domingo, 19 de marzo de 2017

Escudo de Villa del Río

Pues bien, toca hacer la misma reflexión heráldica para este pueblo, el de mis padres y con el que tengo tantos vínculos.

Según cuenta en la Revista de Feria de 2003 José Luis Lope y López de Rego, creador del escudo, fue tras una serie de charlas veraniegas durante 1960 que llegó a la conclusión de que el pueblo debía contar con su propio escudo, al igual que las poblaciones vecinas. Según le indicaron en el Ayuntamiento ya a finales de la Guerra Civil se había pensado en elaborar uno, aunque nunca se concretó nada. Aquel germen de escudo aproximadamente era la mitad superior con tres montes (Relaño, Morrión y San Cristóbal, los cuales coronan por la parte sur al pueblo) y la mitad inferior con un castillo, aunque pudieron existir otras variantes de este. En los sucesivos años Lope iría estudiando la heráldica de los pueblos cercanos y dialogando con historiadores del pueblo para desarrollar un nuevo escudo que representase verdaderamente a la villa.

Rescatando un libro de 1873, llamado Memoria de Villa del Río, de José María de la Vega, pudo determinar qué elementos más trascendentes habían quedado en el acervo cultural del pueblo. Varios diseños fueron hechos, teniendo más aceptación un escudo de tres fajas horizontales con los tres montes arriba, el castillo en el medio y olas de río (en alusión al Guadalquivir) en la parte inferior. Dos variantes de este escudo llevaban la combinación estrella-castillo-río y castillo-puente-río. La clara alusión al puente romano, que hacía de frontera entre las provincias de Córdoba y Jaén (monumento nacional desde 1931 y en uso hasta 1950), en este diseño era muy evidente. En las pocas actividades culturales que había por aquellos años en el pueblo poco a poco fue difundiéndose la idea y calando entre el pueblo la necesidad de tener un escudo heráldico.

Ya por 1970 corría por el pueblo la aceptación generalizada de una nueva versión del escudo que, a juicio de los habitantes consultados, representaba mejor la localidad: un escudo que contaba con la combinación estrella-puente-río (y es que la estrella representaba a la patrona del pueblo, la Virgen de la Estrella) y que empezó a usarse oficiosamente en romerías y eventos locales. Ya a partir de 1973 empezó a aparecer en la portada de la tradicional Revista de Feria. Es más, en 1965 fue pintado por Ángel Cabrera a todo color y expuesto en Madrid en la casa del presidente Alcalá Zamora.

La postura quedó formalizada en 1976 cuando el alcalde Bartolomé Delgado pide oficialmente a José Lope que cree el escudo. Este consultó con Juan Bernier, que trabajaba para la Diputación de Córdoba y era historiador. La opinión de este académico fue totalmente diferente a lo esperado, ya que proponía que se usara el escudo del Mayorazgo de Aldea del Río (así se llamaba el pueblo antes), fundado en 1636 por Antonio Alfonso de Sousa.

Ya desde la época de la Turdetania se habla de Sissia, un asentamiento en la desembocadura del río Salado en el Guadalquivir y en época romana había un puerto llamado Ripa. Si bien casi siempre la zona donde se asienta Villa del Río fue coto de caza perteneciente a la Corona de Castilla (e incluso antes, ya que se menciona que algunos emires y califas cordobeses iban a cazar a esta región), hubo momentos donde fue concedida su gestión a diferentes casas nobiliarias. Tras la conquista cristiana por Fernando III del lugar en 1235-1236 con la toma de los castillos musulmanes de Carit y Guat, el asentamiento queda en reparto al santanderino Fernán Ruiz de Aguayo. Sin embargo, este muere justo antes del reparto, luego es su hijo, Diego Fernán, quien toma posesión de las tierras. El escudo de la Casa de los Aguayo posee tres fajas ondulantes de azur (azul) sobre fondo de plata (blanco) y todo con una bordura de oro (amarillo) con ocho calderas de sable (negro).

