelo de votos que ya tiene seguiro. Quizás la sombra del presidente le haga más daño que beneficio (alguien que usa medios públicos para atacar a activistas de redes sociales no es muy ético que digamos, y más si su abogado personal a día de hoy está defendiendo a una persona acusada de abusos sexuales a menores). ¿Hay alternativa entonces? No, ninguna. La oposición solo quiere que Alianza País caiga, pero sin propuestas serias de por medio.
El banquero Guillermo Lasso, tristemente famoso por su papel en el amargo Feriado Bancario ecuatoriano solo habla de crear un millón de empleos en su primer mandato. ¿Cómo? Nadie lo sabe.
'Dalo' Bucaram, hijo de un expresidente de mala fama, obcecado en hacer de Ecuador un Estado confesional donde aparezca la palabra Dios en el texto constitucional y se enseñe la Biblia en todas las escuelas.
Cynthia Viteri tiene las ideas claras, echar la culpa a las nuevas universidades de investigación del país por haber sido la punta de lanza correísta. También es clara a la hora de querer eliminar todo tipo de impuesto y a la vez construir los tan necesitados hospitales. Sin embargo, yo me pregunto, ¿con qué dinero va a construir los hospitales? ¿No sabe para qué existen los impuestos?
Paco Moncayo, Patricio Zuquilanda, Whasington Pesántez, Iván Espinel, el resto de candidatos. Se escuchan propuestas buenas y otras (no quiero echar mierda porque no recuerdo quién fue) hablan de volver a los antiguos tiempos de agricultura como eje principal del avance de una nación moderna y claras alusiones a cerrar fronteras contra la inmigración (menos mal que solo Trump pedía eso) y como medida preventiva, expulsar a todos los residentes extranjeros del país. ¿Yo? Pues si pasa eso hago la maleta y me largo de una, pero después que no se quejen que no tuvimos tiempo en crear reemplazos doctorales de buen nivel y en cantidad suficiente.
martes, 31 de enero de 2017
Diario de Viaje: Granada (Enero de 2009)
Una de las ciudades más hermosas que he visto y que siempre que tengo la ocasión aprovecho para visitarla. Con mi hermano estudiando allí pues la excusa estaba servida. Lo primero de todo, las tapas granadinas son de lo mejor y se nota que es una ciudad copada por universitarios, pues bares y pubs están por doquier. Siempre hay buenas fiestas.
También pasear por la zona antigua es una delicia. Poco a poco vas dejando el callejeo con tráfico bullicioso y vas penetrando en la zona histórica. Las referencias a los Reyes Católicos cada vez van aumentando, ya sea en plazas o en el ayuntamiento. Eso sí, el aire moro de la ciudad de puede detectar por cada rincón. La perla del Islam, el último sultanato de la Península Ibérica. Tan impresionado quedé que tuve que comprarme Cuentos de la Alhambra de W. Irving para empaparme aún más.
De recibo tuve que visitar la catedral, enorme y oscura, con grandes pilares y escudos con el águila de San Juan. La incorporación de la granada al escudo y su uso heráldico está por todos lados. Y también visité la Capilla Real, donde están las lápidas (y los restos mortales) de los Reyes Católicos, con la diaria ofrenda floral. Y fuera ya las gitanas intentaban meterme en sus raros sortilegios. Fue bastante entretenido.
Remontar el Darro, con su encajonado de piedra antigua y vegetación es una hermosa experiencia y alzar la mirada y encontrarte con la Alhambra ya ni te digo. Es algo muy recomendable. A pie se puede subir y merodear por las antiguas puertas y los baños. Hay una zona de acceso libre que te da la impresión de cómo debía haber sido su época de esplendor. Si bien el palacio de Carlos V es enorme y majestuoso, pronto ves que rompe la simetría y ha puesto una pequeña mancha en la hermosa Alhambra. Entrar en los palacios nazaríes es como entrar en otro mundo y época y mirar por algunas ventanas el barrio del Albaicín es una maravilla. Esos estanques y el sonido del correr del agua tranquilizan. Y todo rodeado de majestuosas habitaciones con decorados de azulejos o yeso que te hacen pensar en la cantidad de trabajo que hay allí.
