viernes, 11 de marzo de 2022

Diario de Viaje: El Boalo (Febrero de 2021)

 Pues si todos los madrileños vienen hacia aquí es que debe ser un lugar hermoso. Y sí que lo es, sinceramente. Eso sí, prepárate a transitar la naturaleza rodeado de una gran multitud de personas.

Llegamos un día nublado y apenas nos cayeron algunas gotitas pero esto te ayudaba a bajar la temperatura del trajín, ya que puedes ir a lugares donde el ascenso es continuado, como el ascenso a La Pedriza. Lo bueno de salir de El Boalo es que sus casas típicas de montaña dejan paso a una pradera con bastante barro y atravesada de jinetes a caballo. De ahí llegas a un pinar donde puedes ya empezar el ascenso. Y ese ascenso es espectacular, con un bosque que merece la pena ser admirado y cada vez más rodeado de riscos. Lo malo es que nos avisaron que ya estaba presente la plaga de la procesionaria y entonces tuvimos que aumentar la atención. Pero eso no quitó que nos sentáramos en un recodo del camino y que admirásemos el bonito paisaje.

La vuelta la hicimos por otro lugar, todo en bajada y algo menos concurrido. Justo a tiempo para llegar a la plaza del pueblo y tomar una buena comida caliente. Perfecta visita y hermoso lugar.

jueves, 10 de marzo de 2022

Visiones blanquiverdes

 Ya me conocéis. Del pie que cojeo ya creo que está claro. Pero también es de sobra conocido cómo voy basculando cada cierto tiempo entre varias de mis opciones preferentes. Como era evidente, ante tanta polarización y descreimiento de la clase política, sin fuertes referentes que merezcan la pena, me volví a inclinar hacia el andalucismo.

Tuve siempre ciertas nociones históricas y folklóricas pero decidí profundizar un poco más. No solo he ido publicando algunos artículos reivindicativos de la cultura andaluza en la revista de feria villarrense. Por fin tuve tiempo y me leí la gran obra de Blas Infante, el Ideal Andaluz. Me quedan otras muchas obras de gran importancia y que desarrollan su pensamiento inicial (o lo transforman completamente) pero primero quiero empaparme de su piedra angular, de la que mayoritariamente bebe la Andalucía actual. También me queda mucho que aprender sobre el andalucismo de segunda ola, el político, que inició a la par que la Transición (o incluso un poco antes) y que termina contra todo pronóstico y toda traba consiguiendo la consideración de nacionalidad histórica con una autonomía de primer nivel. Hay un par de libros sobre el Partido Andalucista y unas memorias (creo que son memorias) de Rafael Escuredo que quiero conseguir.

Y mis aficiones andalucistas, ya esbozadas hace mucho tiempo con las propuestas de Foro Andaluz, el partido liderado por Manuel Pimentel y con la piedra fundacional llevada a cabo en mi pueblo, han visto que desde la crisis económica de 2008 y la decretada disolución del Partido Andalucista puesta en marcha en 2015, ha quedado en paralelo con la novedosa y cultural tercera ola del andalucismo. Un andalucismo que cuaja a veces en formaciones políticas (ahí está Teresa Rodríguez) pero que es más desenfadado, más juvenil, más reivindicativo de sus características para evitar que lo usen como tópico, más vinculado al cante, a la música, a la poesía, al activismo. Es más dinámico y coge muchos hilos para poder tejer un andalucismo menos encorsetado.

Estoy ahora escuchando el programa de radio liderado por Pura Sánchez llamado Andalucía, un pueblo con historia. Ahí se relatan junto al debate de expertos temas interesantes para Andalucía, no solo históricos (4D, Reconquista, América, orígenes, Gibraltar) sino de actualidad y que son los constitutivos de la Andalucía actual (educación, minería, olivar, agua). Es bueno aprender de los expertos.