En los tiempos de la guerra civil entre el rey Enrique IV y su hermano Alfonso (ambos hermanos de Isabel la Católica), don Alfonso de Montemayor toma la fortaleza de Aldea del Río en nombre del Rey. La localidad gozaba de alta relevancia pues era un lugar de postas del Camino Real. Terminada la guerra tras el envenenamiento del infante Alfonso, Fernán Pérez de Montemayor se convierte en Señor de la fortaleza en 1469. Enrique IV termina llegando a Córdoba en un intento de reconciliación y pide que se le devuelva la fortaleza de Aldea del Río bajo condición de derruirla. El escudo de la Casa de Montemayor consta de un fondo de oro con tres franjas de gules (rojo) todo con bordura de plata y cruzando una faja de sable adornada con dos dragantes (dragones) de sinople (verde).

La Casa de Sousa proviene de Portugal y estuvo emparentada con el rey luso Alfonso II. Una rama de dicha casa se traslada a Castilla por el matrimonio de María de Portugal con el rey castellano Alfonso XI y obtienen tierras en la zona cordobesa (el señorío de Castil Anzur) en 1366. Sin embargo, esta familia tuvo posesiones desde muy temprano en Aldea del Río, razón que finalmente desencadenó en la obtención de la aldea por Antonio Alfonso de Sousa en 1628, En 1635, el pueblo compra el cambio de jurisdicción, pasando a ser territorio realengo. Además, también se consiguió la obtención del título de Villa, concedido por Felipe IV. Sin embargo, en 1636, Antonio Alfonso vuelve a comprar las tierras y las vuelve a englobar en su mayorazgo. Terminará dicho mayorazgo durante la abolición de estos por la Constitución de Cádiz y las leyes de 1836. Como símbolo de la Casa de Sousa se tenían en campo de oro tres fajas de gules.

Pues bien, tras el repaso histórico Juan Bernier acepta la propuesta de escudo y coloca, entado en punta, el escudo de los Sousa. Las franjas desaparecen y sobre el cielo azur hay una estrella de plata que ilumina un puente pardo (marrón) sobre ondas de azur. Dicho escudo, bordado con los emblemas de Castilla y León y en timbre la Corona Real serán el escudo del pueblo a partir de 1983 (Adenda: revisando portadas antiguas de la Revista de Feria sí que aparece el escudo como tal a partir de dicho año; sin embargo, la corona real era abierta y no cerrada. Esta aparece en la revista de 1993, luego no me queda claro si fue una modificación a posteriori o que el blasón hablaba de cerrada y se pintó mal o si la actualización de la corona se hizo en ese mismo año de 1993 o antes, pues hay ediciones de la revista donde desaparece el escudo. No creo que importe pero mis recuerdos siempre han sido con la corona cerrada, luego puede que sí sea desde 1993 o a principios de los '90).

Sin embargo, a partir de 2003 se postula un cambio del escudo, hecho finalmente conseguido. Inicialmente la estrella era de cinco puntas, siendo este un símbolo muy foráneo a la cultura andaluza, más proclive al uso de estrellas tartéssicas de ocho puntas. Además, en numerosas alegorías a la Virgen de la Estrella se usaban estrellas de ocho puntas. No solo esto, otros historiadores indicaron que el entado representaba a la Casa de Sousa, sí, pero a una rama diferente a la de Antonio Alfonso de Sousa. El escudo heráldico de este noble era más complejo: en aspa arriba y abajo un castillo de oro en campo de gules y a izquierda y derecha, en campo de plata los cinco escudos portugueses de azur, con cinco monedas de plata alineadas 2-1-2. No sé cuándo fueron efectivos estos dos cambios en el escudo pero tengo fe de que llevan unos años ya implementados, principalmente en la portada de la Revista de Feria y desconozco si se hizo la difusión debida para que los habitantes de Villa del Río comenzaran a sustituir la versión antigua por esta.

sábado, 18 de marzo de 2017

Diario de Viaje: Puerto Ayora (Mayo de 2016)

No podía ser descartado este enclave natural, las Islas Galápagos son dignas de visitar al menos una vez en la vida y darse a la imaginación para pensar cómo Darwin, pasando de isla en isla, pudo concebir su teoría de la evolución.