Lástima que las dos veces que entré no estuviesen los leones del famoso patio (ni la sala de los Abencerrajes, que también estaba en restauración), aunque pasear por allí es maravilloso. Poco a poco vas viendo los añadidos y un antiguo mapa del mundo donde América es una isla redonda y que no llega al hemisferio norte. Nuevos patios y vistas hacen que salgas con ganas de quedarte allí más tiempo. Pero bueno, el Generalife tampoco es cosa mala. El paseo es muy bonito y las vistas espectaculares. También el paseo por la Alcazaba merece la pena, algo menos, puesto que está en un estado de deterioro que no puedes contemplarlo como fue antaño. Al menos la vista de la ciudad merece la pena y los jardincitos que la rodean.
De ahí al barrio del Albaicín, casas blancas, con mocárabes y arcos árabes. La zona de teterías y tiendas te hace pensar que aunque desgraciadamente se expulsara a los musulmanes y posteriormente a los moriscos con Felipe III, su cultura e idiosincrasia permeó en los nuevos colonos y ha sobrevivido hasta nuestros días. Es más, al caer el sol se ilumina la Alhambra y verlo desde una plaza con música de guitarra hace que se te quede bien grabado en la mente.
Bueno, poco más puedo decir. Otra parte de mis paseos me llevó hasta un Genil canalizado y al Parque de las Ciencias. La verdad es que mereció la pena, sus exposiciones y sus experimentos demostrativos motivan a seguir la senda del conocimiento. Seguro que la ciudad de Boabdil tiene más que mostrar, pero es que lo antiguo me atrae.
También pasear por la zona antigua es una delicia. Poco a poco vas dejando el callejeo con tráfico bullicioso y vas penetrando en la zona histórica. Las referencias a los Reyes Católicos cada vez van aumentando, ya sea en plazas o en el ayuntamiento. Eso sí, el aire moro de la ciudad de puede detectar por cada rincón. La perla del Islam, el último sultanato de la Península Ibérica. Tan impresionado quedé que tuve que comprarme Cuentos de la Alhambra de W. Irving para empaparme aún más.
De recibo tuve que visitar la catedral, enorme y oscura, con grandes pilares y escudos con el águila de San Juan. La incorporación de la granada al escudo y su uso heráldico está por todos lados. Y también visité la Capilla Real, donde están las lápidas (y los restos mortales) de los Reyes Católicos, con la diaria ofrenda floral. Y fuera ya las gitanas intentaban meterme en sus raros sortilegios. Fue bastante entretenido.
Remontar el Darro, con su encajonado de piedra antigua y vegetación es una hermosa experiencia y alzar la mirada y encontrarte con la Alhambra ya ni te digo. Es algo muy recomendable. A pie se puede subir y merodear por las antiguas puertas y los baños. Hay una zona de acceso libre que te da la impresión de cómo debía haber sido su época de esplendor. Si bien el palacio de Carlos V es enorme y majestuoso, pronto ves que rompe la simetría y ha puesto una pequeña mancha en la hermosa Alhambra. Entrar en los palacios nazaríes es como entrar en otro mundo y época y mirar por algunas ventanas el barrio del Albaicín es una maravilla. Esos estanques y el sonido del correr del agua tranquilizan. Y todo rodeado de majestuosas habitaciones con decorados de azulejos o yeso que te hacen pensar en la cantidad de trabajo que hay allí.
Lástima que las dos veces que entré no estuviesen los leones del famoso patio (ni la sala de los Abencerrajes, que también estaba en restauración), aunque pasear por allí es maravilloso. Poco a poco vas viendo los añadidos y un antiguo mapa del mundo donde América es una isla redonda y que no llega al hemisferio norte. Nuevos patios y vistas hacen que salgas con ganas de quedarte allí más tiempo. Pero bueno, el Generalife tampoco es cosa mala. El paseo es muy bonito y las vistas espectaculares. También el paseo por la Alcazaba merece la pena, algo menos, puesto que está en un estado de deterioro que no puedes contemplarlo como fue antaño. Al menos la vista de la ciudad merece la pena y los jardincitos que la rodean.
De ahí al barrio del Albaicín, casas blancas, con mocárabes y arcos árabes. La zona de teterías y tiendas te hace pensar que aunque desgraciadamente se expulsara a los musulmanes y posteriormente a los moriscos con Felipe III, su cultura e idiosincrasia permeó en los nuevos colonos y ha sobrevivido hasta nuestros días. Es más, al caer el sol se ilumina la Alhambra y verlo desde una plaza con música de guitarra hace que se te quede bien grabado en la mente.