También ando escuchando en retrospectiva el canal de Youtube llamado Café en Andalú, donde un par de chavales con muchas ganas e ilusión han conseguido consolidar un nuevo espacio de andalucismo, invitando a militantes históricos del andalucismo (Isidoro Moreno, Manuel Delgado, Rojas Marcos...) y a nuevas figuras de este movimiento, tales como a Antonio Manuel, Pilar González, Pastori Filigrana, Pilar Távora, Manuel Ruiz Romero...). Se aprende mucho escuchando a gente comprometida y tratando muchos temas, tales como el feminismo, la ruralidad, la gentrificación, la definición de Andalucía, etc. Lo que no me termina de cuajar es que, si bien hacen un trabajo pedagógico encomiable, apenas abandonan la órbita del marxismo y de posturas muy afines a Podemos (o Adelante Andalucía, tras la crisis Rodríguez-Iglesias). No digo que esté mal esto de por sí, pero se nota que no llevan a invitados con opiniones algo diferentes a lo que debe ser el andalucismo. ¡Incluso se descolocan cuando un invitado propuso un modelo de España confederal para que encaje Andalucía en vez de abogar por las posturas independentistas! Además, el decir que el andalucismo es aglutinador y a paso seguido dar etiquetas de qué es andalucista y qué no es me descoloca mucho, la verdad. O el tejemaneje que hacen para agarrarse de una definición muy arriesgada de colonia para llegar a explicar que Andalucía es una colonia de España, aunque después sea el primer caso donde la metrópoli hace suya la idiosincrasia de la colonia para venderlo como algo típico español (de todo el territorio, se entiende), como Marca España (cosa que también critican por apropiación y anulación cultural, evidentemente).

Hay muchos artículos de opinión que postulan una Andalucía con dos vertientes del andalucismo principales: una socialdemócrata con foco municipalista y sin complejos por la identidad dual Andalucía-España y otra soberanista y más transformadora. Creo que ese es un buen camino donde mucha gente puede sumarse en vez de una única visión del andalucismo muy concreta y con tendencia a excluir posturas dispares.

Como dijeron en uno de los programas, para volver a levantar a Andalucía hace falta ponerse unas gafas blanquiverdes, o sea, arreglar los problemas de los andaluces desde una perspectiva andaluza, con herramientas y soluciones andaluzas. A día de hoy hay tres formaciones con tendencias andalucistas: Adelante Andalucía con Teresa en la cabeza (aunque puede que esté la formación muy coptada por Anticapitalistas), la coalición Andaluces Levantaos (con el andalucismo municipalista de AxSí y el trasfondo de Más País) y Unidas Podemos (con mucho lastre, a mi entender, de lo que se dicte en Madrid). Quizás tanta fragmentación no es buena electoralmente pero se puede hacer la lectura que el andalucismo no murió nunca, sino que se aletargó y resurgió cuando menos se lo esperaban. Incluso la derecha de Moreno Bonilla empieza (no sé si por convencimiento o por electoralismo) a empatizar con las partes más moderadas del andalucismo. Algo se cuece, veamos qué será.


miércoles, 9 de marzo de 2022

Diario de Viaje: Navalcarnero (Febrero de 2021)

 Es un lugar al que hemos ido en numerosas ocasiones pues está muy cerca de casa. La ciudad en sí poco la hemos recorrido, sobre todo la parte norte, más residencial con sus chalés y un bulevar con multitud de restos de arqueología industrial a la intemperie. También paseamos cerca de la ermita de San Juan Bautista, con alegres parques a su alrededor, cosa que siempre hace bien para pasear y relajarse.

Sobre todo hemos recorrido sus alrededores, con forma de dehesa, donde puedes ver algunos bosquecillos y muchas zonas de plantaciones. Los caminos surcan esta zona mientras ves a lo lejos la sierra madrileña. Es curioso que en varias bifurcaciones de caminos se encuentren multitud de cruces, no sé si como señalética antigua para saber que tal cruz dedicada a tal santo lleva a tal o cuál sitio. O como símbolo de protección debido a la cantidad de supersticiones que hay sobre las encrucijadas.

También, si vas al este te encuentras la dehesa de Marimartín, donde todo queda englobado en un inmenso pinar. Es un lugar donde te puedes relajar y pasear en las horas de sol porque hay bastante sombra. Es un lugar algo peculiar porque hay zonas que puedes acceder sin más y otras están protegidas, está vallado el límite y solo hay ciertos puntos de entrada y salida (abiertos, claro). En algunos senderos puedes llegar a zonas de casas de campo, donde se pueden ver ingeniosas banderas o multitud de paneles solares; es bastante curioso.