Llegar no es sencillo. Ya desde Quito te obligan a pagar ciertos impuestos para preservar el archipiélago. Y revisiones tras revisiones. La parada técnica en Guayaquil antes de internarse en el Océano Pacífico y aterrizar bajo un excelente clima en la Isla Baltra, bien llana, bien desértica y con matorrales y ruinas de antiguas edificaciones abandonadas. Empujones y más colas para pagar más impuestos. Revisión de documentación incluida a pesar de no haber salido de Ecuador. Bien, el transporte nos llevó hasta un pequeño embarcadero, necesario para llegar a la Isla Santa Cruz, a cinco minutos. Después, un largo recorrido por la isla para atravesarla de norte a sur con algo de vegetación más espesa y un clima más benigno. Increíble en tan poco espacio. Ya llegados a Puerto Ayora, nada del otro mundo, arquitectura ecuatoriana pero con unos adoquinados de la avenida que lleva al puerto bastante atractivo, pudimos descansar un poco en el hotel. Tras el breve descanso y la típica comida basada en frutas y pescado nos embarcamos de nuevo en una lancha para ir a la Playa de los Alemanes. Buena temperatura del agua, arena blanco-amarillenta y lobos marinos por doquier. En el paseo incluso atravesamos estanques salinos con formaciones bastante enormes, muy curioso. El final de la ruta nos llevó hasta Las Grietas, un diminuto brazo de mar encajonado en un acantilado. Muy hermoso para nadar y bucear, ya que el agua es muy transparente y puedes avanzar sin problemas hasta una zona de rocas. Pero cuidado con los cangrejos que moran por allí. Buenos momentos de relax y más si antes de embarcar paras un rato en un bar y tomas daikiris junto a iguanas y enormes pelícanos (perdón si no son, pero poco biólogo soy).

A la mañana siguiente tocaba la gran caminata hasta Bahía Tortuga. La caminata es espectacular, media hora en recorriendo un camino adoquinado en mitad de la selva. Silencio, avistamiento de algunos pájaros curiosos, nada de viento y árboles que no parecían árboles, como si fuesen un cactus gigante que perdió algunas de sus hojas. No sé cómo explicarlo, pero era bien curioso. La playa es hermosa, aunque con un oleaje brutal. Podías internarte mucho sin apenas hundirte y con la poca gente que había le daba un aspecto paradisíaco. Caminatas y caminatas para ver las iguanas. Sorteando la pequeña península llegabas a otra playa, menos espectacular, pero sin un oleaje tan terrible, así que te podías bañar y matear sin problemas. Lo malo fue que nos insolamos en cantidad. Por la tarde recorrimos la ciudad y su paseo marítimo, lleno de tiendas de joyería y pelícanos, incluso algunos juguetones. Llegamos incluso hasta la estación científica Charles Darwin, donde pudimos ver a las inmensas tortugas galápagos, aparte de otros animalillos e iguanas. Impresionante la edad que tienen estos bichos. Otro paseo por la playa y listos para madrugar y cambiar de isla.

Después volvimos de nuevo a la ciudad pero más para descansar que otra cosa. Hamacas y tragos para recuperar fuerzas e iniciar el viaje de vuelta.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Desengaño, segunda parte

En los inicios de este blog, mejor dicho, del blog hermano de dominio .es que empezó a ir mal, tuve mis primeras reflexiones funestas, tristes. Sobre todo era porque cada vez que volvía a España era una mezcla de sentimientos, sobre todo los de amigos y familiares que cada vez hacían menos por quedar, por saber de ti. Y los meses que pasaba en Argentina cada vez menos se contactaban. Algo de culpa he de confesar que tuve, pero pasó con mucha gente a la que uno supone esencial en tus círculos. Como que si no eres rutinario se adaptan rápido a la rutina y no hacen nada por intentar mantener el vínculo.

Bueno, he de abogar que no pasó con todo el mundo eso. Siempre hay gente que lucha y se desvive por mantener el vínculo y siempre se lo agradeceré. Finalmente vi que es un tema incluso altamente estudiado y que es normal verse en medio de todo, en todos sitios pero en ningún sitio. No terminas de ser uno más en la sociedad de destino y la idealización de la sociedad de origen solo son fantasías. Aunque parezca que nada cambia, todo cambia. Y te dejan fuera del partido. No hay que echar la culpa ni crear odios, las cosas son así, poco más.