Bueno, poco más puedo decir. Otra parte de mis paseos me llevó hasta un Genil canalizado y al Parque de las Ciencias. La verdad es que mereció la pena, sus exposiciones y sus experimentos demostrativos motivan a seguir la senda del conocimiento. Seguro que la ciudad de Boabdil tiene más que mostrar, pero es que lo antiguo me atrae.
sábado, 28 de enero de 2017
La era de Trump
Aún sigue sorprendiendo. El millonario populista con fuerte carga xenófoba se convirtió, contra todo pronóstico en presidente de los Estados Unidos. El mundo occidental enloqueció en el recuento de votos en tiempo real. Y sí, juró su cargo y se acomodó en el salón oval al menos por cuatro años.
Esto da para mucha reflexión. Si tuviese más tiempo (este año lo tengo jodido con el máster) desgranaría poco a poco cosas de interés. Quizás lo haga, ¿quién sabe? Lo primero de todo es cómo un caradura puede conseguir tal cantidad de votos que lo hagan presidente en función de la designación de delegados por Estado. Durante las votaciones empezaron a quejarse de cómo pervertían en sistema electoral, desde crear inverosímiles circunscripciones electorales para primar un color político a horrorizarse por el número de delegados por Estado y que el número de votos no es sinónimo de cantidad de delegados. Evidentemente, durante el periodo entre elecciones nadie se acuerda de esto y el grito en el cielo ya no tiene eco. Dentro de cuatro años volverá a pasar lo mismo.
También se habla de cómo es posible que negros, latinos y gente de bajos recursos se decidan a votar por Trump cuando siempre han sido de opción demócrata. Que por razones étnicas o económicas ya te adjudiquen qué votas es una trampa. Se habla del promedio pero persona a persona las cosas cambian mucho. La mente es un misterio. Habrá que ver detenidamente cómo ese promedio ha cambiado. ¿Qué ocurrió? ¿Desidia, desconfianza, hartazgo, lavado de cerebro, sopesado de otras opciones? Esto es cuestión de estudio y no creo que pueda lanzarme a decir algo a lo loco mientras no haya estudios que hablen del tema.
No nos podemos olvidar que en las elecciones presidenciales se presentan varios candidatos, pero la publicidad y fondos solo van a los candidatos demócrata y republicano. Forzar a la gente a tener una visión dicotómica del mundo no lleva a nada bueno. Ya se vio en Argentina. Cuando te hacen creer que solo hay dos opciones uno es el mal y otro es el voto obligado para que el mal no inunde todo (aunque seas un nefasto de nivel épico). Quizás la gente no tragó a una Hillary que había hecho gala de su afán de bombardear países ajenos, que tenía poco carisma y que no representaba ninguna continuación de la administración Obama. El peso de poder ser la primera mujer estadounidense en ser presidente era mucho, pero parece que no lo suficiente. ¿O quizás fue un 'no' al periodo Obama? Aunque ahora lo tengan como una monja de la caridad recordemos que prometió cerrar Guantánamo y ahí sigue, que ganó un Nobel de la Paz sin haber hecho nada, ni haberse revalidado después, que ha expulsado a tantos inmigrantes ilegales como planea hacer Trump...
¿Y Rusia? ¿Nadie se acuerda de Rusia? Pues sí, con sus hackeos y el flaco favor de Wikileaks a Putin han inclinado mucho la balanza. Putin quería a uno de boca grande, de discurso facilón y demagógico, capaz de seguir los dictados de su homólogo ruso y empezar una política de aislamiento internacional. Si te ocupas únicamente de tu territorio (es lo que plantea Trump a grandes rasgos), Oriente Medio queda a la merced de Rusia y el Pacífico y gran parte de África para China. Su estúpido muro con México lo va a llevar a discusiones sin fin sobre quién ha de pagar y al final lo que logrará será el rechazo internacional. Rusia consiguió lo que deseaba y atacó fuerte a Clinton, haciendo que quede bastante tiempo lamiéndose sus heridas.