Ay, me parece un lugar maravilloso y poco abarrotado, lo malo es que si uno piensa en mudarse aquí los atascos de la A5 te los vas a comer día sí y día también,

jueves, 10 de febrero de 2022

Diario de Viaje: Navalagamella (Enero de 2021)

 Pues justo antes de Filomena decidimos ir hasta este lugar. La parte occidental de Madrid tiene unos lugares que son bien interesantes y no quedan muy lejos. Este primer viaje pasamos cerca de la iglesia del pueblo, típica castellana. De ahí empezamos a internarnos en varios senderos que se iban a lejando del pueblo y nos iban acercando a un bosque de encinas y comenzamos a tener algo de frío por la creciente humedad en la sombra. Incluso varias partes del camino estaban totalmente congeladas. De vez en cuando asomaban restos de antiguos molinos sobre el río Perales y justo en el lugar más agreste se llega al punte medieval de Pasadero, que tiene en la otra orilla un mirador para que te deleites del paraje y pienses sobre cuántos carros y transeúntes habrán pasado por allí a lo largo de los siglos.

En esta orilla te puedes acercar hasta una urbanización de grandes casas y justo antes de llegar te topas con un enorme quejigo centenario, algo admirable. Incluso está bien señalizado y se explican multitud de detalles. Parece ser que hay una red de árboles singulares por todo Madrid.

Para hacer la vuelta más larga al deshacer el camino cruzando de nuevo el puente fuimos paralelos al río Perales hasta llegar a un pequeño embalse, que alberga un club náutico. Ver agua como que te relaja siempre. La vuelta fue rápida y llegamos a la plaza central del pueblo donde probamos como buenos muertos de hambre la rica y abundante comida gallega del bar de la plaza.

En un segundo viaje hicimos la ruta de los molinos, ascendiendo el río Perales y encontrándonos con multitud de antiguos molinos de agua. Lo malo de esta senda es que es más conocida y estaba abarrotada de gente. Se complica con la pandemia y llevando perra que haya mucha gente pero llegamos a un recodo del río bastante verde y con unas vistas hermosas. Por un momento, cerca del pueblo (tuvimos que recorrerlo por el norte para llegar rápido a la senda) pasamos por un lugar rarísimo, como si viviese alguien sin hogar o que fuese algún lugar de encuentro para algunos ritos. Había una antena, una bandera española y varias estatuíllas y muñecos esparcidos. Rarísimo todo. Había senderos paralelos a los riachuelos y el camino fue bastante agradable. Llegamos a recortar por otro sendero más tranquilo para intentar evadir a la gente y llegamos cerca del aparcamiento principal de la ruta, dominado todo por un conjunto de búnkeres de la Guerra Civil. Impresiona la mole de cemento y evocas el sufrimiento que hubo en estos lugares.

Quisimos volver a probar la comida gallega pero no había lugar, así que, afortunadamente, decicimos almorzar en Valdemorillo. Ya lo narré en otro sitio, pero carne a la brasa espectacular.

lunes, 7 de febrero de 2022

Diario de Viaje: Manzanares el Real (Enero de 2021)

 Tras unos buenos paseos por la nieve nada mejor que acudir al impresionante Manzanares el Real, muy cercano a Soto del Real. Con la temperatura del momento apenas había ciclistas, muy numerosos por esta zona, y llegamos a aparcar junto al pequeño campo de fútbol del pueblo.

La vista es espectacular, La Pedriza domina todo el lugar con esa curiosa orografía que generan esas moles graníticas. El pueblo, en la falda del monte, tiene destacado su castillo bien conservado y con una cola inmensa para poder entrar. Al poco puedes ver las aguas del embalse y más al sur más colinas con abundante vegetación.

En primer lugar intentamos meternos por unos senderos que salen desde el pueblo hasta el embalse, algunos no llevaban a ningún lado y otros nos permitieron acercarnos bastante pero no se aventuraban mucho, quizás el nivel estaba alto. Fue por esto que fuimos por el camino asfaltado hasta el inicio de los senderos hacia la colina boscosa. No tiramos hacia allí, sino que empezamos a caminar bordeando el embalse. Había mucha zona para pescadores y se hacía difícil llegar hasta el agua. Pues deshicimos pasos y empezamos a bordear por la parte norte y pudimos recorrer bastante, era el lugar muy amplio y con unas vistas magníficas del castillo.