Estaba preparado para que eso también pasara en Argentina. Pero fue antes de lo imaginado. Esta última visita me ha sido agridulce. Gente con la que solías quedar como que ni hizo esfuerzo en reunirse y algunas personas como que tras los saludos iniciales ya notabas que estabas importunándole. Amigos, colegas, que los veía esenciales y que les guardaba un gran cariño han hecho nuevas rutinas y quedas fuera de ellas. Esta vez no voy a enfadarme, tampoco a decepcionarme. Al menos una reunión anual puede ser hablando de temas intrascendentes. Pero sigue siendo triste. Fueron varias personas, pero así es la vida, ¿no?

Eso sí, aún queda gente que quiere saber cómo estás, qué ha sido de tu vida y gente que está ahí y que periódicamente se intenta comunicar para mantener el vínculo. Eso es lo que hay que aprovechar. Hay que aceptar la accidentalidad de la vida, que hay temas que vienen y temas que van, pero siempre queda un rescoldo al cual darle vida y mantener el fuego de la amistad.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Cuidado con las elecciones ecuatorianas

Aunque hay muchas versiones sobre cuándo puedo votar al menos queda claro que en estos comicios no me es posible. No solo se busca la fórmula presidencial, sino también asambleístas y, si no recuerdo mal, gobernación provincial y parlamentarios andinos. O sea, la traca. Y por eso las zalameras publicidades electorales te piden con canciones que votes en plancha. Como dice Wagensberg, el sistema político más racional (la democracia) se vuelve el más irracional en campaña electoral.

Porque esto ya es mundial, nadie quiere o puede pararse a leer los programas electorales de los candidatos ni de los partidos políticos o coaliciones varias. Quieren diez pildoritas y mucha fanfarria. Ya nadie se toma la democracia en serio. Pero bueno, en un clima político azotado por la crisis económica y el escándalo de Odebrecht con sus sobornos a miembros de Gobierno y de la oposición, pues está como para pedirles paciencia y mente fría a los votantes.

En un estudio reciente se menciona Ecuador como uno de los países de América Latina más corrupto. Ni la Revolución Ciudadana pudo erradicar esto, a pesar de tantas buenas cosas conseguidas para el país (infraestructuras, apertura a pueblos indígenas, agilización de la Administración, etc.) o puede que incluso este movimiento terminó más pronto que tarde enamorado de las suculentas palabras que tiene el desvío de fondos para beneficio propio y el nepotismo desaforado. No todo lo que reluce es oro. Desde fuera se ve todo muy maniqueo, pero años viviendo en un país te ayuda (si bien no definitivamente, en los aspectos generales) a ver las cosas más reales, más grises. El socialismo cristiano tiene sus fallas (ese apellido, por ejemplo), como todo sistema político en el mundo. Lo que hay que ver es si las partes positivas superan con creces a las partes negativas.

Entonces, ¿seguimos con Alianza País? Casi parece que sí. El gran personalismo de Correa ha podido apartarse para dar paso a Lenín, aunque sus ideas buenistas y alocadas (recordemos su gran conferencia sobre 'emprendimiento cuántico') no concretan nada. Teme participar en debates con otros candidatos para no perder el suelo de votos que ya tiene seguiro. Quizás la sombra del presidente le haga más daño que beneficio (alguien que usa medios públicos para atacar a activistas de redes sociales no es muy ético que digamos, y más si su abogado personal a día de hoy está defendiendo a una persona acusada de abusos sexuales a menores). ¿Hay alternativa entonces? No, ninguna. La oposición solo quiere que Alianza País caiga, pero sin propuestas serias de por medio.

El banquero Guillermo Lasso, tristemente famoso por su papel en el amargo Feriado Bancario ecuatoriano solo habla de crear un millón de empleos en su primer mandato. ¿Cómo? Nadie lo sabe.

'Dalo' Bucaram, hijo de un expresidente de mala fama, obcecado en hacer de Ecuador un Estado confesional donde aparezca la palabra Dios en el texto constitucional y se enseñe la Biblia en todas las escuelas.