Las alharacas de actores y las manifestaciones poco van a ayudar. Es un golpe bajo hacia la democracia lo que están haciendo. No siempre gana el que quieres en democracia. Por mucho que hablen de manipulación electoral (hasta el equipo de Trump lo dice) si la diferencia no es nimia la voz del pueblo es clara. Hay que dejar de llorar y comenzar una oposición crítica y responsable, no dejarle pasar ni una. Ha de cumplir lo prometido, ha de atenerse a las reglas, ha de transigir para gobernar al pueblo y no solo a una parte (y más que el Partido Republicano casi en masa ha aborrecido la candidatura de su candidato). Hay que hacer presión, no solo en las cámaras legislativas, sino con lobbies: si no te gustan las renovables o el aborto ahí vamos a estar día sí y día también contándote sus virtudes, hasta que no puedas ignorar lo que piensa un importante sector de la población. Eso es lo que hay que hacer. El apoyo democrático no se mide por cuántos van a tu juramento.
Esto da para mucha reflexión. Si tuviese más tiempo (este año lo tengo jodido con el máster) desgranaría poco a poco cosas de interés. Quizás lo haga, ¿quién sabe? Lo primero de todo es cómo un caradura puede conseguir tal cantidad de votos que lo hagan presidente en función de la designación de delegados por Estado. Durante las votaciones empezaron a quejarse de cómo pervertían en sistema electoral, desde crear inverosímiles circunscripciones electorales para primar un color político a horrorizarse por el número de delegados por Estado y que el número de votos no es sinónimo de cantidad de delegados. Evidentemente, durante el periodo entre elecciones nadie se acuerda de esto y el grito en el cielo ya no tiene eco. Dentro de cuatro años volverá a pasar lo mismo.
También se habla de cómo es posible que negros, latinos y gente de bajos recursos se decidan a votar por Trump cuando siempre han sido de opción demócrata. Que por razones étnicas o económicas ya te adjudiquen qué votas es una trampa. Se habla del promedio pero persona a persona las cosas cambian mucho. La mente es un misterio. Habrá que ver detenidamente cómo ese promedio ha cambiado. ¿Qué ocurrió? ¿Desidia, desconfianza, hartazgo, lavado de cerebro, sopesado de otras opciones? Esto es cuestión de estudio y no creo que pueda lanzarme a decir algo a lo loco mientras no haya estudios que hablen del tema.
No nos podemos olvidar que en las elecciones presidenciales se presentan varios candidatos, pero la publicidad y fondos solo van a los candidatos demócrata y republicano. Forzar a la gente a tener una visión dicotómica del mundo no lleva a nada bueno. Ya se vio en Argentina. Cuando te hacen creer que solo hay dos opciones uno es el mal y otro es el voto obligado para que el mal no inunde todo (aunque seas un nefasto de nivel épico). Quizás la gente no tragó a una Hillary que había hecho gala de su afán de bombardear países ajenos, que tenía poco carisma y que no representaba ninguna continuación de la administración Obama. El peso de poder ser la primera mujer estadounidense en ser presidente era mucho, pero parece que no lo suficiente. ¿O quizás fue un 'no' al periodo Obama? Aunque ahora lo tengan como una monja de la caridad recordemos que prometió cerrar Guantánamo y ahí sigue, que ganó un Nobel de la Paz sin haber hecho nada, ni haberse revalidado después, que ha expulsado a tantos inmigrantes ilegales como planea hacer Trump...
¿Y Rusia? ¿Nadie se acuerda de Rusia? Pues sí, con sus hackeos y el flaco favor de Wikileaks a Putin han inclinado mucho la balanza. Putin quería a uno de boca grande, de discurso facilón y demagógico, capaz de seguir los dictados de su homólogo ruso y empezar una política de aislamiento internacional. Si te ocupas únicamente de tu territorio (es lo que plantea Trump a grandes rasgos), Oriente Medio queda a la merced de Rusia y el Pacífico y gran parte de África para China. Su estúpido muro con México lo va a llevar a discusiones sin fin sobre quién ha de pagar y al final lo que logrará será el rechazo internacional. Rusia consiguió lo que deseaba y atacó fuerte a Clinton, haciendo que quede bastante tiempo lamiéndose sus heridas.