De vuelta al pueblo paramos en un bar para tomar un caldo caliente, que nos subió la energía. Había bastante gente de ciudad dando la bienvenida al año y planeando subidas a La Pedriza. Callejeamos un rato y se podía ver la mezcla entre edificios que llevaban ahí décadas y nuevas construcciones que han ido ampliando el turístico lugar.

lunes, 31 de enero de 2022

Diario de Viaje: Soto del Real (Diciembre de 2020)

 Como no podíamos salir de la comunidad autónoma por las restricciones imperantes decidimos pasar el cambio de año en un pueblo cerca de la sierra. Sí, el pueblo es famoso por la cárcel que tiene cerca y que resalta fácilmente en el paisaje. Lo bueno es que no está tan enclavado en la sierra y tenía reservas hoteleras disponibles. Para nuestra suerte el pueblo es bastante bonito pero no atrae a mucho turista, por lo visto.

Cuando llegamos fue increíble porque nos pilló el comienzo de una nevada. Unas nubes de un color profundo, muy bajas, y decenas de diminutos copitos golpeando el parabrisas. El hotel nos dio una habitación dúplex con cocina, por lo que podíamos tranquilamente cocinar. Justo dejando las maletas nos pusimos a pasear un poco aunque la nieve arreció. Pudimos ver el puente románico con sus decorados navideños, un belén de gran tamaño y el ruido del arroyo de las Chozas amenizando el lugar. Atrás se veía la parroquia de la Inmaculada Concepción con unas cigüeñas que decidieron no migrar y animar también el ambiente con sus sonidos. Por otro lado estaba la zona del centro que se abría a una plaza donde el ayuntamiento dominaba todo. Un sitio lleno de bares y con bastante ambiente. Por algunos lugares callejeamos, notando cómo hay bastante barrios con chalés adosados de familias que vivirán en Madrid y vienen ahí a descansar. Por el camino del arroyo de Matarrubias pudimos dar unos cuantos paseos más y también callejeando llegamos al enorme parque municipal, donde en cierto momento tuvimos que avisar que había un perro perdido.

Las caminatas también son lo mejor. Es verdad que para llegar a la sierra el pueblo queda algo lejos pero las dehesas a las que llegas con sus grandes roquedales graníticos son dignas de admiración. La primera caminata la hicimos el día siguiente al llegar, donde todo estaba bien nevado y llegamos hacia el inicio de un sendero cercano al Cancho del Berrueco, con formaciones rocosas interesantes. Dicho sendero se internaba en las faldas de la sierra, lleno de nieve y matorral y que si lo sigues llegas a la cercana localidad de Manzanares. Llegamos hasta el arroyo del Recuenco y no seguimos más pero al volver comimos una barbaridad. Platos de cuchara.

La segunda jornada fue hacia el Hueco de San Blas. Los altos pinos dejaban ver (cuando las nubes de nieve lo permitían) un encajonamiento de grandes montañas bien nevadas. Es como si fuese el inicio del valle y el río embarrado se acompaña del bosque (con la maldita procesionaria ya haciendo nido) que queda todo abrigado con grandes formaciones orográficas. Midna incluso vio su primer muñeco de nieve que quedó bien extrañada al ver que no se movía pero parecía una personita. La nieve volvió a visitarnos pero no fue muy copiosa. En el lugar de las mejores vistas nos detuvimos para observar el paisaje y vimos que partían dos o tres senderos más. Toca volver a ir para continuar e ir descubriendo más cosas. Al volver, compra obligada y una celebración de Nochevieja en pareja y llamando a la familia, con el especial de Rock FM de fondo.

Al día siguiente temprano, un día de Año Nuevo bien despejado, nos propusimos subir por las Canteras del Jabalón y subir por uno de los lados de la raja. Llegamos hasta un cartel que indicaba el descenso hacia otro lugar. Todo cubierto de nieve, con un viento bastante gélido pero el sol ayudaba mucho. Las vistas hacia la Pedriza eran increíbles y el silencio solo era roto por rachas de viento.