Cynthia Viteri tiene las ideas claras, echar la culpa a las nuevas universidades de investigación del país por haber sido la punta de lanza correísta. También es clara a la hora de querer eliminar todo tipo de impuesto y a la vez construir los tan necesitados hospitales. Sin embargo, yo me pregunto, ¿con qué dinero va a construir los hospitales? ¿No sabe para qué existen los impuestos?

Paco Moncayo, Patricio Zuquilanda, Whasington Pesántez, Iván Espinel, el resto de candidatos. Se escuchan propuestas buenas y otras (no quiero echar mierda porque no recuerdo quién fue) hablan de volver a los antiguos tiempos de agricultura como eje principal del avance de una nación moderna y claras alusiones a cerrar fronteras contra la inmigración (menos mal que solo Trump pedía eso) y como medida preventiva, expulsar a todos los residentes extranjeros del país. ¿Yo? Pues si pasa eso hago la maleta y me largo de una, pero después que no se quejen que no tuvimos tiempo en crear reemplazos doctorales de buen nivel y en cantidad suficiente.

martes, 31 de enero de 2017

Diario de Viaje: Granada (Enero de 2009)

Una de las ciudades más hermosas que he visto y que siempre que tengo la ocasión aprovecho para visitarla. Con mi hermano estudiando allí pues la excusa estaba servida. Lo primero de todo, las tapas granadinas son de lo mejor y se nota que es una ciudad copada por universitarios, pues bares y pubs están por doquier. Siempre hay buenas fiestas.

También pasear por la zona antigua es una delicia. Poco a poco vas dejando el callejeo con tráfico bullicioso y vas penetrando en la zona histórica. Las referencias a los Reyes Católicos cada vez van aumentando, ya sea en plazas o en el ayuntamiento. Eso sí, el aire moro de la ciudad de puede detectar por cada rincón. La perla del Islam, el último sultanato de la Península Ibérica. Tan impresionado quedé que tuve que comprarme Cuentos de la Alhambra de W. Irving para empaparme aún más.

De recibo tuve que visitar la catedral, enorme y oscura, con grandes pilares y escudos con el águila de San Juan. La incorporación de la granada al escudo y su uso heráldico está por todos lados. Y también visité la Capilla Real, donde están las lápidas (y los restos mortales) de los Reyes Católicos, con la diaria ofrenda floral. Y fuera ya las gitanas intentaban meterme en sus raros sortilegios. Fue bastante entretenido.

Remontar el Darro, con su encajonado de piedra antigua y vegetación es una hermosa experiencia y alzar la mirada y encontrarte con la Alhambra ya ni te digo. Es algo muy recomendable. A pie se puede subir y merodear por las antiguas puertas y los baños. Hay una zona de acceso libre que te da la impresión de cómo debía haber sido su época de esplendor. Si bien el palacio de Carlos V es enorme y majestuoso, pronto ves que rompe la simetría y ha puesto una pequeña mancha en la hermosa Alhambra. Entrar en los palacios nazaríes es como entrar en otro mundo y época y mirar por algunas ventanas el barrio del Albaicín es una maravilla. Esos estanques y el sonido del correr del agua tranquilizan. Y todo rodeado de majestuosas habitaciones con decorados de azulejos o yeso que te hacen pensar en la cantidad de trabajo que hay allí.

Lástima que las dos veces que entré no estuviesen los leones del famoso patio (ni la sala de los Abencerrajes, que también estaba en restauración), aunque pasear por allí es maravilloso. Poco a poco vas viendo los añadidos y un antiguo mapa del mundo donde América es una isla redonda y que no llega al hemisferio norte. Nuevos patios y vistas hacen que salgas con ganas de quedarte allí más tiempo. Pero bueno, el Generalife tampoco es cosa mala. El paseo es muy bonito y las vistas espectaculares. También el paseo por la Alcazaba merece la pena, algo menos, puesto que está en un estado de deterioro que no puedes contemplarlo como fue antaño. Al menos la vista de la ciudad merece la pena y los jardincitos que la rodean.

De ahí al barrio del Albaicín, casas blancas, con mocárabes y arcos árabes. La zona de teterías y tiendas te hace pensar que aunque desgraciadamente se expulsara a los musulmanes y posteriormente a los moriscos con Felipe III, su cultura e idiosincrasia permeó en los nuevos colonos y ha sobrevivido hasta nuestros días. Es más, al caer el sol se ilumina la Alhambra y verlo desde una plaza con música de guitarra hace que se te quede bien grabado en la mente.