Las alharacas de actores y las manifestaciones poco van a ayudar. Es un golpe bajo hacia la democracia lo que están haciendo. No siempre gana el que quieres en democracia. Por mucho que hablen de manipulación electoral (hasta el equipo de Trump lo dice) si la diferencia no es nimia la voz del pueblo es clara. Hay que dejar de llorar y comenzar una oposición crítica y responsable, no dejarle pasar ni una. Ha de cumplir lo prometido, ha de atenerse a las reglas, ha de transigir para gobernar al pueblo y no solo a una parte (y más que el Partido Republicano casi en masa ha aborrecido la candidatura de su candidato). Hay que hacer presión, no solo en las cámaras legislativas, sino con lobbies: si no te gustan las renovables o el aborto ahí vamos a estar día sí y día también contándote sus virtudes, hasta que no puedas ignorar lo que piensa un importante sector de la población. Eso es lo que hay que hacer. El apoyo democrático no se mide por cuántos van a tu juramento.
domingo, 15 de enero de 2017
Diario de Viaje: Jaén (Diciembre de 2011)
El viaje teníamos que hacerlo, pero en principio íbamos a Cádiz y el despertador sonó cuando no debía sonar. Entre pitos y flautas al final había un tren que se dirigía justo en sentido opuesto y corre que te corre para llegar a él. Así que triunfamos, ya que nunca había visto esta ciudad andaluza, capital del olivo.
Llegamos en primer lugar a la estación y como locos a comprar un billete de tren de vuelta (aunque al principio quisieron hacernos el billete para un ratito después). Y de ahí tocaba orientarse. Vimos la larga vía del tranvía, pero no a este. Después nos enteramos que no fue inaugurado, vaya chasco. Caminata y desayuno de las épicas tostadas de la tierra, para ganar energía a tutiplén. Ya entrada la mañana pudimos ver un mercadillo con cosas medievales y hippies, así que a comprar. El el centro pudimos conseguir localizar la oficina de información turística y acercarnos a la enorme catedral de un estilo más claro y elegante que la barroca de Sevilla. El museo de la parte inferior estuvo espectacular y menos mal que también estuvo protegido, pues Geo estornudó y casi estuvimos a punto de destrozar patrimonio, ja.
Salimos por un taxi que nos subiese al castillo de Santa Catalina, que está en un cerro que domina toda la ciudad. No pudimos entrar, no sé si estaban cerrados o que había obra o alguna reunión. No lo recuerdo, la verdad. Pero la vista era espectacular, se veían las lomas cubiertas por hileras de olivos sin fin. Incluso donde la pendiente ponía en duda que pudiesen ser cosechados. Los efectos de las nubes grises le daban un aspecto muy medieval a la zona, como si fueses un vigía en alguna de las torretas y de un momento a otro pudieran irrumpir ejércitos amenazando la ciudad.
A la hora de bajar nos atrevimos a ir a pie cruzando la vegetación y siguiendo una muralla que va desde la ciudad hasta el castillo. No estaba en muy buenas condiciones, aunque parecía que iban a iniciar trabajos de restauración. Lo bueno de ir por ese sitio fue que divisamos incluso ardillas. Llegando a la ciudad pues no nos quedó otra de ir bajando calles con escaleras e ir orientándonos hacia la estación de tren. Es más, llegamos a una zona con iglesias y a la famosa fuente de la Magdalena, donde moraba el dragón (o lagarto, según la leyenda escogida). Las vistas del cerro desde la parte antigua pues siguen siendo cautivadoras.
Ya cansados paramos en un lugar a hartarnos de kebabs, ya que Geo no había probado esta comida nunca. Barato y abundante, como era de esperar. Otro pequeño paseo para hacer tiempo nos llevó a otro mercadillo, donde vendían los famosos orgasmatrones. Comprar uno fue cosa obligatoria. De ahí a la estación y a descansar. Turismo interior, poco afamado con respecto su hermano mayor pero que te deja muchas cosas interesantes.
Llegamos en primer lugar a la estación y como locos a comprar un billete de tren de vuelta (aunque al principio quisieron hacernos el billete para un ratito después). Y de ahí tocaba orientarse. Vimos la larga vía del tranvía, pero no a este. Después nos enteramos que no fue inaugurado, vaya chasco. Caminata y desayuno de las épicas tostadas de la tierra, para ganar energía a tutiplén. Ya entrada la mañana pudimos ver un mercadillo con cosas medievales y hippies, así que a comprar. El el centro pudimos conseguir localizar la oficina de información turística y acercarnos a la enorme catedral de un estilo más claro y elegante que la barroca de Sevilla. El museo de la parte inferior estuvo espectacular y menos mal que también estuvo protegido, pues Geo estornudó y casi estuvimos a punto de destrozar patrimonio, ja.