¡Ja! Volvimos pensando que muy bien la experiencia con la nieve. Nadie avisó que Filomena estaba al caer.

miércoles, 19 de enero de 2022

El bilingüismo, de entrada, sí

 Aunque parezca algo alocado, el tema de las lenguas cooficiales siempre trae polémica. Básicamente se genera porque las posiciones extremas ven un ataque a sus esencias si se regula la convivencia de lenguas, una convivencia que a pie de calle es real y palpable.

Parto de la base que cualquier constitucionalista de bien no tiene problemas en aceptar (es más, le encanta) que haya una multitud de lenguas oficiales en el Estado. Es una señal de su rica historia y su complejidad com territorio. Más triste es que solo hubiese un idioma y se aplastase cualquier conato de usar idiomas que han sido del lugar (de todos nosotros en esencia) y han generado y apadrinado el desarrollo de culturas diferenciadas. Y, como siempre, la diferencia siempre está bien para evitar homogeneidad y destrucción de intentos de evolución, porque lo que siempre es igual no evoluciona, se estanca y es más proclive a la desparición.

Que conocer el castellano sea obligatorio no me parece tan dramático, la verdad. Todos los países intentan tener una lengua franca para poder comunicarse en cualquier lugar del territorio entre dos personas cualquiera. Los que no tienen el uso de una lengua franca ya se ve que tienen más dificultades (pienso en Bélgica, para qué nos vamos a engañar) que mejoras. Y sí, ha de estudiarse en escuelas para entender y comprender el idioma y expresarse mejor al usar todos sus matices y fortalezas. Una cosa es potenciar una lengua minoritaria, otra excluir la lengua mayoritaria. Los furibundos ataques a la familia del niño (incluso al niño) por pedir que se aplique la ley que indica que se puede impartir el 25% del tiempo en castellano y el restante 75% en catalán no los puedo comprender, ni perdonar.

No me gusta tampoco que se arrincone una lengua cooficial minoritaria como muchos están ahora haciendo con las peticiones de cooficialidad del asturiano. Me parece que es necesario que se le dé el respeto y fuerza que se merece, como muchas otras lenguas que se encuentran en desuso o son apenas habladas. Hace unos años comentaba con un amigo brasileño que el aragonés era prácticamente una lengua muerta pero parece que ha vuelto a resurgir por la protección y promoción institucional. Sí, sé que el riesgo es que se puedan generar chiringuitos alrededor de la promoción de la lengua y que pueden aparecer discriminaciones (las típicas oposiciones que te excluyen indirectamente si no hablas una lengua cooficial porque la puntúan mejor que tener títulos académicos) pero creo que es un precio a pagar a cambio de fortalecer el andamiaje que sostiene a una cultura, a una idiosincrasia particular. A fin de cuentas, lo que tiene que ser perfectamente bilingüe es la Administración del Estado o la autonómica. O sea, que te puedas dirigir perfectamente ante los entes en el idioma que desees y que te responderán de igual modo (no que el que te atienda debe ser sí o sí bilingüe).

Lo que no me gusta nada es que se fuerce a crear exclusividad, a diferenciarse por el hecho de ser diferentes y no por aportar un granito de riqueza y multiculturalidad. Pienso en este tema en los intentos de dar una sintaxis diferente al andaluz con respecto al castellano. Si ahora cualquier acento se toma como un idioma vamos camino no a la riqueza (porque se hace artificialmente), sino a la fragmentación. Que existan sonidos en andaluz que no los recoja el castellano o que se pronuncien las cosas de manera diferente no creo que sea punto de partida para forzar a generar una lengua, puesto que ni siquiera los hablantes más puros del andaluz se sentirían cómodos con una nueva ortografía de gran e innecesaria complejidad. Una cosa es valorar la cultura y el habla andaluzas, otra es plagiar cosas a lo bruto para destacar tu cultura y habla, que se valúen por lo que realmente valen, los adornos impostados sobran y le quitan fuerza.

Desgranando el pensamiento de Blas Infante (IV): el Ideal Andaluz y cómo implementarlo

 Esta es la cuarta parte del famoso Ideal Andaluz de 1915. Previamente se había desarrollado la filosofía infantiana de mejora continua hast...