Bueno, poco más puedo decir. Otra parte de mis paseos me llevó hasta un Genil canalizado y al Parque de las Ciencias. La verdad es que mereció la pena, sus exposiciones y sus experimentos demostrativos motivan a seguir la senda del conocimiento. Seguro que la ciudad de Boabdil tiene más que mostrar, pero es que lo antiguo me atrae.

sábado, 28 de enero de 2017

La era de Trump

Aún sigue sorprendiendo. El millonario populista con fuerte carga xenófoba se convirtió, contra todo pronóstico en presidente de los Estados Unidos. El mundo occidental enloqueció en el recuento de votos en tiempo real. Y sí, juró su cargo y se acomodó en el salón oval al menos por cuatro años.

Esto da para mucha reflexión. Si tuviese más tiempo (este año lo tengo jodido con el máster) desgranaría poco a poco cosas de interés. Quizás lo haga, ¿quién sabe? Lo primero de todo es cómo un caradura puede conseguir tal cantidad de votos que lo hagan presidente en función de la designación de delegados por Estado. Durante las votaciones empezaron a quejarse de cómo pervertían en sistema electoral, desde crear inverosímiles circunscripciones electorales para primar un color político a horrorizarse por el número de delegados por Estado y que el número de votos no es sinónimo de cantidad de delegados. Evidentemente, durante el periodo entre elecciones nadie se acuerda de esto y el grito en el cielo ya no tiene eco. Dentro de cuatro años volverá a pasar lo mismo.

También se habla de cómo es posible que negros, latinos y gente de bajos recursos se decidan a votar por Trump cuando siempre han sido de opción demócrata. Que por razones étnicas o económicas ya te adjudiquen qué votas es una trampa. Se habla del promedio pero persona a persona las cosas cambian mucho. La mente es un misterio. Habrá que ver detenidamente cómo ese promedio ha cambiado. ¿Qué ocurrió? ¿Desidia, desconfianza, hartazgo, lavado de cerebro, sopesado de otras opciones? Esto es cuestión de estudio y no creo que pueda lanzarme a decir algo a lo loco mientras no haya estudios que hablen del tema.

No nos podemos olvidar que en las elecciones presidenciales se presentan varios candidatos, pero la publicidad y fondos solo van a los candidatos demócrata y republicano. Forzar a la gente a tener una visión dicotómica del mundo no lleva a nada bueno. Ya se vio en Argentina. Cuando te hacen creer que solo hay dos opciones uno es el mal y otro es el voto obligado para que el mal no inunde todo (aunque seas un nefasto de nivel épico). Quizás la gente no tragó a una Hillary que había hecho gala de su afán de bombardear países ajenos, que tenía poco carisma y que no representaba ninguna continuación de la administración Obama. El peso de poder ser la primera mujer estadounidense en ser presidente era mucho, pero parece que no lo suficiente. ¿O quizás fue un 'no' al periodo Obama? Aunque ahora lo tengan como una monja de la caridad recordemos que prometió cerrar Guantánamo y ahí sigue, que ganó un Nobel de la Paz sin haber hecho nada, ni haberse revalidado después, que ha expulsado a tantos inmigrantes ilegales como planea hacer Trump...

¿Y Rusia? ¿Nadie se acuerda de Rusia? Pues sí, con sus hackeos y el flaco favor de Wikileaks a Putin han inclinado mucho la balanza. Putin quería a uno de boca grande, de discurso facilón y demagógico, capaz de seguir los dictados de su homólogo ruso y empezar una política de aislamiento internacional. Si te ocupas únicamente de tu territorio (es lo que plantea Trump a grandes rasgos), Oriente Medio queda a la merced de Rusia y el Pacífico y gran parte de África para China. Su estúpido muro con México lo va a llevar a discusiones sin fin sobre quién ha de pagar y al final lo que logrará será el rechazo internacional. Rusia consiguió lo que deseaba y atacó fuerte a Clinton, haciendo que quede bastante tiempo lamiéndose sus heridas.