Salimos por un taxi que nos subiese al castillo de Santa Catalina, que está en un cerro que domina toda la ciudad. No pudimos entrar, no sé si estaban cerrados o que había obra o alguna reunión. No lo recuerdo, la verdad. Pero la vista era espectacular, se veían las lomas cubiertas por hileras de olivos sin fin. Incluso donde la pendiente ponía en duda que pudiesen ser cosechados. Los efectos de las nubes grises le daban un aspecto muy medieval a la zona, como si fueses un vigía en alguna de las torretas y de un momento a otro pudieran irrumpir ejércitos amenazando la ciudad.
A la hora de bajar nos atrevimos a ir a pie cruzando la vegetación y siguiendo una muralla que va desde la ciudad hasta el castillo. No estaba en muy buenas condiciones, aunque parecía que iban a iniciar trabajos de restauración. Lo bueno de ir por ese sitio fue que divisamos incluso ardillas. Llegando a la ciudad pues no nos quedó otra de ir bajando calles con escaleras e ir orientándonos hacia la estación de tren. Es más, llegamos a una zona con iglesias y a la famosa fuente de la Magdalena, donde moraba el dragón (o lagarto, según la leyenda escogida). Las vistas del cerro desde la parte antigua pues siguen siendo cautivadoras.
Ya cansados paramos en un lugar a hartarnos de kebabs, ya que Geo no había probado esta comida nunca. Barato y abundante, como era de esperar. Otro pequeño paseo para hacer tiempo nos llevó a otro mercadillo, donde vendían los famosos orgasmatrones. Comprar uno fue cosa obligatoria. De ahí a la estación y a descansar. Turismo interior, poco afamado con respecto su hermano mayor pero que te deja muchas cosas interesantes.
sábado, 14 de enero de 2017
El temor a lo de fuera
Viendo un programa de Lanata en la televisión argentina vino a destapar nuevamente mis temores. La tolerancia que tiene la gente a los extranjeros no es ilimitada. Les gusta crear un ambiente de opresión utilizando información sesgada y viciada. Y advierto, no es solo en Argentina, podría ser en el planeta entero.
Si la universidad argentina es libre y gratuita se deberían hacer celebraciones y recordatorios a cada instante. Crear marca país con esto e intentar que otros países te imiten. Pero no, empiezan las bocas sucias a decir que eso cuesta dinero (¿dónde lo quieres invertir si no? ¿Quieres que el Estado ahorre para que no pueda invertir lo que recauda?) aunque la cifra sea ridícula con otras. Y ahí viene lo típico: los malvados extranjeros lo hacen sin nada a cambio y dejan a un nacional fuera obligadamente. Primero de todo es que todo en esta vida se devuelve, si no de manera expresa (que también quieren eso, agradecimiento eterno) pues mediante impuestos, pagando vivienda, alimentación y muchas cosas allá. Si quieres crear una tasa para los de fuerza, hazlo, pero no puedes decir que los extranjeros estamos en lugares para llevarnos todo el dinero a una bóveda similar a la del Tío Gilito. Pues no, mientras estamos 'ocupando' lugar en vuestros países gastamos dinero. Y si hay trámites migratorios de por medio, se gasta a una velocidad bastante preocupante.
El tema de que los extranjeros dejamos sin vida ni trabajo a los nacionales es una de las falacias más populistas, demagógicas y extendidas que hay. Al Estado, en última instancia, no le importa contratar a nacional o extranjero, mientras el que está contratado siga cumpliendo en buenos términos las partes contractuales. ¿Robar puesto? Eso sería cierto si los extranjeros quisiéramos ocupar los nichos ocupados por los nacionales pero resulta ser que la mayoría de las veces los extranjeros trabajan donde los nacionales no quieren o donde no hay ningún nacional que en ese momento pueda trabajar.
También está la percepción del migrante. Los que se van de tu tierra van a ganarse el pan trabajando en serio pero los que vienen al país es gente que solo quiere vivir de subsidios y delinquir. También está que cuando vienen ricos y se afincan es porque aman nuestro país y lo quieren (aunque después, como los deportistas de élite, hagan malabares para evadir impuestos) y cuando vienen en masa gente pobre huyendo desesperada de una muerte segura en sus países, son tildados de maleantes y vagos (aunque sean los que más se partan el lomo trabajando). También está el xenófobo de turno que destaca 3 casos (sobre todo cuando toca reincidencia de robos, fundamentalismo o intentos de violación) y obvia los otros miles donde plácidamente hay una integración (convivencia, más bien) y el único afán es trabajar y sacar la familia adelante. También cuenta el país de origen: mientras más alto y rubio seas, mejor se va a tolerar la llegada. Mundo hipócrita.