Las alharacas de actores y las manifestaciones poco van a ayudar. Es un golpe bajo hacia la democracia lo que están haciendo. No siempre gana el que quieres en democracia. Por mucho que hablen de manipulación electoral (hasta el equipo de Trump lo dice) si la diferencia no es nimia la voz del pueblo es clara. Hay que dejar de llorar y comenzar una oposición crítica y responsable, no dejarle pasar ni una. Ha de cumplir lo prometido, ha de atenerse a las reglas, ha de transigir para gobernar al pueblo y no solo a una parte (y más que el Partido Republicano casi en masa ha aborrecido la candidatura de su candidato). Hay que hacer presión, no solo en las cámaras legislativas, sino con lobbies: si no te gustan las renovables o el aborto ahí vamos a estar día sí y día también contándote sus virtudes, hasta que no puedas ignorar lo que piensa un importante sector de la población. Eso es lo que hay que hacer. El apoyo democrático no se mide por cuántos van a tu juramento.

domingo, 15 de enero de 2017

Diario de Viaje: Jaén (Diciembre de 2011)

El viaje teníamos que hacerlo, pero en principio íbamos a Cádiz y el despertador sonó cuando no debía sonar. Entre pitos y flautas al final había un tren que se dirigía justo en sentido opuesto y corre que te corre para llegar a él. Así que triunfamos, ya que nunca había visto esta ciudad andaluza, capital del olivo.

Llegamos en primer lugar a la estación y como locos a comprar un billete de tren de vuelta (aunque al principio quisieron hacernos el billete para un ratito después). Y de ahí tocaba orientarse. Vimos la larga vía del tranvía, pero no a este. Después nos enteramos que no fue inaugurado, vaya chasco. Caminata y desayuno de las épicas tostadas de la tierra, para ganar energía a tutiplén. Ya entrada la mañana pudimos ver un mercadillo con cosas medievales y hippies, así que a comprar. El el centro pudimos conseguir localizar la oficina de información turística y acercarnos a la enorme catedral de un estilo más claro y elegante que la barroca de Sevilla. El museo de la parte inferior estuvo espectacular y menos mal que también estuvo protegido, pues Geo estornudó y casi estuvimos a punto de destrozar patrimonio, ja.

Salimos por un taxi que nos subiese al castillo de Santa Catalina, que está en un cerro que domina toda la ciudad. No pudimos entrar, no sé si estaban cerrados o que había obra o alguna reunión. No lo recuerdo, la verdad. Pero la vista era espectacular, se veían las lomas cubiertas por hileras de olivos sin fin. Incluso donde la pendiente ponía en duda que pudiesen ser cosechados. Los efectos de las nubes grises le daban un aspecto muy medieval a la zona, como si fueses un vigía en alguna de las torretas y de un momento a otro pudieran irrumpir ejércitos amenazando la ciudad.

A la hora de bajar nos atrevimos a ir a pie cruzando la vegetación y siguiendo una muralla que va desde la ciudad hasta el castillo. No estaba en muy buenas condiciones, aunque parecía que iban a iniciar trabajos de restauración. Lo bueno de ir por ese sitio fue que divisamos incluso ardillas. Llegando a la ciudad pues no nos quedó otra de ir bajando calles con escaleras e ir orientándonos hacia la estación de tren. Es más, llegamos a una zona con iglesias y a la famosa fuente de la Magdalena, donde moraba el dragón (o lagarto, según la leyenda escogida). Las vistas del cerro desde la parte antigua pues siguen siendo cautivadoras.

Ya cansados paramos en un lugar a hartarnos de kebabs, ya que Geo no había probado esta comida nunca. Barato y abundante, como era de esperar. Otro pequeño paseo para hacer tiempo nos llevó a otro mercadillo, donde vendían los famosos orgasmatrones. Comprar uno fue cosa obligatoria. De ahí a la estación y a descansar. Turismo interior, poco afamado con respecto su hermano mayor pero que te deja muchas cosas interesantes.

Desgranando el pensamiento de Blas Infante (IV): el Ideal Andaluz y cómo implementarlo

 Esta es la cuarta parte del famoso Ideal Andaluz de 1915. Previamente se había desarrollado la filosofía infantiana de mejora continua hast...