Quién sabe si ahora con un mundo más globalizado y voluble, donde viajar ya no es tan exótico y hay décadas donde un país recoge inmigrante y otras donde sus habitantes emigran, la gente empezará a mejorar la opinión de los inmigrantes y de buscar a las mafias que se aprovechan de ellos (¿en serio se creen que un don nadie puede solo y sin dinero cruzar varios países a pie y pasar desapercibido?). Ojalá, porque muchas veces el propio migrante (o su familia) es el más contrario a la inmigración.
Si la universidad argentina es libre y gratuita se deberían hacer celebraciones y recordatorios a cada instante. Crear marca país con esto e intentar que otros países te imiten. Pero no, empiezan las bocas sucias a decir que eso cuesta dinero (¿dónde lo quieres invertir si no? ¿Quieres que el Estado ahorre para que no pueda invertir lo que recauda?) aunque la cifra sea ridícula con otras. Y ahí viene lo típico: los malvados extranjeros lo hacen sin nada a cambio y dejan a un nacional fuera obligadamente. Primero de todo es que todo en esta vida se devuelve, si no de manera expresa (que también quieren eso, agradecimiento eterno) pues mediante impuestos, pagando vivienda, alimentación y muchas cosas allá. Si quieres crear una tasa para los de fuerza, hazlo, pero no puedes decir que los extranjeros estamos en lugares para llevarnos todo el dinero a una bóveda similar a la del Tío Gilito. Pues no, mientras estamos 'ocupando' lugar en vuestros países gastamos dinero. Y si hay trámites migratorios de por medio, se gasta a una velocidad bastante preocupante.
El tema de que los extranjeros dejamos sin vida ni trabajo a los nacionales es una de las falacias más populistas, demagógicas y extendidas que hay. Al Estado, en última instancia, no le importa contratar a nacional o extranjero, mientras el que está contratado siga cumpliendo en buenos términos las partes contractuales. ¿Robar puesto? Eso sería cierto si los extranjeros quisiéramos ocupar los nichos ocupados por los nacionales pero resulta ser que la mayoría de las veces los extranjeros trabajan donde los nacionales no quieren o donde no hay ningún nacional que en ese momento pueda trabajar.
También está la percepción del migrante. Los que se van de tu tierra van a ganarse el pan trabajando en serio pero los que vienen al país es gente que solo quiere vivir de subsidios y delinquir. También está que cuando vienen ricos y se afincan es porque aman nuestro país y lo quieren (aunque después, como los deportistas de élite, hagan malabares para evadir impuestos) y cuando vienen en masa gente pobre huyendo desesperada de una muerte segura en sus países, son tildados de maleantes y vagos (aunque sean los que más se partan el lomo trabajando). También está el xenófobo de turno que destaca 3 casos (sobre todo cuando toca reincidencia de robos, fundamentalismo o intentos de violación) y obvia los otros miles donde plácidamente hay una integración (convivencia, más bien) y el único afán es trabajar y sacar la familia adelante. También cuenta el país de origen: mientras más alto y rubio seas, mejor se va a tolerar la llegada. Mundo hipócrita.
Quién sabe si ahora con un mundo más globalizado y voluble, donde viajar ya no es tan exótico y hay décadas donde un país recoge inmigrante y otras donde sus habitantes emigran, la gente empezará a mejorar la opinión de los inmigrantes y de buscar a las mafias que se aprovechan de ellos (¿en serio se creen que un don nadie puede solo y sin dinero cruzar varios países a pie y pasar desapercibido?). Ojalá, porque muchas veces el propio migrante (o su familia) es el más contrario a la inmigración.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Desgranando el pensamiento de Blas Infante (IV): el Ideal Andaluz y cómo implementarlo
Esta es la cuarta parte del famoso Ideal Andaluz de 1915. Previamente se había desarrollado la filosofía infantiana de mejora continua hast...
-
Ya sea por la guerra entre Rusia y Ucrania o por el mero hecho especulativo los combustibles que utilizamos normalmente se han disparado a ...
-
Pues sí, tanto el PP como el PSOE tienen un número inmenso de cadáveres en sus alacenas. Son partidos de bastantes años, bien engrasados, co...
-
[Creado en 2007] Los siguientes acontecimientos ocurren entre las 10:00 y las 11:00 del 11 de marzo de 2004 Tras la lectura de la cart...